Casa de la Estrella. Donde nació la República libre y soberana de Venezuela en 1830.

Casa de la Estrella. Donde nació la República libre y soberana de Venezuela en 1830.
Casa de la Estrella, ubicada entre Av Soublette y Calle Colombia, antiguo Camino Real donde nació la República libre y soberana de Venezuela en 1830, con el General José Antonio Páez como Presidente. Valencia: "ciudad ingrata que olvida lo bueno" para el Arzobispo Luis Eduardo Henríquez. Maldita, según la leyenda, por el Obispo mártir Salvador Montes de Oca y muchos sacerdotes asesinados por la espalda o por la chismografía cobarde, que es muy frecuente y característica en su sociedad.Para Boris Izaguirre "ciudad de nostalgia pueblerina". Jesús Soto la consideró una ciudad propicia a seguir "las modas del momento" y para Monseñor Gregorio Adam: "Si a Caracas le debemos la Independencia, a Valencia le debemos la República en 1830".A partir de los años 1950 es la "Ciudad Industrial de Venezuela", realidad que la convierte en un batiburrillo de razas y miserias de todos los países que ven en ella El Dorado tan buscado, imprimiéndole una sensación de "ciudad de paso para hacer dinero e irse", dejándola sin verdadero arraigo e identidad, salvo la que conserva la más rancia y famosa "valencianidad", que en los valencianos de antes, que yo conocí, era un encanto acogedor propio de atentos amigos...don del que carecen los recién llegados que quieren poseerlo y logran sólo una mala caricatura de la original. Para mi es la capital energética de Venezuela.

domingo, 4 de diciembre de 2016

EL FUTURO ESTÁ EN MANOS DE LA CONCIENCIA NACIONAL. SIN EL PROTAGONISMO ACTIVO Y COMBATIENTE DE LA SOCIEDAD CIVIL NO HABRÁ SALVACIÓN PARA LA PATRIA EN PELIGRO.

CONFRONTACIÓN O MUERTE VEINTE TESIS SOBRE LA CRISIS

antonio-sanchez-garciaLa urgencia de un viaje a Miami, acompañando a Soledad que asiste a la presentación del libro de Diego Arroyo Gil sobre su amiga Sofía Imber, un extraordinario testimonio de su vida, de su intransigente espíritu libertario y de su deslumbrante grandeza, me limita a comunicarme con mis seguidores recurriendo sólo a los ciento ochenta caracteres del Twitter.

Como advierto con honda preocupación la auto mutiladora confusión de nuestras dirigencias partidistas – viejas y nuevas y de viejos y nuevos partidos, pero envejecidos a una velocidad de espanto –, así como el desconcierto de la sociedad civil, huérfana de la necesaria comprensión de la tragedia que nos afecta – me impele a comunicarme telegráficamente mediante estas tesis sobre la crisis.

Las saco del contexto del twit y las reproduzco deshilvanadamente, como piezas de un collar de análisis político. No es necesaria la aclaratoria: creo que el cambio de estrategia y táctica se han hecho imperativos, que la MUD jamás fue ni será una herramienta para el cambio estructural de la situación y que sólo un giro copernicano en nuestra teoría y la práctica que fundamenta nos permitirá responder al grave desafío que la historia nos plantea.

Reafirmo, en lo esencial, que el régimen, debe, puede y necesita desaparecer. Que de estas ruinas debe nacer una nueva Venezuela. Y que la sociedad civil deberá apartar de un manotazo, si fuera 

necesario, a quienes lo impiden. De lado y lado.

Aquí mis tesis:
1) El régimen es castrocomunista;

2) No dejará el poder por las buenas;

3) Devasta al país con el fin de someterlo;

4) Lo está logrando;

5) Arruina y empobrece para dominar;

6) Su política es la guerra a muerte;

7) Dialoga para entrampar, paralizar e imponer sus fines;

8) NO CEDERÁ.

9) Devasta y nos hace la vida imposible empujándonos al sometimiento y/o al exilio;

10) Provoca el colapso de TODOS los servicios públicos para convertirnos en náufragos sin salvación posible;

11) EL CAOS FAVORECE EL SOMETIMIENTO.

12) NO HAY SOLUCIÓN A LA CRISIS SIN DESALOJO DEL RÉGIMEN.

13) El socialismo opositor está vinculado x 1 cordón umbilical con la esencia del régimen;

14) Domina las mentes opositoras;

15) ES LA HORA DE CREAR UNA JUNTA PATRIÓTICA Y UN GOBIERNO DE EMERGENCIA NACIONAL.

16) ES LA HORA DE LA SEGUNDA INDEPENDENCIA.

17) Las regionales terminarán x cerrar el cerco:1 dictadura “popular” con incrustaciones “opositoras”, decorativas y “serviciales”;

18) Sin depurar ideológicamente o vencer a la oposición socialista – AD, UNT, Falcón, PJ – la república está perdida.

