Casa de la Estrella. Donde nació la República libre y soberana de Venezuela en 1830.

Casa de la Estrella. Donde nació la República libre y soberana de Venezuela en 1830.
Casa de la Estrella, ubicada entre Av Soublette y Calle Colombia, antiguo Camino Real donde nació la República libre y soberana de Venezuela en 1830, con el General José Antonio Páez como Presidente. Valencia: "ciudad ingrata que olvida lo bueno" para el Arzobispo Luis Eduardo Henríquez. Maldita, según la leyenda, por el Obispo mártir Salvador Montes de Oca y muchos sacerdotes asesinados por la espalda o por la chismografía cobarde, que es muy frecuente y característica en su sociedad.Para Boris Izaguirre "ciudad de nostalgia pueblerina". Jesús Soto la consideró una ciudad propicia a seguir "las modas del momento" y para Monseñor Gregorio Adam: "Si a Caracas le debemos la Independencia, a Valencia le debemos la República en 1830".A partir de los años 1950 es la "Ciudad Industrial de Venezuela", realidad que la convierte en un batiburrillo de razas y miserias de todos los países que ven en ella El Dorado tan buscado, imprimiéndole una sensación de "ciudad de paso para hacer dinero e irse", dejándola sin verdadero arraigo e identidad, salvo la que conserva la más rancia y famosa "valencianidad", que en los valencianos de antes, que yo conocí, era un encanto acogedor propio de atentos amigos...don del que carecen los recién llegados que quieren poseerlo y logran sólo una mala caricatura de la original. Para mi es la capital energética de Venezuela.

sábado, 28 de noviembre de 2015

El arzobispo de Bangui, Mons. Dieudonné Nzapalainga, el presidente del Consejo Islámico, el imán Oumar Kobine Layama y el presidente de la Alianza Evangélica, el pastor Nicolas Guérékoyaméné-Gbangou, fundaron en 2013 la Plataforma Interreligiosa de República Centroafricana. Se trata de una entidad interconfesional que representa a las tres religiones más importantes del país, y promueve el diálogo como medida de prevención contra la violencia religiosa y como un medio para buscar la paz

Religious leaders in CAR

ENTREVISTA al imán Oumar Kobine Layama y al pastor Nicolas Guérékoyaméné-Gbangou sobre la situación en el país y la inminente visita del Santo Padre a Bangui

