Casa de la Estrella. Donde nació la República libre y soberana de Venezuela en 1830.

Casa de la Estrella. Donde nació la República libre y soberana de Venezuela en 1830.
Casa de la Estrella, ubicada entre Av Soublette y Calle Colombia, antiguo Camino Real donde nació la República libre y soberana de Venezuela en 1830, con el General José Antonio Páez como Presidente. Valencia: "ciudad ingrata que olvida lo bueno" para el Arzobispo Luis Eduardo Henríquez. Maldita, según la leyenda, por el Obispo mártir Salvador Montes de Oca y muchos sacerdotes asesinados por la espalda o por la chismografía cobarde, que es muy frecuente y característica en su sociedad.Para Boris Izaguirre "ciudad de nostalgia pueblerina". Jesús Soto la consideró una ciudad propicia a seguir "las modas del momento" y para Monseñor Gregorio Adam: "Si a Caracas le debemos la Independencia, a Valencia le debemos la República en 1830".A partir de los años 1950 es la "Ciudad Industrial de Venezuela", realidad que la convierte en un batiburrillo de razas y miserias de todos los países que ven en ella El Dorado tan buscado, imprimiéndole una sensación de "ciudad de paso para hacer dinero e irse", dejándola sin verdadero arraigo e identidad, salvo la que conserva la más rancia y famosa "valencianidad", que en los valencianos de antes, que yo conocí, era un encanto acogedor propio de atentos amigos...don del que carecen los recién llegados que quieren poseerlo y logran sólo una mala caricatura de la original. Para mi es la capital energética de Venezuela.

jueves, 30 de julio de 2015

El primer puesto en la lista de asignados de la OPSU a Medicina en la Universidad de Carabobo, corresponde a una joven cuyo promedio es de 18,5. En el puesto 17 hay otra con 19,8. Aunque no quedó en las primeras posiciones, tuvo suerte en comparación con una estudiante de Bejuma cuyo promedio de 19,9 no la ayudó con ninguna de las opciones que marcó.

El Carabobeño 26 julio 2015

Expropiados también los cupos universitarios

(Foto Referencial)
Estefanía Rosales Coronel
El primer puesto en la lista de asignados de la OPSU a Medicina en la Universidad de Carabobo, corresponde a una joven cuyo promedio es de 18,5. En el puesto 17 hay otra con 19,8. Aunque no quedó en las primeras posiciones, tuvo suerte en comparación con una estudiante de Bejuma cuyo promedio de 19,9 no la ayudó con ninguna de las opciones que marcó.
 Un promedio sobresaliente no es boleto seguro para ingresar a la educación superior. Ahora, la Oficina de Planificación de Sector Universitario (OPSU) le da un valor de 50% al índice académico, 30% a las condiciones socioeconómicas, 15% a la territorialización y 5% a la participación en procesos anteriores y en actividades extracurriculares.
“Es una medida populista para pretender que se está resolviendo un problema”opina el secretario de la UC, Pablo Aure. “La admisión debe ser un asunto estrictamente académico”.
¿Democratización o masificación?
El gobierno nacional ha expuesto como uno de sus logros el incremento de la matriculación universitaria en los últimos 15 años. De acuerdo con cifras oficiales, en 2011, la tasa bruta de matriculación universitaria en el país era de 86,20%. El Plan de la Patria contempla entre sus fines llevar este valor al 100% para el 2019 y democratizar el ingreso al sistema, eliminando la “exclusión económica, cultural y social”.
-Es de esperarse que la matrícula crezca, pero es insólita la imposición del gobierno a las universidades autónomas de una cifra superior a sus capacidades y presupuestos, señala el doctor en Educación, Arnaldo Esté.
Uno de los escollos de las nuevas condiciones que contempla la OPSU -a diferencia del índice académico-, es que no son auditables. “No hay forma de saber si ese bachiller que ingresó apelando al nivel socioeconómico está mintiendo”, advierte el secretario de la UC, Pablo Aure.
La medida estaría justificada si la educación superior en Venezuela tuviera un costo elevado, pero no es así, sentencia. Las universidades tienen registros de la demografía de sus estudiantes, y en el caso de la UC, las rutas del transporte se dirigen a zonas populares y muchos bachilleres dependen del comedor de la institución para alimentarse. Y existen mecanismos en la universidad para atender a los aspirantes cuyas condiciones socioeconómicas son vulnerables, como el ingreso por mérito académico, al que pueden optar los mejores estudiantes de los liceos públicos, por un cupo y una beca. “Todos tienen derecho, pero no todos caben”, afirma Aure. “Tenemos que seleccionar a los más preparados. No basta que se está cursando educación media para asignarle un cupo. La vocación, la aptitud y la preparación del aspirante debe prevalecer”.
Cantidad sin calidad
El gran caos que enfrentan los bachilleres de liceos públicos para ingresar a la Academia es la deficiencia de profesores en determinadas asignaturas, lo cual los pone en desventaja al momento de presentar una Prueba de Admisión Interna, explica el rector de la Unimet, Benjamin Scharifker. 
En el 2012, la Gobernación del estado Miranda aplicó la prueba de análisis del rendimiento estudiantil de la OCDE (Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económicos) conocida como PISA (Programme for International Student Assessment) en 125 liceos. 60% de los alumnos no superaba las competencias básicas en matemáticas y 0% alcanzaba el rendimiento óptimo. 42% tampoco las competencias básicas en lectura, apenas 1% alcanzaba el nivel. Resultados muy por debajo del promedio de los países OCDE, pero en la media de América Latina.
Se puede deducir que en el país, la educación media no garantiza que el estudiante tenga el nivel necesario para ser admitido o para culminar sus estudios superiores, observa Scharifker. “No es tanto qué tan fácil es entrar, lo que importa es qué tan posible es progresar en los estudios universitarios”.
En otras palabras, el gobierno no está atendiendo las causas de las vicisitudes en la prosecución de los estudios de pregrado, sino los efectos; negando así las deficiencias en el sistema educativo. “Se está exacerbando la dependencia al Estado, en lugar de fomentar que cada individuo tenga los medios para procurar su propio sustento”.
Contra la autonomía
La OPSU asignó entre 70 y 100% de los cupos de las universidades públicas este año, cuando le correspondía 30%. Contrario a lo que establece el Artículo 109 de la Constitución en que se reconoce la autonomía universitaria y el numeral 9 del Artículo 26 de la Ley de Universidades, que asigna al Consejo Universitario la competencia para fijar el número de nuevos ingresos. En la UC, por ejemplo, se asignaron 10.355 plazas, superior a las 3.956 que le correspondían.
Ante esta contrariedad, 8 de las principales universidades autónomas introdujeron un recurso de nulidad ante el TSJ. El máximo tribunal admitió una demanda de protección de intereses colectivos interpuesta por una estudiante contra las autoridades universitarias. El fallo ordena permitir el registro y la inscripción de los jóvenes que tengan cupo asignado por el SNI. Si las casas de estudio actúan contra los lineamientos de la OPSU, pueden ser penadas. Al rector de la Unimet le preocupa el mensaje que se les está dando a los bachilleres al dejar de lado el mérito académico, de aquellos que se han esforzado por la excelencia.