19)  LA CONCIENCIA NACIONAL ESTÁ EN MANOS DE LA SALIDA: LEOPOLDO LÓPEZ Y COLUNTAD POPÙLAR; VENTE VENEZUELA Y MARÍA CORINA MACHADO; ANTONIO LEDEZMA Y ABP; LOS PARTIDOS DE LA UNIDAD NACIONAL.

20) SIN EL PROTAGONISMO ACTIVO Y COMBATIENTE DE LA SOCIEDAD CIVIL NO HABRÁ SALVACIÓN PARA LA PATRIA EN PELIGRO.

VEINTE TESIS

Nunca como en estos tiempos había sido tan difícil ser venezolano. La cédula de identidad se ha vuelto una lámina opaca y ruinosa. Nuestra historia reciente nos ha confrontado severamente con nuestro gentilicio. De ser un mapa de ciudadanos ostentosos, alegres y altivos somos hoy un territorio por donde deambulan a sus anchas el hambre, la aflicción y la violencia. De ser los más simpáticos del continente somos los más ruidosos en la depresión. Estamos viviendo el desencanto de ser venezolanos en el siglo XXI. Y para muchos eso ha significado quemar las naves, bracear hacia el exilio, buscar otra orilla para reinventarse la vida. Los anfitriones de antes son los desterrados de hoy. Los huérfanos de patria.


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Los otros

Los países van cambiando, como la gente, como la historia. Como esa embocadura de noticias que es la tecnología
Nunca como en estos tiempos había sido tan difícil ser venezolano. La cédula de identidad se ha vuelto una lámina opaca y ruinosa. Nuestra historia reciente nos ha confrontado severamente con nuestro gentilicio. De ser un mapa de ciudadanos ostentosos, alegres y altivos somos hoy un territorio por donde deambulan a sus anchas el hambre, la aflicción y la violencia. De ser los más simpáticos del continente somos los más ruidosos en la depresión. Estamos viviendo el desencanto de ser venezolanos en el siglo XXI. Y para muchos eso ha significado quemar las naves, bracear hacia el exilio, buscar otra orilla para reinventarse la vida. Los anfitriones de antes son los desterrados de hoy. Los huérfanos de patria. 
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 ¿Pero dónde queda la patria? ¿Queda en Chacao, en los cerros de Petare, en Naguanagua, en el hervor de Maracaibo, en la curva infinita de Choroní? ¿Queda en la postal del Salto Ángel? A todas estas, ¿cuántos venezolanos hemos estado realmente en sus aguas? ¿Cuántos selfies nos hemos hecho con un araguaney a nuestras espaldas? ¿Hemos construido nuestra infancia rodeados de tucanes y estepas llaneras? Una estricta mayoría solo entona esas palabras en canciones y arrebatos de frontera. Entonces, ¿dónde está eso que llamamos patria, que hace que tanta gente muera por ella, se despeche por ella, o se oculte de ella? ¿Está en ese tótem caraqueño que es el Ávila? ¿Está en los pinchos de sospechoso origen del Estadio Universitario? ¿En la entrañable Polarcita? ¿En la garganta de Oscar D’León, en las arepas de medianoche, en el humor eterno, en esa tragedia que llaman la viveza criolla? ¿Está en el miamoreo, en el buenos días con queso guayanés, en el chalequeo sin pausa? ¿En el oropel devaluado del Miss Venezuela? Quizás está en todos esos lugares y en ninguno. Quizás la patria es como el alma, un algo intangible, un territorio invisible que circula por nuestras emociones de forma escurridiza y magnífica. 
                                               ***
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Hoy son muchos los que se han ido del país con las cenizas de lo vivido en el equipaje. Unos han sabido pasar la página, como quien supera una capitulación amorosa luego de un largo desfile de sollozos. Otros se han quedado atascados en la nostalgia. Y hay quien ha preferido renunciar de raíz a su propia raíz. Todas son formas de supervivencia. Porque irse de tu geografía tiene mucho de orfandad. Y ante ese frío mortal cada quien decide abrigarse como quiere. O como puede.
En estos años, tan marcados por la sensación de fracaso como sociedad, hemos aprendido a odiarnos. Y denigramos de lo nuestro. Y nos parece risible ser hermanos de la espuma, de las garzas y de las rosas (que tampoco es que son muy autóctonas las rosas). Y vemos por encima del hombro nuestro propio pasado. Y nos acusamos de vulgares y rústicos. Y decimos que somos demasiado maracuchos o excesivamente caraqueños.
Muchos afirman que el país donde nacieron ya no existe. Y es verdad. Pero tampoco es el de Guaicaipuro, ni el de Bartolomé de las Casas, ni el de Miranda o Boves, ni el de Teresa de la Parra o Rómulo Betancourt. Ni siquiera el de Reverón, Cabrujas o Vicente Gerbasi. No es el país de nuestros ancestros, ni será el de nuestros nietos. Los países van cambiando, como la gente, como la historia. Como esa embocadura de noticias que es la tecnología.
  
