Casa de la Estrella. Donde nació la República libre y soberana de Venezuela en 1830.

Casa de la Estrella. Donde nació la República libre y soberana de Venezuela en 1830.
Casa de la Estrella, ubicada entre Av Soublette y Calle Colombia, antiguo Camino Real donde nació la República libre y soberana de Venezuela en 1830, con el General José Antonio Páez como Presidente. Valencia: "ciudad ingrata que olvida lo bueno" para el Arzobispo Luis Eduardo Henríquez. Maldita, según la leyenda, por el Obispo mártir Salvador Montes de Oca y muchos sacerdotes asesinados por la espalda o por la chismografía cobarde, que es muy frecuente y característica en su sociedad.Para Boris Izaguirre "ciudad de nostalgia pueblerina". Jesús Soto la consideró una ciudad propicia a seguir "las modas del momento" y para Monseñor Gregorio Adam: "Si a Caracas le debemos la Independencia, a Valencia le debemos la República en 1830".A partir de los años 1950 es la "Ciudad Industrial de Venezuela", realidad que la convierte en un batiburrillo de razas y miserias de todos los países que ven en ella El Dorado tan buscado, imprimiéndole una sensación de "ciudad de paso para hacer dinero e irse", dejándola sin verdadero arraigo e identidad, salvo la que conserva la más rancia y famosa "valencianidad", que en los valencianos de antes, que yo conocí, era un encanto acogedor propio de atentos amigos...don del que carecen los recién llegados que quieren poseerlo y logran sólo una mala caricatura de la original. Para mi es la capital energética de Venezuela.

domingo, 13 de enero de 2013

Sin palabras...El sueño de Fidel Castro desde 1959




El sueño de Fidel

Los actuales gobernantes venezolanos se han empeñado en idealizar el modelo cubano

CARLOS A. ROMERO|  EL UNIVERSAL
domingo 13 de enero de 2013  12:00 AM
Los revolucionarios cubanos mostraron siempre un interés ilimitado en tener una relación especial con Venezuela. 

Desde La Habana se intentó promover la causa rebelde, tanto por la necesidad de petróleo barato como por el apoyo a la izquierda local. Sin embargo, el régimen democrático presidido por Rómulo Betancourt se negó a transitar por la senda populista y a su vez le ganó la apuesta a quienes impulsaron la lucha armada en nuestro país. 

Con la llegada de Hugo Chávez Frías a la presidencia de la República en el año 1999 y a los cuarenta años de la primera visita del líder cubano a Caracas, Fidel Castro cumplió su propósito de influir en el Estado venezolano y de conformar con sus representantes una alianza ideológica de grandes proporciones y de singulares compromisos. 

El salto largo de estos catorce años lleva a preguntarnos hasta qué punto las relaciones de nuestro país con Cuba han marcado nuestra historia, tanto en los aspectos diplomáticos, consulares y comerciales como en relación a la política doméstica; y cuál es el papel que han jugado esos vínculos en nuestra vida cotidiana. 

La Revolución Cubana ha entrado en una contradictoria revisión de sus bases, como consecuencia de la crisis general que experimenta esa sociedad, la transición política llevada a cabo y la puesta en práctica de unas tímidas y tardías reformas económicas. 

Los actuales gobernantes venezolanos se han empeñado en idealizar a ciegas el modelo cubano, lo quieren imitar, no entienden por dónde va ese accidentado proceso y mucho menos conciben su fracaso. El ensayo socialista bolivariano tampoco termina de moldearse. De igual modo, nunca antes se había visto con tanta claridad el nivel de injerencia que tienen los hermanos Castro en la conducción de los asuntos públicos en Venezuela. 

¿Será que el sueño de Fidel no es más que una gran pesadilla? 

romecan53@hotmail.com

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