La Junta Directiva del Colegio Nacional de Periodistas, seccional Carabobo, acordó no avalar la II edición del premio estadal de Periodismo que otorga el gobierno regional, toda vez que no se cumplió con las normativas vigentes en cuanto a la conformación del jurado para la escogencia de los ganadores.

El Carabobeño 29 julio 2015

CNP desconoció premio de Periodismo del Gobierno de Carabobo

(Foto Archivo)
La Junta Directiva del Colegio Nacional de Periodistas, seccional Carabobo, acordó no avalar la II edición del premio estadal de Periodismo que otorga el gobierno regional, toda vez que no se cumplió con las normativas vigentes en cuanto a la conformación del jurado para la escogencia de los ganadores.
María Torres, secretaria general del CNP Carabobo, recordó que el Reglamento para la Realización y Otorgamiento de Premios de Periodismo que se encuentra vigente, establece en el artículo 10 del Capítulo III denominado "De la evaluación y conformación del jurado", que "el jurado calificador de cualquier Premio de Periodismo, debe incluir al menos un representante del Colegio Nacional de Periodistas el cual será designado por la Junta Directiva correspondiente".
En este sentido, Torres explicó que la Gobernación de Carabobo no convocó al CNP para conformar el jurado, según se evidencia en nota de prensa enviada el pasado 26 de julio en la que se señala que el mismo está integrado solo por Alí Campos, Emir Giménez, Norys Valero y Cristina Ibarra.
Informó que se desconoce si los periodistas seleccionados para recibir el premio, están colegiados, requisito indispensable establecido en el mismo Reglamento en el artículo 4 del capítulo II; o si no poseen alguna sanción por parte del gremio, según lo estipula el artículo 10 del mismo instrumento legal, lo cual les impediría recibir el galardón.
La secretaria del CNP Carabobo enfatizó que el citado artículo 10 señala que en caso de que no se cumpla lo establecido en la normativa, "el Colegio Nacional de Periodistas desconocerá el premio en cuestión", por lo que reiteró que por decisión de la Junta Directiva regional del gremio, se decidió no avalar y en consecuencia desconocer la entrega de estos reconocimientos.
Por último, Torres exhortó a todos los periodistas en la entidad a que se sumen a la lucha emprendida desde el gremio contra las violaciones a las leyes y reglamentos vigentes. "No podemos permitir que se atropelle la dignidad de nuestra profesión", concluyó.
Prensa CNP Carabobo

MHO: Nos hemos quedados solos en la frontera del periodismo independiente

El presidente editor del diario El Nacional aseguró este miércoles que el medio impreso “se ha quedado solo en esta frontera que es el periodismo independiente", a propósito del aniversario 72 de esta casa editora.

Notas relacionadas

Dejar sin efecto la inhabilitación que la Contraloría General de la República le impuso para así poder postularse como candidato a la Asamblea Nacional. Esta es la solicitud que formuló al Tribunal Supremo de Justicia el exalcalde de San Diego, Enzo Scarano. Ratificó que se presentará en el Consejo Nacional Electoral (CNE) el próximo 3 de agosto cuando se inician las postulaciones para inscribirse.

El Carabobeño 30 julio 2015

Enzo Scarano se postulará el 3 de agosto a la AN

(Foto Archivo)
Dejar sin efecto la inhabilitación que la Contraloría General de la República le impuso para así poder postularse como candidato a la Asamblea Nacional. Esta es la solicitud que formuló al Tribunal Supremo de Justicia el exalcalde de San Diego, Enzo Scarano. Ratificó que se presentará en el Consejo Nacional Electoral (CNE) el próximo 3 de agosto cuando se inician las postulaciones para inscribirse.
Tras consignar ante la Sala Político Administrativa un recurso de nulidad contra la resolución que lo sancionó durante 12 meses para el ejercicio de cargos públicos, Scarano denunció que el contralor Manuel Galindo se excedió. “Fui ratificado por el pueblo de Carabobo al ser el candidato más votado a escala nacional. El pueblo habló. En este caso una sola persona, que es el Contralor, está tomando una medida política en contra de un pueblo. Hay persecución política y violación de los Derechos Humanos".
Scarano anunció que acudirá a la Contraloría para solicitar que reconsidere la medida. "Vamos a presentar nuestra candidatura. Ni siquiera he sido notificado. Me he dado por notificado automático porque el Contralor ni siquiera me ha mandado el documento. Yo voy a ejercer el derecho a inscribirme”.
En nota publicada por ElUniversal.com, Rafael Aguilar, abogado del candidato, sostuvo que lo que se ha demandado es la inconstitucionalidad y la ilegalidad de esa decisión por cuanto viola los derechos constitucionales y los pactos internacionales en materia de ejercicio de los derechos civiles y políticos. (AMZ)

“Estamos en una situación crítica, de disyuntiva. Es decir, una alternativa donde la gente pueda ejercer con libertad la soberanía e independencia, donde podamos lograr un país democrático, civilista y republicano”, dice. “Sin embargo, los núcleos más radicales del gobierno no consideran como viable estos elementos. Por tanto, viviremos en conflicto por un tiempo más”, agrega el ex líder juvenil y parlamentario de Copei (1969-1973) y ex diputado del MAS (1974-1978).