​                                      ***
Hay quien argumenta que es absurdo quedarse en un país que se hunde cien metros cada día. Que salvarse es lógico. Y sí. Uno tiene derecho a salvarse. Pero también tiene derecho a decidir si lo hace adentro o afuera. 
Hay quien justifica su decisión de irse juzgando a los que se quedaron. Y también existe el terrible viceversa. Hay quien se atreve a prohibirle a todo el que esté afuera que opine, sugiera o se duela. Y está el que a millas de distancia decreta la mejor vía para llegar triunfalmente a Miraflores. 
Hay tantas maneras hoy de ser venezolano. 
Condenarnos unos a otros es un ejercicio infecundo y pernicioso. En rigor, es tan difícil irse como quedarse. Es imposible sobrevivir sin heridas a cualquier decisión que se tome. Sabemos que el verdadero exilio es emocional.Que la mente se va primero que los pies. Que el corazón gestiona sus propios pasaportes. Que podemos divorciarnos del país así sigamos durmiendo bajo su misma luna. Y también ocurre que hay quien ya en otra orilla no deja de destilar la punzante noción de desarraigo. Ocurre que el afuera te puede deformar la mirada. O afinártela. Todo depende de la forma en la que te asomes al país. Y de la ventana que elijas.
Pero  el rizo se hace más doloroso cuando terminamos condenando a un gentilicio entero por los desvaríos de un grupo de bandoleros que corean estribillos revolucionarios. Y por nuestra torpeza o desencuentro para conseguir el remedio a esta desventura monumental. 
                                               ***
Nadie puede abandonar a un país del todo. Adonde vayamos, él irá con nosotros. Nos acompañará en la manera de descolgar nuestra risa, en la cadencia del habla, en el ímpetu de los abrazos, en el baile y en el paladar, en esa forma de ser cercanos y excesivos. Seguiremos siendo caribes en las calles de Lisboa o Montreal. Caraquistas o magallaneros en los suburbios de Berlín o en el metro de Nueva York. Vinotintos en la derrota y en el gol de última hora. Ruidosos y entrañables. Permisivos, sensuales e irresponsables. Pónganos usted el huso horario, la dosis de nieve, el idioma que desee, igual seremos lo que no tenemos más remedio que ser, a mucha honra para millones, a tanta pena para otros: venezolanos. Como lo diría un colombiano: supremamente venezolanos.  
                                               ***
El hecho es que se nos anda desgajando el corazón por los amigos que  parten  cada semana, los vecinos que  migran en  manada, los profesionales que saltan al vacío del quién sabe. Hoy discutimos en todas partes sobre esa herida en progreso que es el éxodo venezolano. Pero ese conflicto —hay que decirlo— solo lo tiene un sector de la población, pues para ejecutar esa operación de alto impacto ciertas condiciones aplican.
En cambio los otros, millones de otros, están rudamente entrampados en una pesadilla de distinto calibre. Una muchedumbre que sobrevive con el golpe seco de la resignación en su pecho. Esos otros no hablan de España, Panamá o Chile. Es una duda a la que no tienen acceso. Se montan unos sobre otros y no ven las costas de Florida. Se empinan. Se encaraman. Y nada. No ven más que incertidumbre en el paisaje de sus próximos años. Por más que lo deseen, no pueden irse. El mundo es del tamaño de su barrio, pueblo o caserío. Del grosor de su bolsillo. El pescador de Juan Griego, el agricultor de Timotes, el jornalero de Zaraza, el indígena de la Guajira, el motorizado de Catia, cada uno de ellos y su profuso entorno están atrapados en esta emboscada de la historia. No hay puerta de escape para ellos. Ni escalera de emergencia. Ni foto posible en el aeropuerto de Maiquetía.
Irse no es el dilema de sus insomnios.
                            ***
Los otros son muchos rostros. Rostros que hacen ocho horas de cola para comprar migajas de comida. Que ruegan a Dios de lunes a lunes. O que piensan que Dios está demasiado distraído. Los que no saben ni sabrán lo que es un Walmart, una clínica en Houston o un colegio en Madrid. Son los que se quedan porque no queda otra. Porque la vida no les alcanza para más. 
Y están también los otros. Los que gritan patria con dólares a 6,30. Los que viven en clubes, aviones y capitales del primer mundo en nombre de Chávez. Los inescrupulosos. Los que decidieron saquear la última gota de petróleo en nombre de un resentimiento.
Se nos anda desgajando el corazón todos los días.
En nombre de los que lograron irse y no volverán. De los que apuestan por la migración del retorno. De los que reniegan del país. De los que lo añoran hasta el temblor. De los que se han enriquecido hasta la indecencia. De los que ya son cadáveres de un pillaje llamado revolución. De los que insistimos porque queremos. O porque no hay más remedio que insistir.
                                       ***
Son tantos los otros que somos todos. El país. Todos. Tan distintos y tan en la misma palabra: Venezuela. La palabra que vamos a recuperar a pesar de tanto. La palabra que nos arropa y empina. La que decimos cuando preguntan de dónde venimos. La que pronunciamos cuando nos interrogan sobre tanta nostalgia. La palabra donde hemos sido mejores y necesitamos volver a serlo. 
La patria, eso tan intangible y contundente, cabe en cuatro sílabas. Y todos, nosotros y los otros, los otros que somos todos, nos contenemos en ella.  Y la convertiremos, así sea con dolor y terquedad, en una forma de victoria. No tenemos otra opción. No hay otra contraseña posible.

