Casa de la Estrella. Donde nació la República libre y soberana de Venezuela en 1830.

Casa de la Estrella. Donde nació la República libre y soberana de Venezuela en 1830.
Casa de la Estrella, ubicada entre Av Soublette y Calle Colombia, antiguo Camino Real donde nació la República libre y soberana de Venezuela en 1830, con el General José Antonio Páez como Presidente. Valencia: "ciudad ingrata que olvida lo bueno" para el Arzobispo Luis Eduardo Henríquez. Maldita, según la leyenda, por el Obispo mártir Salvador Montes de Oca y muchos sacerdotes asesinados por la espalda o por la chismografía cobarde, que es muy frecuente y característica en su sociedad.Para Boris Izaguirre "ciudad de nostalgia pueblerina". Jesús Soto la consideró una ciudad propicia a seguir "las modas del momento" y para Monseñor Gregorio Adam: "Si a Caracas le debemos la Independencia, a Valencia le debemos la República en 1830".A partir de los años 1950 es la "Ciudad Industrial de Venezuela", realidad que la convierte en un batiburrillo de razas y miserias de todos los países que ven en ella El Dorado tan buscado, imprimiéndole una sensación de "ciudad de paso para hacer dinero e irse", dejándola sin verdadero arraigo e identidad, salvo la que conserva la más rancia y famosa "valencianidad", que en los valencianos de antes, que yo conocí, era un encanto acogedor propio de atentos amigos...don del que carecen los recién llegados que quieren poseerlo y logran sólo una mala caricatura de la original. Para mi es la capital energética de Venezuela.

viernes, 23 de junio de 2017

Luego de las contundentes declaraciones de María José Marcano, ex secretaria ejecutiva del Consejo Moral Republicano, en el programa radial de Vanessa Davis, denunciando graves irregularidades en el nombramiento de dieciocho de los magistrados del TSJ, lo que procede es la remoción y el enjuiciamiento.


¿ES ESTO CORRECTO?


MAGISTRADOS ILEGALES, SICARIOS DE MADURO.
Carlos Tablante | junio 23, 2017 | Web del Frente Patriotico

Luego de las contundentes declaraciones de María José Marcano, ex secretaria ejecutiva del Consejo Moral Republicano, en el programa radial de Vanessa Davis, denunciando graves irregularidades en el nombramiento de dieciocho de los magistrados del TSJ, lo que procede es la remoción y el enjuiciamiento.
Según Marcano, dieciocho de los magistrados nombrados por el parlamento anterior, presidido por Diosdado Cabello, no cumplen con los requisitos exigidos por la Constitución y la Ley Orgánica del Tribunal Supremo de Justicia, como lo son: Haber ejercido la abogacía o la docencia universitaria o haber sido juez o jueza superior durante un mínimo de quince años con honorabilidad y competencia, tener título universitario de postrado en materia jurídica y, por supuesto, tener la nacionalidad venezolana por nacimiento y no poseer otra nacionalidad.
La comisión de la Asamblea Nacional que estudió el caso ya había llegado a las mismas conclusiones y se había acordado la remoción de los magistrados ilegales. Actuando como el Estado delincuente que es, el régimen acusó de desacato a la AN por supuestas irregularidades cometidas durante la elección de los diputados de Amazonas, para anular la decisión contra los magistrados, verdadera razón de su ataque al Parlamento.
Ahora lo que está planteado es, como ha dicho la Fiscal General, iniciar la averiguación penal correspondiente para castigar a quienes han usurpado los máximos cargos del sistema judicial, violando la Constitución y las leyes.
Se trata de los mismos jueces que emitieron las sentencias 155 y 156 por las cuales el TSJ pretendía asumir las funciones del parlamento, ocasionando la ruptura del hilo constitucional, es decir, dándole continuidad al golpe con el que sistemáticamente este régimen ha violado la Constitución.
Una vez acordada la remoción, el Parlamento ya ha iniciado los trámites para el nombramiento de los nuevos magistrados, cumpliendo estrictamente con la norma que lo rige, proceso que se inició este lunes.
El país necesita con urgencia un poder judicial idóneo integrado por jueces verdaderamente independientes que no pueden estar al servicio de ninguna parcialidad política: ni del gobierno, ni de la oposición.
Igualmente grave es la denuncia de la ex secretaria ejecutiva del Consejo Moral Republicano contra el Defensor del Pueblo Tareck William Saab, a quien acusa de haberla presionado y amenazado para que ratificara con su firma el ilegal nombramiento de los magistrados, cuestión que no hicieron ni ella ni la Fiscal General, Luisa Ortega Díaz. Aún más deplorables han sido las mentiras de Saab tratando de manipular a la opinión pública. Atrás quedaron los tiempos en que defendía los derechos humanos. Hoy, Tareck William Saab es uno de los principales verdugos de la dictadura de la corrupción que encabeza Nicolás Maduro.

jueves, 22 de junio de 2017

LA OEA, O DE LA DIPLOMACIA DEL ABSURDO...Y AHORA CON EL CANCILLER MONCADA LA SITUACION PARA VENEZUELA SE CONVIERTE EN ALGO VERGONZOSO...ASI COMO LO ES TENER A UN MAIKEL MORENO COMO PRESIDENTE DEL TSJ.


LA OEA, O DE LA DIPLOMACIA DEL ABSURDO
Antonio Sánchez García | junio 22, 2017 | Web del Frente Patriotico
ADVERTENCIA:
El presente artículo fue escrito luego del fracaso de la anterior Asamblea General de la OEA y anticipó el fracaso de las iniciativas venideras y particularmente ésta que se está celebrando en Cancún, con la presencia de una treintena de facinerosos, hampones y guardaespaldas de la triste figura que funge de canciller de la República. El mismo rol que desempeñaran en un pasado glorioso connotadas figuras de la élite diplomática, intelectual y política como Simón Alberto Consalvi, Humberto Calderón Berti, Miguel Ángel Burelli Rivas, Arístides Calvani, Enrique Tejera Paris, Andrés Eloy Blanco y Caracciolo Parra Pérez, por sólo mencionar algunos. Considero oportuno volver a publicarlo para crear conciencia de los profundos cambios que deberemos propiciar, cuando nos zafemos las cadenas del castro comunismo cubano, en el seno de la más importante de nuestras organizaciones regionales, de modo que brille en su seno el poder de auténticas mayorías, no el tramojo de republiquetas mendicantes sometidas a las dádivas de nuestros tontons macoutes.
LA OEA, O EL GARROTE DE LA DIPLOMACIA DEL ABSURDO 
¿Nos condenan estas republiquillas de plastilina a permanecer aherrojados bajo el garrote castrocomunista? Obviamente que no. Pero nos recuerdan la obligación de contribuir a una drástica revisión del absurdo, cuando impongamos la libertad. Tenemos un precedente que reclamar: la doctrina Betancourt: nada con las dictaduras. Ella nos indica el camino.
                                                                                        Antonio Sánchez García @sangarccs 
A Luis Almagro 
            Puestos a contar los votos que han de decidir de la vida o la muerte de treinta millones de habitantes de un país de más de 2 millones de kilómetros cuadrados y principal reserva petrolífera de Occidente, ¿sabía Usted que un país de 174 kms. cuadrados y treinta mil habitantes, vale decir, el 0,1% del total de habitantes que pueblan el sufrido país que le pone el rostro a los hombros de América del Sur y depende para su sobrevivencia de la voluntad de ese 0,1 de su población tiene el mismo peso decisorio que otro de cerca de 10 millones de kilómetros cuadrados y trescientos veintiún mil millones de habitantes? Una islilla de cacao, vaho y melaza torciéndole el brazo a la primera potencia del mundo. Taras folklóricas del realismo mágico. Muchas gracias Fidel Castro.
            NO ES UN CHISTE CRUEL. NI UNA OCURRENCIA DE EUGÈNE IONESCO O FERNANDO ARRABAL. ES UNA TRISTE, ABRUMADORA, ABSURDA Y SÓRDIDA REALIDAD DE LA DIPLOMACIA CONTINENTAL EN CUYO TRIBUNAL SE JUZGA Y JUEGA EL DESTINO DE VENEZUELA. PARA DECIDIR SI VENEZUELA ES O NO ES UNA DICTADURA QUE ASESINA A MÁS DE UN MANIFESTANTE POR DÍA Y DEBA RECIBIR LA CONDENA Y EL CASTIGO QUE SE MERECE UNA TIRANÍA COMO ÉSTA QUE LOS HERMANOS CASTRO EN ALIANZA CON EL TENIENTE CORONEL HUGO CHÁVEZ FRÍAS IMPUSIERAN EN VENEZUELA, SE REQUIERE LA APROBACIÓN DE UNA QUISICOSA LLAMADA ST. KITTS, DE CUYA EXISTENCIA MUY POSIBLEMENTE NINGUNO DE LOS SESENTA ASESINADOS POR LOS ESBIRROS DEL GENERAL VLADIMIR PADRINO LÓPEZ, RAÚL CASTRO RUZ Y NICOLÁS MADURO MOROS DURANTE LOS ÚLTIMOS DOS MESES DE MANIFESTACIONES TENÍAN LA MENOR IDEA. COMO SEGURAMENTE POQUÍSIMOS DE QUIENES LEEN EN ESTOS MOMENTOS ESTA INSÓLITA REFLEXIÓN.