JOAQUÍN MARTA SOSA: “LA CORRUPCIÓN ES UNA FORMA DE GOBIERNO”

“El gobierno es absolutamente incapaz de hacer que la economía crezca, que sea productiva”, aseguraJoaquín Marta Sosa, miembro de la Academia de la Lengua, escritor, periodista y expresidente de VTV

Carlos Díaz
“Si esto no es dictadura, se parece bastante”, asevera Joaquín Marta Sosa, miembro de la Academia Nacional de la Lengua, escritor, abogado, poeta, periodista y ex presidente de Venezolana de Televisión. “Vivimos bajo un gobierno represivo”, destacó en entrevista con “La Razón”.
“Estamos en una situación crítica, de disyuntiva. Una parte importante de quienes apoyaron al gobierno está considerando ahora otra alternativa que sea democrática, que respete la propiedad privada, que permita a los empresarios realizar un papel fundamental en el crecimiento económico del país –que no los acuse ni acose. Es decir, una alternativa donde la gente pueda ejercer con libertad la soberanía e independencia, donde podamos lograr un país democrático, civilista y republicano”, dice. “Sin embargo, los núcleos más radicales del gobierno no consideran como viable estos elementos. Por tanto, viviremos en conflicto por un tiempo más”, agrega el ex líder juvenil y parlamentario de Copei (1969-1973) y ex diputado del MAS (1974-1978).
“Sin embargo, los núcleos más radicales del gobierno no consideran como viable estos elementos. Por tanto, viviremos en conflicto por un tiempo más”, agregó.
¿Qué significan o reflejan las colas, el desabastecimiento de alimentos y medicinas que se observan a diario en las calles del país?
Esos elementos nos dicen que el gobierno es absolutamente incapaz de hacer que la economía crezca, que sea productiva, que recupere sus estándares. Por el contrario, ha culpado a otros de su ineficacia y se ha encargado de concentrar la cadena de distribución de alimentos y productos básicos. Solo le interesa el efecto electoral de que los pobres sigan votando por ellos mientras los pobres y ricos terminen pareciéndose con el síndrome de las colas, desabastecimiento y alto costo de la vida.
“Estamos en una situación crítica, de disyuntiva”, afirmó el miembro de la Academia de la Lengua, escritor, periodista y expresidente de VTV

Corrupción y el Gobierno

¿El bachaqueo es viveza, necesidad ante la crisis económica o reflejo de cómo la corrupción del gobierno permeó a la sociedad?
Son esas tres cosas. Es una expresión de cómo la degradación corruptora del gobierno ha llegado a la sociedad; es también una opción de mercado, por decirlo de alguna manera, porque el bachaquero obtiene beneficios a partir de la inexistencia de un mercado libre y equilibrado. La escasez genera contrabando y el bachaqueo es una forma urbana de contrabandear los bienes. Otro factor que alimenta este problema es la red oficialista de distribución y comercio porque ha permitido que muchos funcionarios públicos se lucren. Solo hay una manera de extinguir el bachaqueo: que la producción se incremente, que desaparezca la escasez y haya una oferta amplia de los bienes y servicios que necesita la gente.
¿El gobierno está combatiendo a profundidad la corrupción?
La corrupción es una forma de gobierno. Todos los países que han sido regidos por gobiernos autoritarios, autocráticos y hegemónicos terminan utilizando la corrupción como una forma del poder. Esto ocurrió con la Unión Soviética y con Cuba donde los recursos públicos y el combustible se manejaban a través de la corrupción. Esto se corresponde con la naturaleza íntima de todo gobierno de este tipo. Por tanto, reducir las raíces y fuentes de la corrupción pasa por cambiar el gobierno.

“Perdimos El Esequibo”

¿Cómo explica usted que dos documentos fundamentales en la transición institucional derivada de la muerte del presidente Chávez aún se desconocen: el acta de defunción de Chávez y a la partida de nacimiento del presidente Nicolás Maduro, de quien se dice tendría la nacionalidad colombiana o en su defecto la doble nacionalidad, que le impediría el ejercicio legal de la Presidencia?
Ante esa situación lo mínimo que queda hacer es sospechar. No sé si ambos documentos existen y no sé si la realidad cambiaría si los mismos fuesen presentados al país. En cualquier lugar de la Tierra hubiese caído la sospecha sobre alguien que se niegue reiteradamente a mostrar un documento de ese tipo e, inclusive, sería mucho más sospechoso si se niega a hablar del tema para que pase inadvertido y sencillamente se olvide.
“El Estado incurre en ilegalidades, incumple las normas constitucionales”
¿Venezuela es un Estado forajido?
Un Estado forajido comete delitos de diversos tipos y huye permanentemente de la ley. Es decir, incurre en ilegalidades, incumple las normas constitucionales y se pone al margen del paradigma de comportamiento de la comunidad internacional. Esto es un terrible contrasentido porque el Estado debe responsabilizarse de cumplir las normas legales y cuando es forajido no las cumple.
¿Cómo evalúa el desempeño del gobierno de Chávez y ahora de Maduro con el tema del Esequibo?, ¿estamos a punto de perder este territorio o lo perdimos hace tiempo y no nos dimos cuenta?
Ese territorio lo perdimos hace mucho tiempo con el laudo de Ginebra y el cual Venezuela firmó. Se intentaron abrir vías para la recuperación de ese territorio pero ese tratado fue pasado por alto por el gobierno de Chávez y ahora el de Maduro. Intento ser cuidadoso cuando me refiero a temas territoriales y aquellos relacionados con el hipernacionalismo y la soberanía extrema. Sí quisiera que el Esequibo no se convierta en una causa de guerra y ojalá ambos países establezcan un territorio de mutuo acuerdo y cooperación. Pero el gobierno de Maduro, así como lo fue el de Chávez, no sabe trabajar en la línea del equilibrio y, por el contrario, se desentiende del tema.