Estos días que hemos vivido después del último reencuentro del diálogo han sido desconcertantes y para desanimar a cualquier opositor que hubiese puesto algo de sus expectativas en éste


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Silencio atronador

Estos días que hemos vivido después del último reencuentro del diálogo han sido desconcertantes y para desanimar a cualquier opositor que hubiese puesto  algo de sus expectativas en él. Se anunciaron una serie de medidas que no restituían el ejercicio mínimo de la democracia, el ineludible derecho al voto para empezar; tampoco asomaban soluciones coherentes y eficaces a la crisis económica que  desangra al país. Pero, al menos, tocaba puntos importantes, como ofrecer la liberación de los presos políticos y algunos otros que parecían  querer iniciar la reinstitucionalización muy lenta y escalonadamente de la constitucionalidad prostituida. No cumplió en absoluto su parte el gobierno que, por el contrario, continuó sus tropelías dictatoriales y el hundimiento de la economía en la crisis, ahora con un  paralelo triplicado y lo poco que queda de industrias y comercios a punto de fenecer por infarto inflacionario. Las puertas del infierno.
No sería justo decir que la MUD o sus voceros no han señalado la engañifa. Pero la sensación predominante es que han aceptado estar atados a esa Mesa por razones poco visibles, tanto que Maduro se permite hacer chistes malos, si son chistes, al respecto: no voy a dejarlos parar…Esa atadura que podría convertirse en perversa y fatal, tan pronto como el próximo 6,  tiene su asidero mayor en los mediadores y entre ellos, Estados Unidos y el Santo Padre que vive en Roma, los demás seguramente son acompañamientos prescindibles, no muy santos. Estos poderes, de Dios y el César, aparentan no haberse enterado  de ese desacato a lo convenido en la negociación. Shannon aparece y desaparece misteriosamente. Y Francisco habla de paz y amor como los hippies de antaño. Bueno si esto es así vamos a tener que sincerarnos con esos poderes y pedirles cuentas y, si fuese necesario, tomar nuestro propio camino que al fin y al cabo es el que más cuenta, el de los que padecemos en carne propia el aplastamiento y tenemos que defender la comarca para sobrevivir. No  queremos  solo paz, necesitamos cambio, porque sin éste no hay solución a la crisis que nos está matando. Ahora, reciente, nos da difteria, aparecen narcos cada vez más encumbrados y a nuestras fuerzas armadas se les atribuyen masacres casi cotidianas. ¿Cuánta podredumbre y cuánto sufrimiento se necesita para turbar la paz?
Pero también hay que decir que no parecen tampoco muy halagüeñas las alternativas de los que ya han renunciado definitivamente al diálogo, a mi entender demasiado impensadamente, y que no  son tantos como parecen. Sí la calle pero ya sabemos que es un término muy complicado, polisémico y de difícil manejo. Y no habrá que inventar soluciones demasiado barrocas, se oyen  algunas verdaderamente truculentas e infantiles, porque de casualidad las normales resultan verosímiles. Y además hay que tener siempre presente que la unidad  reclama su imprescindible presencia en esta batalla.
Las encuestas parecen mostrar una oposición tendencialmente resignada y marcando alguna distancia con la política, al fin y al cabo hay tantos y tan acuciantes problemas personales. La navidad a la vuelta de la esquina ayuda a la satrapía y a sus cínicos y cursis llamados a olvidar la tragedia nacional. De manera que es ardua la tarea que se impone. Pero a mí me parece que algo ganaríamos si le diésemos un lugar a eso que en jergas ya viejas se llamaba “espontaneismo”, no necesariamente tener una estrategia mesiánica única, dejar que la rabia y la rebeldía busquen sus naturales salidas. Marchar, por ejemplo, a paso redoblado hacia Miraflores a enfrentarnos  con los colectivos armados y los ejércitos bolivarianos, es emblema de esos espejismos sin destino. Venezuela es un volcán, somos abrumadora mayoría, la crisis es cada día más honda,  dejemos que millones de gargantas griten, que muchos armen las respuestas propias a sus heridas. Con diálogo o sin él. Probablemente a la dirigencia solo le toque indicar los puntos de convergencia, el lugar de las citas decisivas e insuflar aliento a la justa rebeldía. Tienen razón los que señalan que este no es un problema sólo de la MUD sino de la nación entera. Bueno hay que buscar la manera de que ésta despierte y grite por doquier.

Una imagen diseñada por el caricaturista Roberto Weil revela la actual situación monetaria en Venezuela asociada a la crisis económica.