            EN EFECTO: ESA ISLETA LLAMADA ST. KITTS, TAN FÁCILMENTE SOBORNABLE COMO QUE LA SEGUNDA MÁS POBRE DE LAS DICTADURAS SURAMERICANAS PODRÍA COMPRARLE SU VOTO A RAZÓN DE MIL DÓLARES PER CÁPITA – ¿QUÉ SON TREINTA Y CINCO MILLONES DE DÓLARES PARA UN ESTADO PETROLERO, ASÍ SE ENCUENTRE EN LA RUINA, SI ESOS TREINTA Y CINCO MILLONES DE DÓLARES REPRESENTAN MENOS DEL 1% DE LA CUENTA PRIVADA QUE MANTIENE LA HUÉRFANITA DEL TIRANO EN BANCOS SUIZOS? – VALE, PESA Y EJERCE EXACTAMENTE LA MISMA INFLUENCIA QUE LOS ESTADOS UNIDOS DE NORTEAMÉRICA. CUYA CAPITAL ES WASHINGTON. ¿SABE USTED, QUERIDO LECTOR, EL NOMBRE DE LA CAPITAL DE ST. KITTS?¿TIENE UD. UN MÍNIMO Y ELEMENTAL CONOCIMIENTO DE SU HISTORIA, QUÉ PRODUCE, DE QUÉ VIVE Y QUÉ APORTE LE DEBE LA HUMANIDAD COMO PARA JUZGAR A UNA NACIÓN QUE SACRIFICÓ MEDIO MILLÓN DE HABITANTES PARA LIBERAR A CINCO NACIONES DEL CONTINENTE?  Y CUYA PRIMERA REFERENCIA LA TUVE DE ADOLESCENTE LEYENDO AL GRAN POETA PORTORRIQUEÑO LUIS PALÉS MATOS: “AQUÍ ESTÁ ST. KITTS EL NENE, EL BOBO DE LA COMARCA, PESCANDO TIERNOS CICLONES ENTRETIENE SU IGNORANCIA. LOS PURGA CON SAL DE FRUTA, LOS SEBA CON COCO DE AGUA Y ADULTO YA LOS REMITE COD A SUS HERMANAS, PARA QUE SE DESAYUNEN, CON TORMENTA REBOSADA.”

            No es una aguja en el pajar de la OEA. El voto de Antigua, que tiene 68.000 habitantes y 281 kms. cuadrados vale tanto como el de Brasil, que tiene 204.450.649 habitantes y más de 8.500.000 kms. cuadrados. El resultado es pasmoso, digno de una comedia de Woody Allen – por no ofender a Cantinflas – y dado que la cartografía demográfica y poblacional de la OEA no variará para cuando se reúna la Asamblea General y puedan hablar los respectivos cancilleres, la voz de los países que han decidido que el mundo, que contaba en 2011, como sabemos, de siete mil millones de habitantes, no tiene derecho a intervenir en los asuntos internos de un país reprimido y torturado por un sindicato de pandillas mafiosas, ladronas, asesinas y narcotraficantes que no cuentan ni siquiera con el 10% de respaldo ciudadano.
            Es el resultado del somero análisis de la última votación que decidió postergar toda decisión sobre la tragedia que ahoga en sangre las aspiraciones democráticas de sus ciudadanos:  siete isletas de comiquita que reúnen una humanidad de  4.989.742 habitantes, plegándose a la voluntad extorsionadora y gansteril de la satrapía venecubana, le torcieron la mano a otras siete naciones del hemisferio que cubren prácticamente todo el territorio de norteamericana y la inmensa mayoría del de centro y Suramérica con una población de  812.216.274.
            Para no ofender la insignificancia de los primeros no hago mención de sus respectivos productos nacionales brutos y los correspondientes ingresos per capita, su aporte a la historia y la cultura de América Latina, los premios Nobel obtenidos ni la trascendencia de sus universidades y academias en la cultura de nuestra región. No es muy difícil extrapolar las consecuencias políticas e ideológicas de esta trágica imposición de la democrática diplomacia del absurdo a un plano mayor y hacer un examen comparativo a nivel de la Organización de las Naciones Unidas. Sirva para ilustrar lo dicho un comentario habitual de nuestro gran Mariano Picón Salas: “Los único requisitos para ser una república africana: un negrito, una palmera y un embajador en la UNESCO”.
            ¿Nos condenan esta republiquillas de plastilina a permanecer aherrojados bajo el garrote castrocomunista? Obviamente que no. Pero nos imponen la obligación de contribuir a una drástica revisión del absurdo, cuando impongamos la libertad. Tenemos un precedente que reclamar: la doctrina Betancourt:nada con las dictaduras. Ella nos indica el camino.