Delincuencia y violencia

¿Hay beligerancia con los colectivos armados, por qué el gobierno no los desarma?, ¿esto ha incrementado los índices delictivos?
El gobierno no lo desarma porque fue quien les dio las armas. La delincuencia existe en términos inimaginables tiempos atrás porque, sencillamente, el gobierno consideró que los criminales son víctimas de la explotación de la burguesía y de la sociedad de clases. Pasó por alto que todos los estudios criminológicos y de ciencias sociales indican que el mundo del hampa es un territorio que tiene sus propias leyes, que se engendra a sí mismo y a partir de ciertas condiciones. La delincuencia y la violencia son producto de elementos muy específicos de la descomposición de la sociedad, de pérdida del sentido valorativo de la ley y la legalidad.
¿Qué opina de las misiones sociales y especialmente las creadas para abordar el tema educativo?
Eso forma parte de una vieja política del Estado venezolano y en ese entonces se llamaban “operativos” y servían para dedicar recursos masivos para atender a determinado problema del país durante un lapso temporal. Esto indica que las instituciones educativas no funcionan, que las instituciones de salud tampoco, ni aquellas que proporcionan empleo. Por tanto, las misiones se constituyen en operativos que no acaban con los problemas sociales del país. Después de una década y media con las misiones vemos que la educación ni la salud han mejorado. Por ejemplo, la Misión Vivienda ha colocado en manos de la delincuencia una solución habitacional que se suponía era para la gente honrada.
“Este tipo de gobiernos se alimentan de la censura y la autocensura”

VTV

¿Cómo fue su experiencia como presidente de Venezolana de Televisión (VTV)? ¿Qué opina de la programación actual de VTV y de programas de opinión tales como La Hojilla y Zurda Konducta?
VTV estaba desasistido por el Estado, su presupuesto era insuficiente y muy bajo, había perdido calidad y competitividad frente a los demás canales. El Estado lo compró pero la verdad es que nunca se interesó por el mismo. Durante mi gestión frente al canal nunca se intentó imponer la línea política del partido, o un pensamiento único. Hoy la televisión pública se ha convertido en televisión privada al ser colocada al servicio de los intereses político-electorales del partido del gobierno.
¿Cuánto gasta el gobierno en propaganda oficialista?, ¿debe haber contraloría social de estos gastos?
Déjeme decirle que el tema de la contraloría social también me resulta sospechoso. El control sobre unas estructuras, instituciones y funcionarios debe estar en manos de la Contraloría General de la República y las demás instituciones; el resto es pura demagogia, ineficiencia e ineficacia. Es por ello que las irregularidades administrativas y la corrupción han crecido.
¿Qué opina del periodismo que se realiza desde las instituciones del Estado venezolano?, ¿es un periodismo acorde a las necesidades de la población?
Eso no es periodismo, sino publicidad y propaganda política.

“Aplican el silencio”

¿Qué opina del discurso del presidente Maduro?, ¿qué recomendación le da al Presidente de la República para mejorar su lenguaje?
Mire, yo no puedo darle recomendaciones al Presidente Maduro. La tontería, el insulto, la banalidad y el mal hablar son formas predominantes del discurso del Presidente Maduro y antes con Chávez.
¿El gobierno ha democratizado el espectro radioeléctrico en estos últimos quince años?
No, lo ha hecho más hegemónico. Estos son gobiernos que se creen dueños de la verdad y que aplican el silencio frente a los temas que les resultan incómodos.
“Aplican el silencio frente a los temas que les resultan incómodos”
¿Debe regresar al aire RCTV?
Sin duda, ya debería estar en el aire. Y, además de RCTV, todo aquello que el espectro radioeléctrico ha perdido en pluralismo radiofónico, pluralismo televisivo y pluralismo en los medios impresos.
¿Cómo analiza la situación de los presos políticos?
Todo preso por razones políticas, morales o por libertad de conciencia constituye el clamor más fuerte e inocultable ante la justicia. Nadie debe permanecer detenido por lo que piensa, por expresar su pensamiento, por ejercer su libertad. El preso político expresa que quien lo detuvo no es demócrata sino represor.
“Memorial de la caída”
¿Qué libro está preparando actualmente?
En octubre publicaré mi nuevo poemario y el cual llevará el título de “Memorial de la caída”. Tiene una alta carga política porque es hijo de este tiempo.
¿Está militando en algún partido político?
No tengo militancia política salvo participar en la oposición democrática, civilista y republicana.
¿Considera participar como candidato a las elecciones del 6 de diciembre?
No, de ninguna manera. Tengo 75 años de edad y de los cuales he dedicado 58 a la vida política, primero como dirigente estudiantil, como miembro de movimientos políticos y gremiales. De manera que considero que ha concluido mi militancia activa. Son las generaciones jóvenes quienes deben encargarse del camino que al país le queda por recorrer. Debemos colaborar para que ese relevo se produzca de una manera importante.

Arrinconan a la libertad de expresión

 ¿Hay autocensura en los medios?
Imagino que en medio de la situación que estamos viviendo cualquier persona que opine puede terminar presa. Por tanto, la gente se comporta comedida y cautelosa hasta llegar a la autocensura. Además, este tipo de gobiernos también se alimenta de la censura y la autocensura, es decir, expresión de la negación de la libertad y de la represión.
¿Existe libertad de expresión?
La libertad de expresión ha sido arrinconada poco a poco. Aquí los únicos que tienen plena libertad de expresión son quienes forman parte del gobierno y los incondicionales del oficialismo. Tampoco ejercen la libertad de expresión como tal sino expresar los intereses oficialistas. No es libertad sino repetición, reiteración.
¿Qué opina de la situación de los medios impresos ante la dificultad de adquirir papel periódico?
Obviamente es una situación muy precaria y revela el interés del gobierno de no preservar la pluralidad de los medios. Piensan que mientras menos medios existan, mejor; y si son incondicionales, mejor.