La devastadora "realidad" sobre el “bolívar fuerte” en una imagen

Otra caricatura muestra al bolívar golpeado con el mensaje “una reflexión” en “socialismo” | Weil
Otra caricatura muestra al bolívar golpeado con el mensaje “una reflexión” en “socialismo” | Weil
El diseño muestra a la moneda de un bolívar partida por la mitad con una  frase
Una imagen diseñada por el caricaturista Roberto Weil revela la actual situación monetaria en Venezuela asociada a la crisis económica.
El diseño muestra la moneda de un bolívar partida por la mitad con la frase “Aquí lo único fuerte es la mentira”.
Otra caricatura muestra al bolívar golpeado con el mensaje “una reflexión” en “socialismo”.
Nuestro billete de más alta denominación paso a ser una moneda. Convirtieron a nuestro pueblo en el más pobre de Latinoamérica!

Sin petulancia, yo veo sagrado a mi país y me devora el alma la caída hacia el abismo en que se encuentra bajo la dictadura militar de Nicolás Maduro quien no ve al país de la misma manera como yo lo observo porque otro hubiese sido su comportamiento hacia nosotros; quiero decir, ya hubiese aceptado su fracaso como mandatario, la trágica equivocación de sus concepciones políticas y económicas; el fracaso de una ideología ñángara que jamás ha tenido en cuenta el corazón humano, nuestros sentimientos y nuestras lágrimas. Armando Durán dice que Maduro carece de flexibilidad dialéctica. Si yo fuese mandatario y me dicen algo así me preocuparía muchísimo.


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Un país sagrado

Se afirma que todo lo que contempla un poeta se vuelve sagrado. Si en verdad es lúcido y sincero, lo sagrado es lo que él busca en el fondo de todas las cosas. Lo sagrado, es decir, la presencia implícita e invisible de lo divino. ¡No lo digo yo, lo dicen los expertos!
Sin petulancia, yo veo sagrado a mi país y me devora el alma la caída hacia el abismo en que se encuentra bajo la dictadura militar de Nicolás Maduro quien no ve al país de la misma manera como yo lo observo porque otro hubiese sido su comportamiento hacia nosotros; quiero decir, ya hubiese aceptado su fracaso como mandatario, la trágica equivocación de sus concepciones políticas y económicas; el fracaso de una ideología ñángara que jamás ha tenido en cuenta el corazón humano, nuestros sentimientos y nuestras lágrimas. Armando Durán dice que Maduro carece de flexibilidad dialéctica. Si yo fuese mandatario y me dicen algo así me preocuparía muchísimo.
Perdona la confianza Nicolás, pero exceptuando al doctor Caldera, los venezolanos nos tuteamos y a Dios le decimos tú. Fue tanta la confianza con Chávez que una pancarta decía: “¡Hugo, Huguito, aprieta ese culito!”. Pero no puedo llamarte presidente porque temo que no alcances la majestad de serlo.
¡Tu medida es el fracaso, Nicolás! Tienes no solo que entenderlo sino aceptarlo. Sé que no lees este periódico, pero alguien leerá por ti estas líneas personales que ahora escribo. El país ha dejado de ser sagrado; se oscurece cada vez mas, se apaga. No sonríe sino que llora y gime. ¡Está enfermo! ¡Muere en tus manos! Podrías socorrerlo y abrir las puertas a la ayuda humanitaria, a las medicinas de Caritas, al mundo que nos mira despavorido. Liberar a los presos políticos, abandonar las torturas. Impedir que el ejército haga matanzas en Barlovento. Podrías lograr que Padrino vuelva a su cuartel y si desea hacer política que se quite el uniforme, cuelgue las armas y se vista de civil. Pero, ¡ven acá, Nicolás! Antes de irte tendrás que eliminar para siempre a la Guardia Nacional que es un organismo represivo y criminal. Tendrás que aceptar que los sobrinos son culpables y no un invento de Obama para molestarte. ¡No nos dejes colgados! Tienes que explicar por qué usaron la rampa cuatro que te pertenece por presidente y aclarar en Cancillería quién les dio pasaporte diplomático a esos muchachos. O quién va a pagar la droga decomisada. ¡Déjate de vainas! ¡No sigas mintiéndonos y engañándote a ti mismo! ¡No te compliques! Te lo he dicho otras veces: ¡acepta tu barranco! No es solo tuyo. También es de Chávez: el verdadero artífice del desastre. ¡Es humano fracasar! Más adelante te levantarás y la historia tal vez, aunque lo dudo, te absolverá y yo volveré a ver a mi país recuperado tratando de curar las heridas que le causó tu paso por esta tierra de gracia. Y, por favor, deja la inquina con El Nacional y con la Polar. ¡Ya está bueno!
Confieso que, agobiado por la tristeza y el hambre que nos erosiona, duermo mal. Y pienso que tampoco tú puedes dormir con la conciencia tranquila, a menos que por no tener ninguna duermas como un bendito. ¡Yo no puedo! Tengo que buscar aquí y allá las medicinas que mi cardiólogo me obliga a tomar de por vida. Son muy caras y no se consiguen. Me las compran en Madrid y mi hijo Boris me las hace llegar. Antes comía lomito, pero ahora tengo que madrugar para bachaquear algo de yuca y ocumo. No me alcanza mi jubilación y los aguinaldos se esfuman en el mercado y doy gracias a la Providencia que, al menos, puedo subsistir. Tú tienes más suerte y mucho más dinero que yo. ¡Aprovéchalo! ¡Échale el muerto a Aristóbulo que a él le gusta pantallear y busca dónde vivir! Es seguro que no será en Francia, España o Miami, porque allí no te quieren, pero trata en Nicaragua o en Bolivia, quizás en Rusia, pero no en Cuba. Se me hace que tampoco allí seas bienvenido si es que en verdad avanzan los contacto amistosos de Raúl con Washington ahora que Fidel no está y antes de que ese espanto llamado Donald Trump eche la partida pa’trás.
Me has insultado todo el tiempo llamándome fascista, hombre de derecha, traidor a la patria, títere del imperialismo y, sin embargo, Nicolás te estimo, me preocupo, quiero lo mejor para ti y no es que yo tenga alma de Mandela, sino que quisiera ofrecerte una salida honorable, un descanso, un futuro confortable. Así podrás vivir tranquilo, sin sobresaltos, sin tener que mentir como acostumbras hacer; rezando por los sobrinos pero sin tener que insultar a los demás, sin hacer trampas escudándote en el Tribunal Supremo, la Sala Constitucional y en las brujas del Consejo Electoral.
Quiero que mi país vuelva a ser el de antes, es decir, el que acostumbraba comer completo sin tener que hacer colas indignas en los abastos; el que miraba a los ojos de los demás y no a las bolsas de comida. Que vuelvan los aires de la república democrática en la que nacieron mis nietas antes de que Chávez apareciera en el paisaje para destrozarlo con su vulgaridad y ocurrencias.
De naturaleza, soy un hombre pacífico, un hombre de la cultura y no de las armas, del reglamento y del uniforme, pero por momentos quisiera tener un fusil y caerle a tiros a alguno de tus enchufados o de tus patriotas cooperantes que me sacan la piedra. ¡Pero me contengo! Además, no sabría dónde encontrar un arma y a alguien que me enseñe a disparar. La única arma de que dispongo es la escritura, mi conciencia que unida a la de muchos otros constituye un arma poderosa y tú lo sabes y le temes. Tienes las de los cuarteles que todavía te son fieles. Pero creo que las mías son mas eficaces, erosionan, provienen de muchos países y terminan haciendo peso. Es que la conciencia que me anima y me da fuerzas no es solo mía. Pertenece al mundo que nos ve y sufre igual que nosotros al vernos sufrir. ¡Esa es mi fortaleza! Además, mi rebeldía es sagrada y en el fondo de todas las cosas lo que busco es esa sacralidad. La vida que hay en ti es sagrada, Nicolás, lo que pasa es que no lo sabes. ¡Si lo supieras no serías tan déspota!