Samuel Moncada, la nueva cara de Venezuela ante el mundo
El nuevo canciller de la República tiene un historial de cargos diplomáticos y de desplantes internacionales
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Samuel Moncada ha acusado a la OEA de promover la violencia de grupos extremistas en Venezuela
Por LUISMA GONDELLES | LUISMAGONDELLES@GMAIL.COM | @JUARAX
22 DE JUNIO DE 2017 06:13 AM | ACTUALIZADO EL 22 DE JUNIO DE 2017 07:05 AM
El presidente de la República, Nicolás Maduro, nombró como ministro de Relaciones Exteriores a Samuel Moncada, después de anunciar que la hasta ahora canciller Delcy Rodríguez será candidata a la asamblea nacional constituyente.
"Además de que tiene buena labia, tiene pensamiento, habla perfecto inglés; mueve las manos, compadre", dijo Maduro refiriéndose a Moncada.  "Somos gente de palabra y de acción cuando hace falta, para algún tatequieto hasta el mejor de los diplomáticos tiene que estar preparado. La diplomacia del tatequieto", añadió el presidente.
Samuel Moncada, graduado en Historia, fue ministro para la Educación Superior entre 2004 y 2006. También fue director de la Escuela de Historia de la Universidad Central de Venezuela.
El ahora canciller representará a Venezuela ante el mundo, aunque ya tiene experiencia en cuanto al debate internacional.
Ha pasado por varios cargos diplomáticos, como embajador de Venezuela ante la Organización de Naciones Unidas (ONU) en 2013, después de que la Asamblea Nacional aprobara que Maduro nombrara a Moncada en el cargo. La decisión fue oficializada y publicada en la Gaceta Oficial N° 40.191, el 18 de junio de 2013.
Ha fungido también como embajador de Venezuela ante el Reino Unido.
El 20 de septiembre de 2016, fue nombrado jefe de la Comisión Presidencial para atender todo lo relacionado con las actividades del Movimiento de Países No Alineados, presidencia pro témpore que ostenta Venezuela desde el 17 de septiembre del mismo año y que mantendrá hasta 2019.

Moncada fue nombrado vicecanciller para América del Norte el 25 de febrero de 2017 por el presidente. Previo a esto, el graduado en Historia fungía como viceministro para Relaciones Exteriores en Europa, cargo que ostentó desde el 2 de julio de 2016.
El nuevo canciller volvió a ser designado oficialmente como representante de Venezuela ante la ONU después de la publicación de la Gaceta Oficial N° 41.053, de fecha 15 de diciembre de 2016, aunque en este caso como embajador alterno.
El 27 de marzo fue publicada la Gaceta Oficial N° 41.122, la cual oficializaba a Moncada como embajador representante permanente alterno de Venezuela ante la Organización de Estados Americanos (OEA), cargo en el que más atención ha llamado por sus intervenciones durante la sesiones del organismo.
Desplantes internacionales
El 28 de marzo, un día después de su nombramiento como representante de Venezuela, Moncada tildó la sesión de ese día de la OEA, que trató la crisis en el país, como grosera porque no contó con su aprobación ni de la de su delegación.
El 3 de abril Moncada denunció ante la OEA un golpe de Estado del organismo contra Venezuela, argumentando sobre la base que la organización inició una sesión sobre Venezuela pese a que el presidente de la misma, Bolivia, la suspendió. "Están imaginando algo que no existe para promover una intervención en mi país", arguyó el graduado en Historia.
Durante una sesión de la OEA para tratar la crisis de Venezuela celebrada el 26 de abril, acusó al organismo de haberse convertido "en un campo de confrontación pública que afecta la situación interna de Venezuela". Además aseguró que desde el organismo supranacional "se lanzan líneas hacia Venezuela que estimulan a los grupos más violentos y extremistas".
El 19 de junio el nuevo canciller de la República tuvo un altercado con el activista de derechos humanos Gustavo Tovar-Arroyo en el hotel Moon Palace, en Cancún. Moncada fue grabado diciéndole a Tovar-Arroyo que tendrían un problema y que el abogado era pagado por los Estados Unidos.

Salir de Maduro y su narco-régimen es imperativo. Hacerlo pensando que Chávez si hizo las cosas bien y que sus seguidores son gente honorable sería un gravísimo error.


EL CHAVISMO NOS TRAJO A MADURO, NADA DE ALIARSE CON ESA PANDILLA
Gustavo Coronel | junio 22, 2017 | Web del Frente Patriotico
La dinámica del proceso político venezolano ha llevado a algunos venezolanos demócratas a pensar que la salida de Maduro del poder puede acelerarse mediante una alianza con el chavismo que se le opone. Una alianza de este tipo llevaría a la oposición a coexistir pacíficamente con  gente como Héctor Navarro, Ana Luisa Osorio, Jorge Giordani, Miguel Rodríguez Torres, Clíver Alcalá Cordones, Gabriela Ramírez, Juan Barreto y otros. Los viudos de Chávez pasarían a representar  gente confiable, con la cual los amantes de la democracia pueden sentarse en una mesa y hasta caminar juntos en su oposición al narco-régimen. Existe una tendencia en este momento a pensar que la “revolución originaria” no era tan mala como lo que existe hoy en día y que Chávez si hizo bien las cosas.
Esta tendencia es atractiva para muchos porque suma aliados de circunstancia, un poco de la misma manera que para Inglaterra y USA fue conveniente aliarse con la Rusia de Stalin para derrotar al nazismo. Pero, así como sucedió con el comunismo estaliniano después de ganada la guerra contra Hitler, así sucederá con el chavismo después que Maduro y su narco-régimen se vaya del poder. El chavismo quedará como el nuevo (viejo)  enemigo. Para ese momento un grupo importante de chavistas se habrá insertado en el juego democrático, esperando su oportunidad de repetir la tragedia que se llamó Socialismo del Siglo XXI.
Y esto será inevitable porque el chavismo es la fuente original del desastre venezolano del siglo XXI. Hoy en día vemos como la oposición se ve obligada a defender la constitución de Chávez en contra de la pretensión de Maduro de establecer una nueva Constituyente. Para evitar un desastre mayor muchos opositores se ven obligados a rendir pleitesía a una constitución, la de 1999, que fue creada de manera arbitraria, hecha a la medida de Chávez para perpetuarse en el poder pero, aun así, violada frecuentemente por los mismos que la habían redactado e impuesto al país, integrada por 350 artículos extremadamente prescriptivos y, por ello, incapaz de ser un documento creíble y capaz de guiar al país hacia el progreso.
EL deseo de salir de Maduro está llevando a un grupo de opositores a validar un chavismo que fue el gran pionero y autor del desastre.  Fue Chávez quien inauguró la política de las dádivas, la política del odio, la política de acercamiento a los países forajidos del planeta. Fue Chávez quien creó la alianza de los malandros latinoamericanos integrada por Ortega, Lula, Kirchner, Cristina, Morales y Mujica. Fue Chávez quien pretendió formar una coalición mundial en contra de los Estados Unidos. Fue Chávez quien politizó y arruinó a PDVSA. El populismo no lo inventó Maduro, vino de Chávez. Para 2012, año de la desaparición de Chávez del poder, ya Venezuela estaba arruinada, destruida.
No pretendo decir que Chávez fue el único monstruo.  Maduro ha resultado una pobre caricatura del monstruo original y ha llevado al país a un nivel de total destrucción. Pero salir de él no debe hacernos creer que el chavismo si era bueno. La historia de abusos de poder, de robo, de acercamientos a los peores bandidos del planeta que llevó a cabo el difunto, permanece fresca en la memoria colectiva de los venezolanos.

Salir de Maduro y su narco-régimen es imperativo. Hacerlo pensando que Chávez si hizo las cosas bien y que sus seguidores son gente honorable sería un gravísimo error.