Narrador y periodista, Alfredo Armas Alfonzo se ocupó también del diseño y la fotografía. Como fotógrafo no fue nunca muy conocido aunque sus imágenes son de una gran calidad poética, y publicó “El diseño gráfico en Venezuela”, libro de consulta obligatoria para los estudiosos del tema del diseño. Pero lo grandioso de su obra está en su narrativa: autor de “Los cielos de la muerte”, “La cresta del cangrejo”, “Tramojo”, “Los lamederos del diablo”, “Como el polvo”, y “La parada de Maimós”, entre otros, en 1969 obtuvo el Premio Nacional de Literatura por su “Osario de Dios”. Libro que andaba a contracorriente con los cánones de la vanguardia de esos años y que había sido rechazado por la editorial Monte Ávila

Bajo el cielo de Clarines

Alfredo Armas Alfonzo | Archivo
Alfredo Armas Alfonzo | Archivo
Narrador y periodista, Alfredo Armas Alfonzo se ocupó también del diseño y la fotografía. Como fotógrafo no fue nunca muy conocido aunque sus imágenes son de una gran calidad poética, y publicó “El diseño gráfico en Venezuela”, libro de consulta obligatoria para los estudiosos del tema del diseño. Pero lo grandioso de su obra está en su narrativa: autor de “Los cielos de la muerte”, “La cresta del cangrejo”, “Tramojo”, “Los lamederos del diablo”, “Como el polvo”, y “La parada de Maimós”, entre otros, en 1969 obtuvo el Premio Nacional de Literatura por su “Osario de Dios”. Libro que andaba a contracorriente con los cánones de la vanguardia de esos años y que había sido rechazado por la editorial Monte Ávila

El camino que conduce a la escritura de Alfredo Armas Alfonzo está lleno de escombros. Osamentas a ras de la tierra quebrada. Oradadas por las huellas de la inclemencia. El sendero de piedra que lleva hasta su hoja blanca está habitado por lamentos, por desvaríos de la memoria, por figuras temblorosas de tanta canícula, de esas invenciones de la luz del mediodía que son ilusiones detrás de los chaparros.
Tiene la misma claridad del patio de la casona de los Armas y del destello filoso de las espadas de los hombres de la Federal, en cuyo ejército comandó el abuelo de bigotes de prócer. Tiene el polvo arenoso que delata el olvido, el paso de los días y la celebración de los adioses. Tiene la rusticidad del cuero seco y la comisura partida de los grandescarajos de lanza y fusil.
Muerte y memoria ocupan cada extremo de la palabra-sendero de Alfredo Armas Alfonzo. Sangre e historia que trazan un círculo donde confluye su galería de personajes, su colección de voces, su inventario de rapsodias. Tiñe de sudor sus matorrales y hace de las trincheras polvorientas el escenario propio de las batallas entre los azules y los amarillos, apenas refrescados por el lento y sinuoso Unare, camino del mar.