sábado, 3 de diciembre de 2016

La Luna entra en Acuario este sábado 3 de diciembre a las 3:45 de la tarde, hora de Venezuela (19:45 GMT), y en su recorrido por este signo de sorpresas, hará conjunción con Marte antes del amanecer del 5 de diciembre.

SÁBADO, 3 DE DICIEMBRE DE 2016


Luna en tramo final de alineación planetaria

Textos tomados del blog "Termometro Zodiacal" de Pedro Gonzalez Silva
En un anterior artículo explicamos el recorrido de la Luna por la 
alineación planetaria que se ha formado por estos días, y hablamos de 
una especie de “sacudida” energética que de alguna manera traería un  
desequilibrio en los acontecimientos del día a día, y con un  
efecto similar al recorrido veloz de unos dedos sobre el teclado de un 
piano.

Esos dedos, que en este caso es la Luna, se deslizan en estos momentos 
por este teclado cósmico, y en esta semana recorrerá los tres últimos 
signos donde en estos momentos hay planetas alineados; tocará a Marte 
en Acuario, Neptuno y Quirón en Piscis, y a Urano en Aries.

Ya la Luna pasó por Júpiter en Libra, formó parte de la alineación en 
Escorpio, llegó a Sagitario y tocó al Sol, Saturno y Mercurio, luego ha 
transitado por Capricornio tocando a Plutón y a Venus, y ahora, en este 
tramo final, recorrerá Acuario, Piscis y Aries, donde se encuentran 
los últimos astros que forman esta alineación: Marte, Neptuno, Quirón y 
Urano.

La Luna entra en Acuario este sábado 3 de diciembre a las 3:45 de la 
tarde, hora de Venezuela (19:45 GMT), y en su recorrido por 
este signo de sorpresas, hará conjunción con Marte antes del amanecer 
del 5 de diciembre.

Esta “tecla” es muy intensa, pues se trata de Marte, el astro de la 
acción, de la guerra, que en Acuario se comporta de forma nerviosa y 
desordenada, con reacciones abruptas y temperamentales.