En #Venezuela vivimos bajo un régimen basado en el “Estalinismo”


Esta actitud de Pedro Carreño contra la Fiscal General Luisa Ortega Diaz responde a los mas fidedignos metodos utilizados por el Estalinismo o stalinismo que es un término utilizado para referirse a la teoría y práctica asociada al gobierno de Iósif Stalin en la Unión Soviética.
El término ha sido utilizado por opositores políticos y pensadores críticos con la figura de Stalin (ligados en gran medida, aunque no necesariamente, al trotskismo), en referencia a un tipo de gobierno o régimen de características totalitarias, que buscaba degradar a los opositores a sus ideas y acciones totalitarias, muchas veces declarandolas "dementes" o "enfermos mentales" por ir en contra de lo que para los del Regimen era un dogma de una ideologia casi religiosa.
Simpatizantes de Stalin se llaman a sí mismos antirrevisionistas y defienden sus políticas como la real aplicación del marxismo-leninismo, dadas las circunstancias históricas de la Unión Soviética de los años 30-40.

LA LOCA LUISA Y EL CUERDO CARREÑO
Pedro Pablo Peñaloza | junio 22, 2017 | Web del Frente Patriotico
El diputado Pedro Carreño solicita al Tribunal Supremo de Justicia (TSJ) una junta médica para evaluar a la fiscal Luisa Ortega Díaz. Deberían asignarle la misma que examinó el cadáver del espía peruano Vladimiro Montesinos. Aunque Carreño insiste en poner en entredicho su salud mental, el de Ortega Díaz es el penúltimo llamado de un sector del chavismo a la racionalidad. Puede que a estas alturas parezca un sinsentido plantear una salida institucional en un país sin instituciones, pero apelando al discurso y al marco legal diseñado por el chavismo, la jefa del Ministerio Público ofrece al presidente Nicolás Maduro la oportunidad de iniciar una negociación sensata y abortar esa locura llamada Asamblea Constituyente. Mejor sentarse en el diván que sobre una bayoneta.
Aunque siempre gana en el TSJ, en realidad el régimen chavista perdió el juicio. En la calle la represión es demencial. Apelando a la violencia, quieren que Los Verdes pasen a Maduro. Ni un perro se salva de la jauría roja. El ministro de Interior, Néstor Reverol, anuncia que en un conjunto residencial detuvo a “23 terroristas”. La vecindad de ISIS. El defensor del pueblo, Tarek William Saab, se niega a cumplir con sus funciones y ahora quiere asumir las de la Fiscalía. La Sala Constitucional que “corrigió” unas sentencias por las observaciones de Ortega Díaz, ahora la amenaza con cárcel por falta de “legitimidad”. El diputado Darío Vivas grita –como es normal- que la Fiscal es “vocera del terrorismo”. El titular de Comunicación, Ernesto Villegas, le pide al papa Francisco que se ocupe de los niños que la revolución prometió rescatar y atender. Y el conductor de La Hojilla, Mario Silva, cierra un encuentro de psicólogos chavistas afirmando que “la guerra psicológica es más peligrosa que la guerra económica”. Pero todos esos trastornos serán resueltos por la Constituyente. Bárbula de escape.
Para el régimen chavista, las instituciones democráticas son una camisa de fuerza. Con la Constituyente piensa desatarse, eliminando a la Asamblea Nacional, removiendo a Ortega Díaz y “aniquilando” a la oposición, tal como lo anunció el ex fiscal Isaías Rodríguez, aquel que ve más allá de lo evidente. El general en jefe, Vladimir Padrino López, pide que se incluya el carácter “antiimperialista” y “antioligárquico” de la Fuerza Armada en la futura Constitución que se imprimirá con el dinero de los bonos de Goldman Sachs. La revolución energética que desplegaría el majestuoso Gasoducto del Sur, tiene a su gente haciendo siete horas de cola por una bombonita de gas. Otro delirio. Todas las semanas el Ejecutivo anuncia una nueva devaluación del bolívar fuerte y lo celebra como un rotundo éxito. El país se desploma.  Tratando de frenar este disparate, la Fiscal lanza un salvavidas para evitar el hundimiento definitivo de Venezuela, pero el Gobierno lo rechaza. Maduro y sus colaboradores han decidido fingir demencia. O, peor aún, quizás no estén fingiendo.




Por su parte Nicolas Maduro pide a opositores desarmar a "jóvenes que tienen matando en la calle"
2001.com.ve | EFE
El presidente de la República, Nicolás Maduro, pidió hoy a los líderes opositores desarmar a los jóvenes que, aseguró, están cometiendo asesinatos y actos vandálicos en medio de la oleada de protestas que inició hace 81 días y que ha dejado 75 muertos.
"Yo le hago un llamado a los jefes políticos de la derecha venezolana a que desmovilicen y desarmen al grupo de jóvenes que tienen quemando y matando en la calle, basta ya de violencia
actos demostrativos de su insania mental", dijo Maduro durante un acto de Gobierno en Caracas que fue transmitido en cadena obligatoria de radio y televisión.
El mandatario indicó que ha pedido ayuda al papa Francisco para atender esta situación porque, aseguró, "no solo tienen jóvenes, tienen niños también en los grupos de enmascarados, en los grupos violentos".
"Yo sigo haciendo un llamado a la paz, al trabajo, al estudio, no podemos permitir que sigan lanzando jóvenes a la violencia de calle. ¿Tiene futuro un joven que se presta para ir a quemar, a atacar, a lanzar morteros? ¿Tiene futuro un joven que se incorpora a la violencia?", se preguntó.
El jefe de Estado venezolano aprobó hoy recursos para la financiación de un programa gubernamental llamado "Chamba Juvenil" que busca garantizar el primer empleo a los recién graduados y jóvenes en general.
En este sentido, autorizó la incorporación de 40.000 jóvenes a los cuerpos de seguridad del Estado y explicó que 20.000 de ellos integrarán la Policía Nacional Bolivariana (PNB) y la otra mitad se sumará a la Guardia Nacional Bolivariana (GNB).
Las declaraciones de Maduro surgen un día después de una protesta antigubernamental que se tornó violenta en Caracas y que derivó en el presunto uso de armas de fuego por parte de agentes de la fuerza pública, según las autoridades.
2017-06-20




Movimiento Vinotinto denunció despidos del Estado "por pensar diferente"
Durante la reunión se informó que el estado con mayor despido de personal es Carabobo
Por EL NACIONAL WEB
21 DE JUNIO DE 2017 
La asociación civil sin fines de lucro, Movimiento Vinotinto, informó este miércoles que se han reportado despidos de organismos del Estado "por pensar diferente".
En una rueda de prensa, dirigentes de la asociación aseveraron que: “el derecho al trabajo y la libertad de expresión lo tienen todas las personas. Estamos haciendo un monitoreo a nivel nacional, para que cada persona que se sienta afectado por este gobierno  por no respetarse los derechos civiles y políticos y se le haya vulnerado el derecho al trabajo se comunique con nosotros”.
Durante la reunión se informó que el estado con mayor despido de personal es Carabobo. Por su parte, Caracas, Táchira y Bolívar le siguen en la lista. 




¿QUE RECUERDA ESTE MODO DE ACTUAR LOS CHAVISTAS DEL REGIMEN ACTUAL cubano/comunista/madurista?