El universo se llama Clarines
Allí donde vive la escritura de Armas Alfonzo, hace tiempo que dejó de llamarse Clarines. No tiene el nombre de Conopocón. El mapa borró su grafía y desvaneció el vocablo de Uchire, de la quebrada del Furial, de Barrancones, de Medianía. Nadie escribe ya la palabra Ipire, Tamanaco, Manarito. Son apenas signos topográficos que prestan sus coordenadas para que ocurran las historias de soldados y solteras, generales y matronas, pólvora, y ahorcados. El cielo de oriente no necesita nombrar lugar alguno para ser el camposanto de su Osario de Dios, este imprescindible publicado en 1968 y ganador del Premio Nacional de Literatura 1969, que nos convoca para hacerle justicia a quien visionara que vanguardia era hablar de Ricardo Alfonzo, contar las revelaciones de Lucía Rojas, develar los excesos de Zenón Marapacuto, como le habían enseñado Faulkner, Rulfo, como había aprendido a hacerlo de la mano de Monterroso.
Nadie como Alfredo Armas Alfonzo se empecinó en derrotar las leyes del universalismo aséptico, distanciado, racional, abstracto. Casi por instinto, emprendió la batalla empuñando las más sofisticadas armas de un profundo localismo reconstruido de anónimas historias menores, hecho con los retazos de fábulas plenas del simbolismo más imperecedero, levantado sobre el único espacio que apuntala las raíces de los vivos y los huesos de los muertos: la tierra. Razón tiene Luis Britto García cuando sentencia  “...contra la tierra y las tierras de cada uno está desencadenada la última ofensiva de la modernidad. Para mejor cotizarlo como intercambiable mercancía, se quiere al hombre sin arraigo, al hombre sin vínculo, al hombre sin sueños, al hombre sin raíces...al hombre sin tierra” (Revista Trapos y Helechos, San Antonio de los Altos, Miranda, 1997)
La terquedad de Armas Alfonzo era honorífica en plena bullería de las fiestas de lo moderno de los sesenta. A contracorriente, en solitario, desandaba el camino de las vanguardias para apostar, desde su comarca, a lo que serían reflejos expresivos, reconocidos por quienes aún intentan develar, en plena confusión del lenguaje de la globalización, la materia propia de la narrativa de fin de siglo. Nunca teorizó sobre lo que fue su escritura después del Osario de Dios, pero demarcó en esa pieza maestra los verdaderos signos de la fragmentaridad, el inobjetable valor de las voces del “otro”, los auténticos términos del diálogo de la periferia.
La voz del otro
Pocas líneas –en algunos instantes de los 158 relatos del Osario de Dios apenas si suman cuatro, o seis– bastan para encerrar en un perfecto círculo la breve tensión de una anécdota que su piel más visible remeda la épica de que está hecha buena parte de su escritura. Escarbar un poco esa piel –zurcada de crueles encuentro de sangre y odio entre godos y liberales de la refriega zamorista, de los ajados cuentos de las niñas y los locos de aquellos parajes, de las fábulas versionadas de la abuela–, devela las verdades fundacionales de los mitos que alimentan el amor, la muerte, la religión, la guerra, el sexo, la tierra, la locura, la valentía, materia de la cual está hecha la escritura del autor de Clarines.
“Alfredo Armas Alfonso, padre del Minicuento” lo clasifica Domingo Miliani en el prólogo de la edición para Fundación Biblioteca Ayacucho. “Miniaturización expresiva”, agrega. Porque cada texto respira por sí mismo. Cada uno es un cuerpo en sí mismo, con sus propios humores, que encadena a los otros con su propia textualidad, entrama sus nombres propios, sus referencias y anécdotas, hasta romper cualquier tránsito ordenado y preferir el encandilamiento de un caleidoscopio de imágenes en fuga.
Si intercede en el habla imaginaria de la nación del Unare, Armas Alfonzo evita cualquier tentación de traducir el lenguaje de los olvidados. En una suerte de exorcismo, su padre Rafael Armas Chacín habla en él, pero también tiene la voz del hombre de la botica, del enterrador y del soldado de los generales. Hay momentos en que su afán de recolector de memorias lo deja ensimismado frente a las letras nupciales apenas legibles: se regodea en ese castellano vapuleado de los escribientes de entonces que narran compraventas insólitas y contratos inverosímiles. La intimidad que confiesa en cada texto del Osario de Dios lo señalan, más que como testigo presencial, como cómplice de cada historia y como relator inoportuno de esa saga del territorio de su infancia, narrada desde las más variadas perspectivas.
Armas Alfonzo, el memorioso
Demasiada tierra fue Clarines para Alfredo Armas Alfonzo como para dudar de sus héroes y villanos y sospechar de la veracidad de las historias menores que oía de los vecinos y las tías. “Él decía que todo lo que había escrito en el Osario de Dios, y en sus otros libros, que todos los hechos son verídicos y que los personajes existieron... nosotros conocimos a algunos de los que el nombra”, relata su hija Edda. El se erigió en el memorialista de esa pequeña muestra de universo literario y dedicó la vida a recoger los escombros de su devenir histórico.
Recorrer el abigarrado espacio de Lijarazú, la casa que le hiciera a su antojo su amigo Fruto Vivas, en las colinas de Bello monte, fue la más acertada manera de visualizar su perenne obsesión de coleccionismo, de recolección caótica que se intuye en la superficie del Osario de Dios. Cosmovisión disecada que ilumina el detalle más nimio para despertar la más íntima pertenencia al recuerdo.
Como si se lo propusiera expresamente, la memoria que resguarda Armas Alfonzo –y que a ocho años de su muerte sus hijas aún tratan de ordenar– abarca el objeto, la iconografía y el documento. La religiosidad de sus santos coloniales y tallas populares cohabitan con la pluma que algún pájaro dejó caer en la plaza de Clarines, y la piedra tallada por el Unare está allí en el estante con la colección de latas de leche que se trajeron de la despensa (y también la de mantequilla Brunn que la abuela usaba para guardar el arrebor).
El Osario de Dios y Lijarazú comparten su afición por el papel amarillo, por Ricardo Alfonzo (que aparece gallardo y altivo en el comedor, tal y como lo inmortalizara Tovar y Tovar) y la campana de la Iglesia de Clarines, que fue a parar al jardín de la casa cuando alguien que restauraba la torre colonial dijo que “para qué dos campanas”.
Cada objeto, cada imagen, cada hoja que ocupa un espacio en Lijarazú y en el Osario de Dios demuestra, además, la sencillez casi asceta de su abigarrado mundo real y literario, como las maneras austeras de la familia, la ingenuidad de sus afligidos, la oración para los muertos del pueblo y las pocas cosas de “la gente perdida por esos caminos”, sin más identidad que un nombre propio en la escritura de Armas Alfonzo.
La escalera que conduce al estudio donde escribía Alfredo Armas Alfonzo está llena de periódicos viejos, juguetes de hojalata y piedras venidas de no se sabe dónde. Permanece así desde 1990, como su propio camposanto donde reposa la osamenta de su escritura.

De premios y erratas
Cuando Alfredo Armas Alfonzo escribió la última palabra del Osario de Dios sabía que esos 158 textos (¿minicuentos?, ¿poemas en prosa? en la tradición de Ramos Sucre, ¿prosa poética?) iban a dar qué hablar. Tenía la certeza de que significaban una profunda ruptura con su propia escritura (desde Los cielos de la muerte, La cresta del cangrejo, Tramojo, Los lamederos del diablo, Como el polvo y PTC, Pto . Sucre va San Cristóbal), y que andaba a contracorriente con los cánones de la vanguardia de la literatura de los años sesenta. Sabía la distancia que lo separaba de la obra que acababa de entregar a Monte Ávila Editores, La parada de Maimós.
Durante los tres meses de exilio que duró la escritura del manuscrito del Osario de Dios, allá en Lecherías (noventa privilegiados días para ordenar sus bocetos hechos en servilletas), se permitió como nunca antes (ni después, nos relata Aída, su viuda) un tiempo sagrado, en paz, para terminarlo y entregárselo a Rafael Pineda, pues estaba escogiendo al Premio Nacional de Literatura, que para entonces se otorgaba a un libro, no a la obra completa de un autor.
Tan seguro estaba de lo que había hecho, del clima, de su síntesis, que lo entregó a Monte Ávila Editores. Pero para su sorpresa, Benito Milla (y el comité de lectores) no entendieron la trascendencia de aquel cuerpo de relatos de guerras, aparecidos, abuelos y bandidos de las guerras internas... Le respondieron que era un libro de una historia familiar.
Existía en Cumaná la Editorial Universitaria que el mismo había fundado. Así que en pocos días apareció la edición, diseñada por el propio Armas Alfonzo, que semanas más tarde recibiría el Premio Nacional de Literatura 1969.
Una atribulada historia de erratas y ediciones corregidas acompañan alOsario de Dios. Pero no es sino hasta 1991, después de su muerte, cuando finalmente lo editan en la colección Eldorado de Monte Ávila Editores, con las correcciones hechas por el puño y letra del propio Armas Alfonzo. Luego vendrán la edición de la Biblioteca Ayacucho y la edición crítica que hiciera la Fundación Alfredo Armas Alfonzo, cuidada por Julio Miranda.
Domingo Miliani afirma que Tramojos anuncia la intertextualidad de su escritura con la del Osario de Dios. Pero si ese fue el comienzo, al otro extremo del sendero está Los desiertos del ángel que el propio Armas Alfonzo recomendaba leer junto al Osario... como un cuerpo único. Solo que esta vez, Zenón Marapacuto se había mudado a la capital.