La Luna llegará a Piscis el 6 de diciembre a las 12:32 de la madrugada, 
hora de Venezuela (04:32 GMT), entrando en un estado de exaltación, 
son sus cualidades de emotividad y sensibilidad elevadas al máximo, y 
en hora de la tarde se fusionará con la energía de Neptuno, que por 
una parte nos puede envolver en un halo de incertidumbre y 
confusión, pero también puede agudizarnos el sexto sentido, que  
nos permita descubrir aquello que está oculto.

Al día siguiente, la Luna todavía en Piscis, después del mediodía, se 
encontrará con Quirón, que puede generar desasosiego y frustración, 
pero que también da las vías para sanar heridas, y estas vías 
siempre están en atender a los demás como si fuéramos nosotros 
mismos, y aplicando a nosotros mismos, aquello que aconsejamos a los 
demás.

El 8 de diciembre entra la Luna al ofuscado signo de Aries, que 
mueve muchas energías, y recibe a nuestro satélite, que ya ha tocado 
al regente de esta franja zodiacal, Marte, por tanto viene con el recuerdo 
fresco del guerrero para transitar por su morada, y encontrarse a Urano, 
que rige a Acuario, donde “casualmente” está Marte; es decir, en 
estos momentos hay un intercambio de casas: Marte en la casa de 
Urano, que es Acuario, y Urano en la casa de Marte, que es Aries; 
esto indica un fuerte cruce de energías entre dos astros de fuerte 
temperamento y de reacciones sorpresivas y tajantes.

Pues bien, la Luna estará en conjunción con Urano, cerrando el contacto 
con toda esta alineación planetaria, el 9 de diciembre  en horas de 
la tarde, para terminar la sacudida con un fuerte manotazo sobre 
ese teclado cósmico. Es de suponer que las vibraciones permanecerán 
en el aire por un buen tiempo.


SÁBADO, 26 DE NOVIEMBRE DE 2016


Luna Nueva para conectarte con tu ideal

Cuando hablamos de ideales, pensamos muchas veces en cosas irrealizables, 
o en el mejor de los casos, en cosas que tal vez podamos lograr 
cuando no estemos tan ocupados en la vida cotidiana.

Sin embargo, la realización de nuestro ideal, de nuestro propósito más 
esencial de vida, es el asunto más importante, porque de ello depende 
el verdadero sentido de nuestra existencia.

Conectarse con este propósito es el primer paso para avanzar en su 
búsqueda; es un proceso de autodescubrimiento personal, donde 
pasamos por falsos caminos que en un momento dado parecen 
formar parte de nuestros deseos, pero después descubrimos que no 
nos llenan.

Esa conexión con lo más elevado de nuestra conciencia, con 
nuestro “Yo superior”, se da en medio de la búsqueda, de las 
experiencias, aprendiendo a escuchar a nuestro corazón; eso nos 
permite ir tomando valor para emprender el camino hacia nuestro 
verdadero ideal, hacia nuestra realización plena.

En la búsqueda de esa conexión, hay momentos cósmicos que 
son muy favorecedores, porque lo que el universo dibuja en su infinita 
bóveda, lo está dibujando en nuestra alma; el macrocosmos se 
manifiesta en nuestro microcosmos y da la oportunidad de que lo 
manifestemos en acciones concretas.

Uno de estos momentos cósmicos es la Luna Nueva en Sagitario, 
que ocurrirá este martes 29 de noviembre a las 8:19 de la mañana, 
hora de Venezuela (12:19 GMT).

El Sol que es la conciencia, la capacidad de saber que estamos vivos, 
el que nos hace vivir el aquí y el ahora, se une a la Luna, 
que domina el inconsciente, donde todo lo que vivimos aquí y 
ahora, queda grabado, y se convierte en recuerdos, en sueños, 
y le da permanencia.

Estos dos astros unen sus energías complementarias en Sagitario, el 
signo que se asocia al pensamiento creador, a los ideales, es decir, a 
todo aquello que en principio es abstracto, etéreo, y que es la base de 
lo que luego se ha de convertir en un hecho tangible, concreto.

Esa amalgama de energías son la base perfecta para lograr esa 
conexión con nuestro propósito de vida, con nuestro más elevado 
ideal, aquello para lo cual vinimos al mundo y que le da sentido 
a nuestra existencia.

Primero que nada, la persona tiene que estar preparada para esto. ¿Cómo 
saber si lo está? Es simple, sólo hay que tener el intenso deseo de ir 
en busca de nuestro ideal, de descubrirlo, de intentarlo, de 
arriesgarse y no posponerlo más.

Esta Luna Nueva es muy buena para lograr esa conexión. Este 29 
de noviembre podemos intentarlo como un inicio, aunque no es 
cosa de un día, pero por algo hay que empezar. Calmar la 
mente, respirar profundo, y primero sentir. Un verdadero ideal tiene 
que despertar entusiasmo, emoción. Dejemos que la mente nos pase 
imágenes hasta que aparezca una que sea la que nos entusiasme, y 
tratemos de fijar esa imagen en la mente unos segundos, máximo un 
minuto.