La Gran Purga (en ruso: Большая чистка), aunque más comúnmente conocida en la Rusia actual como Gran terror (Большой террор, Bolshói terror o Bol'šój terror) o más específicamente como ежовщина (yezhóvshchina o ježóvščina, "fenómeno o era de Yezhov") fue el nombre dado a la serie de campañas de represión y persecución políticas llevadas a cabo en la Unión Soviética en el final de la década de 1930. Cientos de miles de miembros del Partido Comunista Soviético, socialistas, anarquistas y opositores fueron perseguidos o vigilados por la policía; además, se llevaron a cabo juicios públicos, se enviaron a cientos de miles a campos de concentración gulags y otros fueron ejecutados.
La campaña de represión desatada en la Unión Soviética fue crucial para consolidar en el poder a Iósif Stalin. Si bien los soviéticos justificaron posteriormente esta cruenta medida, argumentando que se limpió el camino de elementos «saboteadores» o disidentes para la futura guerra con la Alemania Nazi, una gran cantidad de las víctimas eran miembros del Partido Comunista y líderes de las Fuerzas Armadas. Otros sectores de la sociedad que sufrieron la persecución fueron los profesionales, los kuláks (campesinos burgueses) y las minorías, que fueron vistas como una potencial «quinta columna». La gran mayoría de estas detenciones fueron llevadas a cabo por el Comisariado del Pueblo para asuntos internos, también conocido como el NKVD.
Antes de la Gran Purga, el término «purga» era utilizado para expresar la expulsión masiva de miembros del Partido Comunista de la Unión Soviética (PCUS), la purga más grande de este tipo había ocurrido en 1933 con 400.000 personas expulsadas. Entre 1936 y 1956 al término se le añadió no solo la expulsión sino el arresto, el cautiverio, la deportación y en algunos casos la ejecución.
La Gran Purga se inició por la intención de la mayoría de los miembros del Politburó de eliminar toda posible fuente de oposición a la transición del socialismo al comunismo. De esta manera, se aseguraban que todos los miembros del partido seguirían las órdenes emanadas del centro. También eliminaron a posibles grupos subversivos como los kuláks, miembros de otros partidos, oficiales de la época zarista y finlandeses.
Procesos de Moscú
Entre 1936 y 1938 se llevaron a cabo tres juicios en Moscú donde fueron juzgados ex-miembros del Partido Comunista, que fueron acusados de conspirar con las naciones occidentales para asesinar a Stalin y a otros líderes soviéticos, así como para desintegrar la Unión Soviética y restaurar el capitalismo en Rusia. Andréi Vyshinski ejerció de fiscal del estado en los tres juicios.
En el primer juicio, llevado a cabo en agosto de 1936, fueron acusados 16 presuntos miembros del llamado «Centro Terrorista Trotsky-Zinóviev», cuyos supuestos líderes eran Grigori Zinóviev y Lev Kámenev, dos prominentes miembros del Partido. Estos fueron acusados de planear el asesinato de Serguéi Kírov, así como el de Stalin. Después de pasar 10 meses en los calabozos de la policía secreta, donde se realizaron simulacros de juicio, finalmente fueron juzgados públicamente, donde estos «confesaron». Todos fueron sentenciados a muerte y ejecutados.
En enero de 1937, se llevó a cabo el segundo juicio en Moscú, donde fueron juzgados diecisiete miembros del Partido, de menor rango que los del juicio anterior, entre los juzgados se encontraban Karl RádekYuri Piatakov y Grigori Sokólnikov. Trece fueron sentenciados a muerte y fueron fusilados, mientras que el resto fueron enviados al Gulag, donde no sobrevivieron mucho tiempo.
En el tercer juicio, llevado a cabo en marzo de 1938, fueron juzgadas 21 personas, acusadas de pertenecer a un supuesto bloque de «derechistas y trotskistas» supuestamente liderado por Nikolái Bujarin, antigua cabeza del Comintern, el ex-primer ministro Alekséi RýkovChristian RakovskiNikolái Krestinski y Génrij Yagoda, irónicamente Yagoda estuvo a cargo de las detenciones al inicio de la Gran Purga. Todos fueron encontrados culpables y fueron ejecutados. (Véase Juicio de los Veintiuno).
También se desarrolló un juicio militar secreto en junio de 1937, donde varios generales del Ejército Rojo, como Mijaíl Tujachevsky, fueron sentenciados y ejecutados.
Si bien todos los acusados confesaron sus supuestos «crímenes», tras la disolución de la URSS en 1991 fue reconocido que los métodos utilizados para obtener esas «confesiones» consistían en golpear a los acusados diariamente, no dejarlos dormir y mantenerlos de pie y sin comida durante días y amenazarlos con arrestar y ejecutar a sus familias. De esta manera se provocaba el colapso nervioso del acusado, que finalmente cedía. Por ejemplo, se sabe que el hijo adolescente de Lev Kámenev fue arrestado y acusado de terrorismo con el objetivo de presionarlo a confesar. En otros casos, a militantes endurecidos en la persecución zarista (y poco impresionables con la tortura) se les convenció de aceptar la humillante confesión pública insistiendo que este paso era necesario para que la URSS subsistiera y que la nueva situación les obligaba a aceptar la dictadura de Stalin como "un mal necesario" al cual deberían someterse por el bien del comunismo; estos acusados, no obstante, también eran ejecutados invariablemente después de su confesión pública.
Por su parte, Zinóviev y Kámenev demandaron una garantía de parte del Politburó, de que si «confesaban», su vida y la de sus familiares sería respetada. En una reunión con StalinKliment Voroshílov y Yezhov, estas garantías les fueron dadas. Sin embargo, Stalin rompió su promesa, ya que no solo mandó ejecutar a los acusados, sino que varios familiares de los mismos también fueron fusilados. Nikolái Bujarin también «confesó» solicitando garantías, esta vez solo para su familia. Si bien ningún familiar suyo fue ejecutado, su esposa Anna Lárina fue enviada a un campo de trabajo, aunque sobrevivió y escribió las memorias de ella y de su esposo.
En mayo de 1937, se estableció en Estados Unidos la Comisión de Investigación de los cargos hechos contra León Trotsky en los Juicios de Moscú, también conocida como la «Comisión Dewey», presidida por John Dewey, cuyo objetivo era el de limpiar el nombre de Trotsky. Aunque dicha comisión jamás fue imparcial, llevó detalles a la luz pública que demostraban que algunos cargos de los Juicios de Moscú no podían ser verdaderos. Por ejemplo, Georgi Piatakov había testificado que en diciembre de 1935 había viajado a Oslo para «recibir instrucciones terroristas» de Trotsky. La Comisión Dewey demostró que ese viaje nunca tuvo lugar. Otro acusado, Iván Smirnov, «confesó» haber participado en el asesinato de Serguéi Kírov, pero luego se demostró que en esa fecha el propio Smirnov llevaba un año en prisión e incomunicado.
La Comisión Dewey publicó sus hallazgos en un libro de 422 páginas titulado Inocente. Sus conclusiones declaraban inocentes a todos los condenados en los Juicios de Moscú. En su sumario, la Comisión escribió: «Sin evidencia extrínseca, la Comisión encuentra:
  • Que la conducta de los Juicios de Moscú fue de tal manera que cualquier persona sin prejuicios queda convencida que no se intentó conocer la verdad.
  • Que mientras que las confesiones deben tomarse con la más seria consideración, la confesiones contienen imposibilidades que convencen a la Comisión de su falsedad, sin importar los medios bajo las que se obtuvieron.
  • Que Trotsky nunca instruyó a ninguno de los acusados en los Juicios de Moscú para entablar acuerdos con potencias extranjeras en perjuicio de la Unión Soviética [y] que Trotsky nunca recomendó, planeó, o intentó la restauración del capitalismo en dicho país».
La Comisión concluye: «Encontramos que los Juicios de Moscú fueron montajes». No obstante, el embajador de EE. UU. en Moscú J.E. Davies afirmó que los juicios eran completamente legales y los cargos eran reales.