Una región habitada por la memoria
Por Jesús Sanoja Hernández
Me entusiasmé con aquel cuento y, como pude, incluí elogioso comentario en mi recuento “Espejo semanal”, que escribía entonces para Tribuna Popular, diario político e ideológico cuyas suspensiones temporales formaban parte del (des)equilibrio de fuerzas entre la Junta Militar y la oposición de izquierda. Cuando Meneses, más tarde, lo incluyó en su Antología del cuento venezolano, dijo de su autor que era un “contador de cuentos”; pero situado más allá de los límites del folclorismo puro y simple: “El mundo venezolano que se enreda en los cuentos de Armas Alfonzo es violento, oscuro, recio, brujo; multitud de fantasmas, de ánimas en pena, de caballos y santos, de aparecidos y monstruos” dignificados, añado yo, por memoria implacable, gozosa del recuerdo, metida en los pliegues de las narraciones de la abuela y en el fondo de las guerras civiles, y más que de ninguna, de la Guerra Federal.
El mismo año, 1949, en que fue premiado en el Concurso Anual de Cuentos de El Nacional, “Los cielos de la muerte” fue recogido en un volumen que llevaba el mismo nombre. Y cuatro años más tarde reapareció en la recopilación que este diario realizó, con inclusión de todos los cuentos finalistas. Allí estaban, entre otros, “El baile del tambor” (Uslar), “Arco secreto” (Díaz Solís), “Los fugitivos” (Carpentier), “Con Dios” y “El hombre y verde caballo” (Márquez Salas), “La niña vegetal” (Guaramato), “Peste en la nave” (Picón Salas), “La guitarra” (Manuel María Vallejo, colombiano entonces residente en Venezuela, muerto recientemente) y “La mano junto al muro” (Meneses).
Los cielos de la muerte –me refiero al libro– marcaría el inicio de un ciclo narrativo que continuó con La cresta del cangrejo y Los lamederos del diablo y culminó en Puerto Sucre- vía Cristóbal e incluso La parada de Maimós (1969), saga de “cuentos largos” que según Miliani, comienza a condensarse (el cuento corto, el mini-cuento) con El osario de Dios y Cien máuseres, ninguna muerte y una sola amapola (1976). Para Miliani es significativo que Armas Alfonzo haya caído en tierras del mini-cuento un poco antes de que en México fuese abierto el concurso de cuentos brevísimos de la “revista de imaginación” fundada años antes por Rulfo, Arreola y Valdés. El certamen de 1972 lo ganó precisamente Ednodio Quintero, uno de los venezolanos que han cultivado esa variante narrativa.
La idea de publicar en la Biblioteca Ayacucho un volumen dedicado a Armas Alfonzo nació en una reunión en Cumaná, realizada en homenaje a su trayectoria, muy rica en ponencias e intervenciones y, además, apoyada en una iconografía seductora. A ella asistieron Julio Miranda, entusiasta de su obra; Miliani, quien prologaría el volumen, López Ortega y, aunque no lo preciso bien, Atanasio Alegre y Gustavo Arnstein, quienes en ocasión posterior publicaron trabajos sobre el mapa territorial y narrativo de Armas Alfonzo.
Pineda lo había llamado “el Faulkner del Unare”, no para establecer una relación de dependencia o imitación, sino para comprender cómo el valle del Unare y los personajes que en él se mueven pasando de un cuento a otro, venían a ser como una equivalencia del condado real-imaginario del Misissippi. Y conste que lo que aparece como “regional” no tiene mucho que ver con los límites geográficos y sí, en cambio, con la construcción de una región narrativa por donde desfilan, más que los habitantes, los seres habitados por fantasmas y evocaciones, pasiones y memorias, en una confusión de edades. No sé qué extraño sentimiento me poseyó cierta vez que pasé hacia el mar por el cementerio del pueblito oriental El Hatillo, leí las inscripciones en las lápidas, sintiendo cómo la sucesión de fechas y nombres me remitían a ese pasado que incesantemente reconstruyó Armas Alfonzo en la zona mágica que, a su modo y en poesía, también amó Rafael José Muñoz.
En una entrevista que en 1986 le hizo Patricia Guzmán, afirmó Armas Alfonzo: “En Unare está lo absoluto”. Como definición de su plan obsesivo, de su carta de identidad existencial, ella no dejaba vía de escape. Por algo admiró tanto la poesía de Gerbasi, Palomares y Crespo, con tanta carga de Canoabo, Escuque y Carora, en los instantes de darle riendas en la creación.

*Publicado el 4 de octubre de 1998

La gente no pasa de largo frente al Papa Francisco. Sin ser estrella de cine, ni máximo goleador, despierta entusiasmos. También rechazos. No es visto como el jefe de una iglesia que sólo interesa a quienes están encerrados en las cuatro paredes de su templo, porque Jesús revela la condición humana sin fronteras y el Papa nos acerca a Jesús.

El fenómeno del Papa Francisco

LUIS UGALDE |  EL UNIVERSAL
jueves 30 de julio de 2015  12:00 AM
La gente no pasa de largo frente al Papa Francisco. Sin ser estrella de cine, ni máximo goleador, despierta entusiasmos. También rechazos. No es visto como el jefe de una iglesia que sólo interesa a quienes están encerrados en las cuatro paredes de su templo, porque Jesús revela la condición humana sin fronteras y el Papa nos acerca a Jesús.