El arzobispo de Bangui, Mons. Dieudonné Nzapalainga, el presidente del Consejo Islámico, el imán Oumar Kobine Layama y el presidente de la Alianza Evangélica, el pastor Nicolas Guérékoyaméné-Gbangou, fundaron en 2013 la Plataforma Interreligiosa de República Centroafricana. Se trata de una entidad interconfesional que representa a las tres religiones más importantes del país, y promueve el diálogo como medida de prevención contra la violencia religiosa y como un medio para buscar la paz.
En medio de la guerra, los tres líderes religiosos acordaron actuar conjuntamente para hacer frente a la creciente inestabilidad en República Centroafricana. Desde entonces continúan persuadiendo a los musulmanes, católicos y protestantes para evitar nuevos actos de violencia y venganza entre sus comunidades religiosas.
Los tres líderes viajan por todo el país, visitando ciudades y pueblos y hablando con las comunidades acerca de la paz, el respeto mutuo, la tolerancia y la confianza. Además, su acción ha impulsado la decisión unánime del Consejo de Seguridad de Naciones Unidas de establecer una fuerza para el mantenimiento de la paz.
La República Centroafricana, un país en el corazón de África devastado por la violencia, experimenta la peor crisis de su historia. En esta entrevista exclusiva, realizada durante su reciente visita a Madrid para participar en un foro organizado por el KAICIID, el imán Oumar Kobine Layama y el pastor Nicolas Guérékoyaméné-Gbangou explican a ZENIT la situación que atraviesan y sus expectativas de cara a la inminente visita del papa Francisco a Bangui.
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¿Cuál es la situación en República Centroafricana?
-- Imán Oumar Kobine Layama: Actualmente, lo que está pasando ha sido una sorpresa para todos nosotros. Han sido muchos los esfuerzos que ha realizado la Plataforma, la comunidad internacional y la sociedad civil para lograr la paz en el país. Desgraciadamente, los enemigos de la paz siguen estando ahí para hacerla peligrar. Y eso, a pesar de los esfuerzos llevados a cabo por unos y otros para denunciar los crímenes, el odio. Esta situación nos invita a reflexionar. Nos pide, una vez más, ver lo que debemos hacer de cara a solicitar a la comunidad internacional que nos ayude a restablecer la paz.
-- Pastor Nicolas Guérékoyaméné-Gbangou: Los cálculos políticos están cuestionando los esfuerzos llevados a cabo tanto por el Gobierno como por las diferentes religiones en República Centroafricana. Nos acercamos a las elecciones generales. Por eso, comprendemos la agitación. Pero no podemos comprender y aceptar la actitud de las personas que se dicen patriotas y utilizan la violencia para intentar conquistar el poder o poner en peligro la vida de la población. Los líderes religiosos no podemos comprender esto y tampoco lo podemos admitir.
Muchos medios de comunicación hablan de que hay en curso un conflicto religioso en el país. ¿Qué les parece este planteamiento?
-- Imán Oumar Kobine Layama: Se trata de una instrumentalización de los políticos. Cuando uno observa la composición de Séléka, se da cuenta de que no es una milicia cien por cien musulmana. Hay una parte de sus miembros que pertenecen a otras confesiones. Por tanto, no es un grupo musulmán. Es laico. Asimismo, entre los anti-Balaka hay integrantes musulmanes. Estos grupos rebeldes no se mueven por ningún componente religioso. Hacen lo que está prohibido por todas las religiones. Por tanto, no se puede decir que es la religión la que ha provocado esta rebelión. Al frente de Séléka, no hay una persona religiosa y lo mismo sucede con los anti-Balaka. Hay ciertas personas que pertenecen a una u otra religión, pero la causa es exclusivamente política.
-- Pastor Nicolas Guérékoyaméné-Gbangou: Los líderes religiosos musulmanes, católicos y protestantes se han unido a partir de 2012, y hasta nuestros días, para trabajar a favor de la paz. Y todo este esfuerzo se ha materializado en el mes de septiembre con la jornada de la paz, en el marco de una semana internacional sobre esta misma temática que tuvo lugar en Bangui. 
La gente utiliza a los espíritus débiles para deslizarse hacia el terreno religioso y provocar hostilidades para obtener el poder. Pero somos optimistas. Creemos que no lo conseguirán, porque en Centroáfrica hay un 52 por ciento de protestantes, un 29 por ciento de católicos, y un 15 por ciento de musulmanes, lo que supone un 96 por ciento de la población total. ¿Qué quiere decir esto? Pone en evidencia que el pueblo centroafricano es profundamente creyente. Llegará un momento en el que el cristiano diga: 'Yo no soy enemigo del musulmán'. Y el musulmán: 'Yo no soy enemigo del cristiano'.
Ante lo que está sucediendo, ¿es posible alcanzar una solución dialogada?
-- Pastor Nicolas Guérékoyaméné-Gbangou: Los cristianos, los musulmanes y los no creyentes dialogan y dialogan sin parar, de forma regular. Son los políticos los que se sirven de los grupos armados para impedir este diálogo. Aun así, creemos que llegará un momento donde los grupos armados se cansarán de combatir, se debilitarán y dejarán las armas.
A través de la fuerza que encierran las palabras, los líderes religiosos vamos a desarmar los corazones de los violentos para que un día pueda volver a ser posible vivir juntos en República Centroafricana.
¿Qué esperan de la visita del papa Francisco a su país?
-- Pastor Nicolas Guérékoyaméné-Gbangou: El papa Francisco nos ha concedido el honor de recibirnos dos veces en el Vaticano. Para nosotros, los tres miembros de la Plataforma Interreligiosa, es solo el retorno a todo lo que él nos ha dado. Todos los creyentes de Centroáfrica se movilizarán para ver al papa Francisco.
Creemos que volverá a repetirnos los hermosos mensajes de paz que ha lanzado a nuestro pueblo. Los volverá a lanzar para que los centroafricanos depositen las armas y vuelvan a convivir juntos.
¿Les gustaría transmitir algún mensaje a la comunidad internacional?
-- Imán Oumar Kobine Layama: Pedimos a la comunidad internacional que ayude a la población a recuperarse, a liberarse de los grupos armados, tanto del grupo rebelde Séléka como de los grupos de autodefensa anti-Balaka. Que ayude a la población, porque verdaderamente quiere vivir junta. 
-- Pastor Nicolas Guérékoyaméné-Gbangou: Me gustaría transmitir a la comunidad internacional que estamos cansados. Cansados de promesas incumplidas. Cansados, porque las resoluciones de Naciones Unidas no se cumplen en su totalidad. Cansados, porque no tenemos libertad de movimiento y queremos recuperarla. Esperamos todos estos gestos de la comunidad internacional. Muchas gracias

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