Casa de la Estrella. Donde nació la República libre y soberana de Venezuela en 1830.

Casa de la Estrella. Donde nació la República libre y soberana de Venezuela en 1830.
Casa de la Estrella, ubicada entre Av Soublette y Calle Colombia, antiguo Camino Real donde nació la República libre y soberana de Venezuela en 1830, con el General José Antonio Páez como Presidente. Valencia: "ciudad ingrata que olvida lo bueno" para el Arzobispo Luis Eduardo Henríquez. Maldita, según la leyenda, por el Obispo mártir Salvador Montes de Oca y muchos sacerdotes asesinados por la espalda o por la chismografía cobarde, que es muy frecuente y característica en su sociedad.Para Boris Izaguirre "ciudad de nostalgia pueblerina". Jesús Soto la consideró una ciudad propicia a seguir "las modas del momento" y para Monseñor Gregorio Adam: "Si a Caracas le debemos la Independencia, a Valencia le debemos la República en 1830".A partir de los años 1950 es la "Ciudad Industrial de Venezuela", realidad que la convierte en un batiburrillo de razas y miserias de todos los países que ven en ella El Dorado tan buscado, imprimiéndole una sensación de "ciudad de paso para hacer dinero e irse", dejándola sin verdadero arraigo e identidad, salvo la que conserva la más rancia y famosa "valencianidad", que en los valencianos de antes, que yo conocí, era un encanto acogedor propio de atentos amigos...don del que carecen los recién llegados que quieren poseerlo y logran sólo una mala caricatura de la original. Para mi es la capital energética de Venezuela.

sábado, 18 de febrero de 2017

Libros resguardan la memoria emocional de Ramsés Larzábal El artista mostrará en Carmen Araujo Arte su biblioteca intervenida


MARÍA GABRIELA FERNÁNDEZ B

El Universal 11 de febrero del 2017

La biblioteca personal del artista Ramsés Larzábal no está integrada por libros y cuadernos convencionales. Los ejemplares que la conforman fueron de tal forma intervenidos por él que adquirieron nuevos (y múltiples) significados visuales.
La exposición titulada He sido una palabra que se ignora y escribe el hombre que voy siendo (en referencia a una obra de Arturo Uslar Pietri que estará exhibida) realiza un recorrido por las creaciones que Larzábal ha elaborado con sus libros durante la últimas dos décadas. Dispuestos en la sala sobre pedestales, y  no como rellenos de  muebles de madera, estos libros son contenedores de tantas obras como páginas y, a la vez, de las emociones e inquietudes vividas por el artista durante su búsqueda permanente de transformación del entorno. Recortes, perforaciones, rasgaduras, dibujos, pinturas, textos y tachaduras son algunos de los medios con los que Larzábal emprendió la transformación de agendas, poemarios y hasta libros de psicología en objetos con valor plástico y con renovadas resonancias conceptuales. Treinta de los 53 tomos a los que el artista ha transmutado con estas intervenciones  serán exhibidos a partir de mañana en el Secadero 4 de Carmen Araujo Arte, en la Hacienda La Trinidad, para darle continuidad al Encuentro de Ediciones de Arte y Libros de Artisa que la galería viene celebrando desde hace tres años.
En sus manos, los ejemplares son insumos plásticos de los que se apropia. Las obras impresas que en un primer nivel fueron concluidas por otros y que luego fueron reproducidas  para difundir palabras adquieren ante los ojos de Larzábal nuevos grados de complejidad: primero, como materiales y, luego, como obras.
"Mi producción es obsesiva. Yo necesito siempre hacer cambios en los materiales que tengo a mi alrededor, desde los cojines de mi casa hasta mis libros. Este proyecto empezó con la agenda de un banco, el 3 de agosto de 1999, y con ella fui trabajando cada día, casi como un diario, con el registro visual de las cosas que me iban pasando, sobre todo por la impresión que me podía causar algún momento en particular en el día, un instante o una idea. Entonces, me pareció interesante hacerlo ya como un proyecto de vida: convertir mi biblioteca en toda una gran obra de arte".
Su intención, cuenta Larzábal, superó pronto el registro temporal de sus vivencias para expandirse en toda una gama de propuestas. "No soy yo el que decide siempre qué hacer con el material que llega a mis manos, a veces el mismo libro me dice cómo debo tratarlo. A la agenda era natural tratarla como un diario, pero tengo también tres tomos de psicología a lo que uní con cinta adhesiva e hilo, como un objeto escultórico impenetrable". En la muestra hay también poemarios y catálogos en los que Larzábal crea nuevos textos a partir de las tachaduras de algunas palabras o letras.
El artista insiste en que esta exposición no significa en modo alguno la culminación definitiva de este proyecto. "Este año ya he trabajado en más libros, y pienso seguir haciéndolo mientras así me lo pidan las ganas de crear".
 
@mariagfernandez

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