Quisiera expresar en dos cuartillas lo que considero la clave humano-divina de este fenómeno en un mundo que no se resigna a su mutilación en la exitosa cultura de individualismo, posesivo y hedonista. Hay tres elementos básicos complementarios que, en cierto modo, se contraponen pero se necesitan y son constitutivos de la condición humana en sociedad; siempre en búsqueda, pues no hay, ni habrá, equilibrio estable, ni felicidad definitiva, ni paraíso terrenal, ni granja humana perfectamente organizada:

1-Una economía con eficacia productiva y distributiva basada en eldesempeño diferenciado y en la productividad de cada uno. En el último cuarto de milenio se le ha llamado "capitalismo". La Iglesia reconoce y defiende el valor de este dinamismo económico, aunque no le gusta mucho el término, pues una parte de la realidad productiva (capital) se lleva el nombre (no sólo el nombre) del todo: el trabajo y la creatividad de la empresa y de la sociedad, que es más que el capital.  Pero con todos los matices y críticas, este "capitalismo" diferenciador es la única economía exitosa y no se ve otra, ni en China, ni en Rusia; pero sus valiosos éxitos generan diferencias, dividen y también excluyen.

2- Sociedad solidaria con pacto social, igualador en cuanto a derechos, deberes y oportunidades básicas dentro de un marco de bien común. Sentido humano solidario expresado en las constituciones, leyes e instituciones en las que circulan los deberes y derechos mutuamente reconocidos y los bienes sociales solidariamente construidos. En las sociedades de economía capitalista avanzada casi la mitad de lo que produce cada uno va al presupuesto común. Marco social común y público necesario para salvar la sobrevivencia y la paz e imprescindible para el éxito de cada empresa y vida humana.

Con sólo la economía capitalista, sin el complemento de la sociedad solidaria (la sociedad es mucho más rica que su economía), las sociedades terminan en exclusión, discriminación y pobreza; en definitiva en guerra interna e internacional, como ocurrió con las dos guerras y regímenes totalitarios en el primer tercio del siglo XX con una terrible destrucción en el mundo capitalista avanzado.

3-   En tercer lugar la condición humana social requiere en el interior de cada uno el oxígeno espiritual del amor, que actúa constructivamente y da sentido trascendente y vida humana a todo.

Cada uno de estos tres pilares de la condición humana en sociedad tiende a la absolutización de sus medios. Jesús de Nazaret -rostro humano del radical amor de Dios- enfrenta esas absolutizaciones que esclavizan a los humanos:

A-  "Nadie puede servir a dos señores, a Dios y al dinero". Si endiosa al dinero mata al hombre, niega a Dios-amor y nos convierte en lobos.

B- "Los poderosos de este mundo dominan y esclavizan" a su gente y la convierten  en instrumentos y objetos de su poder endiosado. "No ha de ser así entre ustedes", sino que el amor mutuo convierta el poder en instrumento de servicio y el dinero en medio de vida.

C- "No es el hombre para el sábado, sino el sábado para el hombre". La religión  del Dios-amor nos afirma gratuitamente y nos lleva a darnos vida mutuamente en un "nosotros", siempre en construcción. "Nadie tiene más amor que quien da la vida por otro" y la puerta de la felicidad se abre hacia fuera, saliendo  hacia el "nosotros".  Pero así como el dinero y el poder político tienden a convertirse en dioses, también la religión del amor se desvirtúa y de liberadora se convierte en opresora, cuando sacraliza instrumentos y cuando las personas que la administran, dejando de ser servidores, se convierten en opresores  que imponen cargas pesadas en nombre de Dios. 

Jesús reconocía la autoridad civil, el valor de los bienes y el sentido del templo y de la ley religiosa. Pero afirmaba de tal manera al ser humano (aun el que parecía tener menos atributos, como el leproso, el pobre y el pecador) que fue rechazado  por los señores auto-divinizados en las tres dimensiones. En el conflicto él dio su vida y dándola por amor fue constituido por el Padre como el Cristo Salvador, pues el Amor es más fuerte que la muerte y la sobrevive.

Si el Papa no defendiera y comunicara esto, no sería cristiano. Es lo que hace Francisco con una fuerza espiritual fresca y renovada.  Al proclamar y seguir a Jesús despierta (no sólo en los católicos) enorme entusiasmo y esperanza liberadora. Pero al mismo tiempo parece inevitable  la irritación y el rechazo de quienes se sienten dueños de los bienes de la tierra, de los poderes de dominio y de las mediaciones religiosas impuestas con pretensiones absolutas.

Llama la atención que personas bien formadas e inteligentes, a estas alturas de la vida piensen que el Papa es comunista, anarquista, o iconoclasta irreverente por el hecho de afirmar al pobre por encima de la dinámica del capitalismo financiero, del poder de los ejércitos y de aquellos aspectos mundanos del mundo clerical y de la Curia Romana, que alejan de Jesús de Nazaret. El peligro actual de América Latina no es el comunismo,  sino el manejo inhumano del poder y del capitalismo con lo que se empuja a grandes sectores de la población desesperada a dar apoyo a dictaduras populistas y fascistas.

Creo que no hay más economía que la capitalista, pero ésta requiere controlar sus propios demonios y elevar sus virtualidades positivas para beneficiar a todos en una democracia social. Siempre gobierna una minoría, pero ningún gobierno dura cuando sólo representa los intereses de su clase, pequeño sector o partido; tienen éxito duradero cuando interpretan y asumen las necesidades del conjunto y sirven al bien común.  Hace un cuarto de siglo Venezuela se embarcó en esta funesta aventura porque sus representantes de entonces se deslegitimaron. Hoy tenemos una minoría dictatorial que se enriquece a costa de la miseria de la mayoría y de la falta de libertad y dignidad humana. No puede durar este régimen deslegitimado. Contra él no conspira el imperio, sino la ineptitud y corrupción del gobierno, que siembran hambre y violencia.

fernandamujica@gmail.com