Durante la Gran Purga, fueron ejecutados casi todos los bolcheviques que habían tenido un función importante en la Revolución de octubre o en el gobierno de Lenin. De los seis miembros del Politburó original, solo Stalin sobrevivió, cuatro fueron ejecutados y Trotsky fue asesinado en su exilio en México en 1940. De los seis miembros del Politburó de Lenin, cuatro fueron ejecutados, Mijaíl Tomsky se suicidó, mientras que Stalin, Mólotov y Mijaíl Kalinin continuaron viviendo. De los 1.966 delegados del XVII Congreso del Partido Comunista celebrado en 1934, 1.108 fueron arrestados y casi todos murieron ejecutados o en prisión, tras sufrir dentro el trato brutal habitual.
Purga en el Komintern[editar]

Otro grupo que fue objeto prioritario de la represión estalinista fue el constituido por los numerosos dirigentes y simples miembros de partidos comunistas extranjeros refugiados en la URSS, así como los cuadros del Komintern (la Internacional comunista). Dirigentes como el húngaro Béla Kun (famoso por las atrocidades que cometió en Crimea durante la Guerra Civil rusa), el yugoslavo Milan Gorkić o el alemán Heinz Neumann fueron ejecutados sin juicio en compañía de miles de camaradas anónimos, la mayoría de los cuales desaparecieron sin dejar rastro. Stalin llegó al extremo de convocar en Moscú, con cualquier pretexto, a militantes que residían en el extranjero, con el objeto de arrestarlos a su regreso y, acto seguido, ejecutarlos. Esta táctica fue utilizada igualmente para purgar a los miembros del NKVD que pertenecían a su sección exterior (los servicios de espionaje), y que, lógicamente, prestaban servicio (tanto con cobertura legal de tipo diplomático o periodístico como aquellos llamados ilegales) en los países donde desarrollaban su actividad de espionaje. Por lo que, en aquellos tiempos, normalmente una orden de regreso a la patria era la antesala de la muerte. Los que, desobedeciendo las órdenes recibidas, decidieron resistirse a acudir voluntariamente al matadero fueron perseguidos con saña por escuadrones especiales de asesinos del NKVD especialmente encargados de ejecutar en el extranjero a estos desertores, misión que normalmente culminaban con éxito, siendo ayudados en estas acciones por los aparatos locales del Partido Comunista del país donde se había refugiado el traidor perseguido.



La reconstrucción

Ya la llamada revolución del socialismo del siglo XXI es tiempo viejo



Venezuela está sufriendo dolores de parto. Está naciendo un nuevo momento en la historia de nuestro país. Como decía Gramsci, “el tiempo viejo no termina de morir y el tiempo nuevo no termina de nacer”.

Ya la llamada revolución del socialismo del siglo XXI es tiempo viejo. El saldo de su gestión no puede ser más lamentable. Ha sido una prolongada siembra de odio que costará mucho trabajo superar.

Hoy tenemos menos democracia que ayer. Hoy tenemos niveles de confrontación, de división y de polarización difíciles de superar.

Hoy tenemos que enfrentar una catástrofe económica frente a la cual se requiere un inmenso esfuerzo colectivo. Hoy tenemos un cuadro de pobreza alarmante y creciente. Cada día que pasa nos estamos empobreciendo. Nunca había habido en Venezuela tanta pobreza y nunca los pobres habían sido tan pobres.

También podríamos evaluar la gestión del socialismo del siglo XXI desde el punto de vista del clima ético de la nación.

Nunca había habido tanta corrupción y nunca la corrupción había alcanzado niveles tan escandalosos.

Lo que interesa ahora es preparar la transición y preparar la reconstrucción del país. El padre Luis Ugalde acaba de escribir un excelente artículo sobre el tema de la transición. En este mismo espacio hemos dedicado varios artículos a comentar la experiencia de transiciones exitosas que se han dado en otros países. Hemos comentado los ejemplos de Chile, de África del Sur, de España, de Polonia y de otros países del área de influencia de la antigua Unión Soviética.

En esos países terminó prevaleciendo la inteligencia y la prudencia política y lograron éxito en todos los términos. Ahora son más democráticos, cuentan con economías más prósperas y han recuperado de la pobreza a millones de seres humanos.

El país necesita un gran esfuerzo de unidad. Se requiere un gobierno de transición, de emergencia y de unidad nacional.

Hay que lograr grandes acuerdos que nos permitan avanzar por el camino de la reconstrucción y de la reconciliación nacional.

El gobierno de transición tiene que contar con un amplio respaldo nacional para que pueda tomar las medidas urgentes que deben asumirse sin pérdida de tiempo.


Las tres grandes tareas que tenemos por delante, además de lograr el cambio de gobierno con el menor costo posible y con sujeción a los principios constitucionales y democráticos, son: rescatar la democracia y la plena vigencia del Estado de derecho, recuperar la economía y promover la producción nacional de bienes y servicios y atender la crisis social de hambre, desabastecimiento y de carencias de toda índole que afecta a la mayoría de la población.

Eduardo Fernández
@EFernandezVE

Leer más en:
http://www.ifedec.com/category/articulos/eduardo-fernandez/
http://www.ultimasnoticias.com.ve/noticias/opinion/la-reconstruccion/

La sensación se ha generalizado. Todo el país siente que estamos en la antesala de un episodio mayor. El gran misterio que le otorga tanto suspenso a los días que transcurren es cuál será el desenlace. Podemos estar cerca del fin del mundo – a escala Venezuela – o a la víspera del inicio de una nueva nación. Cada día, a la vertiginosa trama, se le añaden nuevos personajes, giros inesperados y escenas de altísima temperatura en su violencia. Violencia pura y dura. Somos un país no apto para menores de edad.


Días decisivos por Leonardo Padrón
18 Junio, 2017 

La sensación se ha generalizado. Todo el país siente que estamos en la antesala de un episodio mayor.  El gran misterio que le otorga tanto suspenso a los días que transcurren es cuál será el desenlace. Podemos estar cerca del fin del mundo – a escala Venezuela – o a la víspera del inicio de una nueva nación. Cada día, a la vertiginosa trama, se le añaden nuevos personajes, giros inesperados y escenas de altísima temperatura en su violencia. Violencia pura y dura. Somos un país no apto para menores de edad.
La actual situación es insostenible por mucho tiempo más, se asegura. Pero en estos días hemos descubierto que el infierno tiene varios sótanos. Y los gerentes de la pesadilla han demostrado que no poseen escrúpulos a la hora de extremar sus agravios. Las fuerzas uniformadas perdieron su mayor insignia: la autoridad moral. La violencia del régimen se ha convertido en un “servicio a domicilio”. Allanan hogares, roban, asesinan mascotas, tumban verjas, rompen vehículos y dañan ascensores por el puro placer de hacerlo. Diseminan terror a manos llenas. Se han hecho trágicamente inolvidables.  Pasarán muchos años para que el ciudadano común vuelva a respetar a alguien vestido de autoridad. Lamentable. Hoy se han ganado el odio de la gente gracias al ensañamiento con el que están reprimiendo al país entero. Lo que hacen solo califica de sórdido. Y esa es una palabra oscura, muy oscura.
Uno de los tantos videos que colapsan las redes sociales muestra, en las adyacencias de la Plaza Altamira, a un grupo de motorizados de la GNB que ronda la zona atento para reprimir a cualquier manifestación que surja. Los motorizados, a contra vía, bajan en dirección norte-sur por la Avenida Luis Roche y cruzan la Avenida Francisco de Miranda sin importar que el tráfico fluye de acuerdo a las indicaciones del semáforo. Ocurre lo inevitable. Un carro choca contra una de las motos y los dos guardias caen aparatosamente al suelo. ¿Cuál es la reacción de la gente alrededor? Alegría, aplausos, gritos de placer, mofa a los caídos. Nadie mostró preocupación, nadie corrió a ayudarlos. A fin de cuentas -podría ser el pensamiento general- son nuestros verdugos los que cayeron al suelo. Una pequeñísima victoria que les regaló el azar. Los guardias, entonces, se levantan sin mayores saldos que lamentar. Pero ante la emoción de los peatones por su caída, responden lanzándoles una bomba lacrimógena. Ya es su forma natural de comunicación. No hablan. No argumentan. No disuaden. Son robots que disparan. Ah, y roban.
El “hombre nuevo” es un robot diseñado para la violencia.
El mensaje es claro: somos la revolución, y si no nos aceptan, somos la destrucción.
Venezuela se ha convertido en una zona de rabia. Rabia y dolor. Una mueca creciente de dolor que asola cada rincón del mapa. Cada vez que Nicolás Maduro hace un llamado a la paz se enluta un hogar venezolano. Cada vez que anochece el terror sale -vestido de tanqueta- a invadir los condominios donde la gente come y duerme. Se esfumó la vida como asunto cotidiano. Así de feroces son estos capítulos de la realidad nacional.
Son días decisivos, dice todo el mundo. Sin duda, nos estamos jugando el futuro de cada uno de nosotros y de la nación como organismo vivo. Si la constituyente de Maduro se lograra imponer sería el fin de la Venezuela que aun sobrevive en la templanza de sus ciudadanos. Nos convertiríamos en una audiencia agónica ante una  cadena presidencial gritando espejismos en el desierto. Esta vez la diáspora tendría la prisa de las estampidas. Millones de venezolanos saltando al vacío del éxodo. Y los que queden, los que no tengan la opción de emigrar, serían pasto de las hienas en su rapiña más conclusiva.
Por eso vale la pena seguir apostando por la sensatez. El discurso salvaje del régimen debe detenerse, por su propia supervivencia política. Pero sus cabezas más radicales no conocen las aguas del equilibrio. Para ellos el lema sigue siendo “Patria o Muerte”. Patria para ellos, muerte para nosotros. “Nosotros”: ese resto enorme de país que se les opone. La voz de las calles dice que no quiere dictadura. Y lo dice de una forma tajante, directa, sin ambigüedades. Lo dice día y noche, marchando, plantándose, insistiendo, herido de perdigón y metra, gaseado, encarcelado, torturado, pero irrevocable en su postura.
¿Quién más de aquel lado del río está dispuesto a atravesar las aguas crecidas del conflicto para detener el desastre?
Se dice que la Fiscal General no está sola. Así lo creo. No parece tener el talante de los suicidas. Hoy, en su verbo, no solo habla la institucionalidad, sino también el instinto de supervivencia. El chavismo le esta diciendo adiós al madurismo. Y en la misma escena, el país le dice basta al régimen.
Todo está a punto. Hay un olor a víspera que es más fuerte que el de las bombas lacrimógenas. Estamos en la antesala del final de un proceso. Crujen las paredes. Arde el aire. El terror escupe sus vocales. La dignidad ciudadana resiste y se enfrenta. Falta poco. Apostemos al triunfo de la tenacidad. Que gane el país. Que se cancele el crimen vestido de poder. Toca ensayar otra oportunidad de patria. Sin excesos nacionalistas, sin apostar por caudillos mesiánicos, sin falsos profetas que prometan el paraíso perdido.
Ya hemos tenido suficiente infierno.
Leonardo Padrón


Fuente: Notiespartano/CaraotaDigital

La noche de ayer miércoles, en Consejo de Ministros, y por segundo día consecutivo, el presidente de la República Nicolás Maduro, anunció la designación de nuevos miembros de su gabinete de Gobierno


Presidente Maduro realizó cambios dentro de su gabinete
Notiespartano 22 Junio, 2017

La noche de ayer miércoles, en Consejo de Ministros, y por segundo día consecutivo, el presidente de la República Nicolás Maduro, anunció la designación de nuevos miembros de su gabinete de Gobierno, colocando a Samuel Moncada como nuevo ministro de Relaciones Exteriores de Venezuela, en sustitución de la canciller Delcy Rodríguez quien se postuló como candidata a la Asamblea Nacional Constituyente. Estos nuevos cambios vienen a reforzar la presencia militar en el gobierno de Maduro y demuestran el enroque de las mismas figuras fieles a Nicolas Maduro de rotan en cargos disimiles, muchas veces para las qe no estan preparados, lo importante es el concepto castro/comunista de fidelidad al Regimen y su ideologia.
Otros cambios en la plantilla gubernamental involucran las carteras del Despacho de la Presidencia de la República, donde estará el Mayor General Carlos Osorio;  Proceso Social del Trabajo, lo asume Néstor Ovalles y  la vicepresidencia de Obras Públicas y Servicios contará con Luis Motta Domínguez.
Los cambios en el Gobierno, a juicio del jefe de Estado son para reforzar el lanzamiento de los candidatos al proceso de la Asamblea Nacional Constituyente (ANC).
La oportunidad fue propicia para que el mandantario Nacional destacara el trabajo de la canciller Delsy Rodríguez, ante la OEA y destacó que durante su gestión logró importantes victorias para el país.”Merece el reconocimiento del país porque ha defendido como una tigra, la paz, soberanía e independencia de Venezuela”.
Nuevo jefe del Comando de Campaña Constituyente
El diputado a la AN y jefe de la bancada del PSUV, Héctor Rodríguez, fue designado este 21 de junio como el jefe del Comando de Campaña Constituyente Zamora 200
“He decidido que el compañero Héctor Rodríguez, asuma a partir de hoy la jefatura del Comando de Campaña Constituyente, para que coordine todas las actividades de campaña, Héctor Rodríguez, jefe del Comando de Camapaña Zamora 200”, dijo el jefe de Estado.
El mandatario refirió que sobre las base comiciales de la Constituyente “nadie ha hecho una crítica”. “Fueron al mundo, Julio Borges se fue a Nueva York a decir que yo iba a decidir una Constituyente a dedo”.
“Quien va a elegir la Constituyente es el pueblo soberano de Venezuela, con su voto directo”, aseveró el jefe del Estado venezolano.
Benavides Torres nuevo jefe del Distrito Capital
Por otra parte el presidente de la república, nombró al mayor general de la Guardia Nacional Bolivariana (GNB), Antonio Benavides Torres como nuevo Jefe de Gobierno del Distrito Capital.
Benavides Torres entrará en sustitución de Carolina Cestari, quien asumirá la comisión para proyectos presidenciales para la ciudad de Caracas, en sustitución del capitán Juan Escalona.
Benavides Torres fue hasta este martes 20 de junio, el comandante general de la GNB. este puesto será ocupado por Sergio Rivero Marcano

Para Venezuela, una solución sin precedentes por Enrique Krause


22 Junio, 2017
Vivir en los extremos de opresión y libertad ha sido el destino de Venezuela. Hace doscientos años, en su guerra de independencia (las más larga del continente), los venezolanos se mataban entre sí con indecible ferocidad: friendo las cabezas de sus enemigos, asesinando niños, ancianos, mujeres y enfermos, hasta perder la cuarta parte de su población y casi toda su riqueza ganadera. Pero extremas también, en su ambición e intensidad, fueron las hazañas de Simón Bolívar, libertador de futuras naciones (Ecuador, Venezuela, Colombia, Perú y Bolivia). Y no menos notable fue su contemporáneo Andrés Bello, quizá el mayor pensador republicano del siglo XIX en América Latina.
Venezuela padeció largos periodos de dictadura hasta bien entrado el siglo XX y por ello arribó muy tarde al orden constitucional, en 1959, de la mano de otro personaje extraordinario, sin precedente: Rómulo Betancourt (1908-1981), el primer converso latinoamericano del comunismo a la democracia y, acaso, nuestro más esforzado demócrata del siglo anterior. Por desgracia, el periodo democrático tendría fecha de caducidad: en 1998, cansada de un régimen bipartidista manchado por la corrupción y las desigualdades sociales, Venezuela encumbró al redentor mediático Hugo Chávez.
La tensión continúa. Un sector amplísimo de la sociedad lleva meses volcado en las calles de todo el país reclamando su libertad y sus derechos confiscados por un régimen tiránico que la condena al hambre, la escasez, la desnutrición y la insalubridad. Las miles de imágenes de la represión por parte de los contingentes de la Guardia Nacional que pueden verse en las redes sociales son estremecedoras: disparos a mansalva, emboscadas mortales, decenas de jóvenes asesinados, asaltos a ancianos, vejaciones a mujeres, tanques contra manifestantes. Un Tiananmén diario mientras Maduro baila salsa. No podemos esperar el desenlace de ese drama como esperamos el final de una serie de televisión: Venezuela necesita una solución sin precedentes.
Me tocó presenciar de cerca el penúltimo ciclo de la antigua tensión. Me refiero a la era de Hugo Chávez, antecedente y responsable directo del drama actual. A fines de 2007, viajé por primera vez a Venezuela. Acababa de ocurrir el referendo (el único que perdió Chávez) en el que la mayoría de los votantes se manifestó de manera contraria a la propuesta de reelección indefinida y la conformación de un Estado socialista, lo que habría significado la fusión de Cuba con Venezuela en un solo Estado federal.
Volví varias veces. Hablé con numerosos chavistas, desde altos funcionarios e intelectuales afines al gobierno hasta líderes sociales. Me impresionó el testimonio espontáneo, en barriadas populares, de la gente agradecida con el hombre que “por primera vez”, según me decían, “los tomaba en cuenta”. Sentí que la vocación social de Chávez era genuina pero para ponerla en práctica no se requería instaurar una dictadura.
El entonces ministro de Hacienda, Alí Rodríguez Araque, me contradijo: “Acá estamos construyendo el Estado comunal, como no pudieron hacerlo los sóviets, los chinos ni los cubanos”. “¿En qué basa su optimismo?”, le pregunté. “En nuestro petróleo. Está a 150 dólares por barril y llegará a 250”. “¿Y si se desploma, como en México en 1982, quebrando al país?”, insistí. “Llegará a 250, no tengo duda”, me dijo.
En el bando de la oposición hablé con estudiantes, empresarios, escritores, líderes sindicales, militares, políticos y exguerrilleros. Aunque los alarmaba el desmantelamiento de PDVSA (la productiva empresa petrolera nacionalizada en 1975), así como los niveles –una vez más, sin precedente en América Latina– de despilfarro y corrupción con los que el gobierno disponía de la riqueza petrolera, su principal preocupación era la destrucción de la democracia: la reciente confiscación de RCTV (la principal cadena privada de televisión) y el creciente dominio personal de Chávez sobre los poderes públicos presagiaban una deriva totalitaria. Chávez lo había anunciado desde su primer viaje a La Habana, cuando declaró que Venezuela se dirigía hacia el mismo “mar de la felicidad” en el que navegaba Cuba. La presencia de personal militar y de inteligencia cubano en Venezuela y la voluntad expresa de Chávez en volverse “el todo” de su país (como Castro lo era de Cuba), parecían confirmar esos temores.
Pensé que el daño más serio que Chávez infligía a Venezuela era el feroz discurso de odio que practicaban él y sus voceros. Quienes no estaban con él estaban contra “el pueblo”: eran los “escuálidos”, los “pitiyanquis” aliados al imperio, los conspiradores de siempre, los culpables de todo. Había que denigrarlos, expropiarlos, doblegarlos, acallarlos. Concluí que Chávez quería ser Castro, pero el tránsito hacia el “mar de la felicidad” no le sería fácil por el temple de libertad de los venezolanos.
Una historia sin precedentes tenía que desembocar en situaciones sin precedentes, como la súbita enfermedad mortal del caudillo que se imaginaba inmortal y el ungimiento monárquico de su sucesor. Pero nada preparó a los venezolanos para la tragedia que ahora viven. Junto con los ensueños petroleros han caído las máscaras ideológicas. El balance de la destrucción económica y social es terrible, y tardará decenios en asimilarse: tras despilfarrar en quince años cientos de billones de dólares de ingreso petrolero, el país más rico en reservas de América ha descendido a un nivel de pobreza de 80 por ciento y enfrenta una inflación estimada de 720 por ciento para 2017.
Venezuela es el Zimbabue de América. Una descarada alianza de políticos y militares corruptos, obedientes a los dictados de Cuba e involucrados muchos de ellos en el narcotráfico, ha secuestrado a una nación riquísima en recursos petroleros e intenta apropiarse de ella a cualquier costo humano, y a perpetuidad.
Los asesinatos del gobierno de Maduro no son todavía comparables a los de las dictaduras genocidas de Chile y Argentina en los años setenta. Pero conviene recordar que estas no provenían de un orden democrático (y, en el caso de Pinochet, cedieron el poder tras un plebiscito). Tampoco es una copia del régimen de Castro, que acabó de un golpe con todas las libertades y las instituciones independientes y es la dictadura más longeva de la historia moderna.
Se trata, en todo caso, de una cubanización paulatina, el plan original de instaurar el “Estado comunal” a través de una asamblea constituyente espuria y liquidar las elecciones presidenciales de 2018. Pero este designio totalitario se topa con una resistencia masiva sin precedentes en nuestra historia latinoamericana, una participación cuyo heroísmo recordaría los mejores momentos de Solidaridad en Polonia o la Revolución de Terciopelo en Praga, si no fuera por la sangre que diariamente se derrama.
Es imposible predecir el desenlace. Pero para la comunidad internacional hay una salida. Se trata de la doctrina que el propio Rómulo Betancourt formuló en 1959 y que hoy ha retomado el valeroso Luis Almagro, quien con su liderazgo ha rescatado la dignidad e iniciativa de la OEA. El Derecho Internacional la conoce con el nombre de Doctrina Betancourt.
“Regímenes que no respeten los derechos humanos, que conculquen las libertades de sus ciudadanos y los tiranicen con respaldo de las políticas totalitarias deben ser sometidos a riguroso cordón sanitario y erradicados mediante la acción pacífica colectiva de la comunidad jurídica internacional”.