Eso es suficiente para grabar esa imagen y dejar que nuestro 
inconsciente trabaje y mueva los hilos kármicos que nos traigan 
oportunidades que nos conecten con nuestro ideal, a la vez 
que lo vamos descubriendo poco a poco. Mantengamos vivo 
el deseo, el entusiasmo, no lo enterremos en la vorágine de nuestra 
vida cotidiana.

** Escucha nuestro programa de radio de esta semana, en estos dos 
enlaces:


Segunda media hora:https://www.podomatic.com/podcasts/starpetrvs/episodes/2016-11-26T14_35_13-08_00


SÁBADO, 19 DE NOVIEMBRE DE 2016



Activación “masiva” de alineación planetaria

En estos momentos (19-11-2016) una alineación planetaria, 
incluyendo puntos energéticos que no son planetas pero actúan 
como tales, mantienen a nueve de 12 signos del zodíaco 
entrelazados: Urano en Aries; Quirón, Neptuno y Nodo Lunar 
Sur en Piscis; Marte en Acuario; Plutón y Venus en Capricornio; 
Saturno y Mercurio en Sagitario; Sol en Escorpio; Júpiter en 
Libra; Nodo Lunar Norte en Virgo y Luna en Leo.

Este lunes 21 de noviembre hay cambios: a las 5:35 am, hora 
venezolana (09:35 GMT) la Luna pasa a Virgo, donde contactará 
al Nodo Norte; nuestro satélite empezará a recorrer entonces 
todos los signos donde los astros se encuentran uno tras otro 
y los estará activando uno a uno.

Imaginemos algo parecido a una mano deslizándose por las 
teclas de un piano rápidamente, haciendo sonar todas las notas 
musicales rápidamente; cada una suena por separado, pero 
por lo rápido del deslizamiento, el sonido de cada nota 
coincide y se entrelaza en una vibración común.

Así será el efecto “masivo” que provocará la Luna al recorrer 
los signos y encontrarse en cada uno de ellos a uno o 
más planetas. Nuestro satélite desencadena energías y por 
tanto sucesos, y su efecto se siente en la psique colectiva, 
en las masas, y si en su recorrido se encuentra a 
tantos astros entrelazados, su efecto se hace más notorio.

El lunes 21, mientras la Luna empiece a recorrer Virgo, el Sol, 
a las 5:24 de la tarde, hora de Venezuela (21:24 GMT) entrará 
a Sagitario y activará las cualidades esenciales de este signo 
durante un mes, cambiando de la polaridad subterránea de 
Escorpio, a la expansiva sagitariana, dando un empujón “hacia 
afuera” de todas las energías planetarias entrelazadas.

No obstante, al pasar el Sol a Sagitario, Escorpio queda vacío y 
se reduce la cadena ininterrumpida de astros, a aquellos 
que están en Aries, Piscis, Acuario, Capricornio y Sagitario. 
Sin embargo, al poco tiempo, la Luna volverá a conectar a Escorpio, 
Libra y Virgo, una vez que llegue a la franja escorpiana, donde 
estará entre el 26 y 28 de noviembre, continuando con la 
activación en masa de la cadena planetaria.

La Luna estará hasta el 8 de diciembre transitando por todos 
los signos ocupados por planetas, por lo que, en resumen, 
desde el 21 de noviembre hasta el 8 de diciembre, se estará 
dando esta intensa activación de la alineación planetaria, 
tal como un teclado que vibra casi al unísono.

Esta alineación planetaria nos trae un desequilibrio 
energético, una sacudida, y provoca eventos que pueden hacer 
cambiar el rumbo de los acontecimientos a nivel mundial; 
nos saca de la rutina, de lo cotidiano, de lo ya establecido; 
es un tiempo fuera de lo común, y son esos momentos los 
que marcan hitos históricos en la humanidad, tiempos que 
siempre serán recordados porque provocaron un nuevo rumbo.

A veces, cuando estamos viviendo el momento, no percibimos 
lo que está ocurriendo, luego, cuando todo ha pasado, es 
que nos damos cuenta que hemos dejado atrás una página, 
y que eso ha quedado grabado en la historia.

En estos momentos, en medio de la alineación de planetas, 
dos de ellos se encuentran conectados por el aspecto 
astrológico más conflictivo, movido y discordante: una cuadratura
 (ángulo o distancia de 90 grados). Se trata de Júpiter y 
Plutón; y es curioso, Plutón rige al signo del que está 
saliendo el Sol (Escorpio), y Júpiter rige al que está entrando 
(Sagitario).

Eso puede indicar que la nueva energía que se activa, la 
sagitariana, que buscará con su fuerza expansiva sacar a flote 
todo aquello que ocurre bajo cuerdas, en forma oculta, 
muy a lo escorpiano, no tendrá fácil la tarea, es decir, lo 
que salga a flote no saldrá fluidamente, sino “pujando”. Así 
son los partos, y estamos en tiempos de renacimiento.

Puedes escuchar por aquí mi programa de radio del sábado 
19-11-2016. Son dos enlaces, para la primera media hora 
y la segunda media hora. Haz click en los enlaces: