Casa de la Estrella. Donde nació la República libre y soberana de Venezuela en 1830.

Casa de la Estrella. Donde nació la República libre y soberana de Venezuela en 1830.
Casa de la Estrella, ubicada entre Av Soublette y Calle Colombia, antiguo Camino Real donde nació la República libre y soberana de Venezuela en 1830, con el General José Antonio Páez como Presidente. Valencia: "ciudad ingrata que olvida lo bueno" para el Arzobispo Luis Eduardo Henríquez. Maldita, según la leyenda, por el Obispo mártir Salvador Montes de Oca y muchos sacerdotes asesinados por la espalda o por la chismografía cobarde, que es muy frecuente y característica en su sociedad.Para Boris Izaguirre "ciudad de nostalgia pueblerina". Jesús Soto la consideró una ciudad propicia a seguir "las modas del momento" y para Monseñor Gregorio Adam: "Si a Caracas le debemos la Independencia, a Valencia le debemos la República en 1830".A partir de los años 1950 es la "Ciudad Industrial de Venezuela", realidad que la convierte en un batiburrillo de razas y miserias de todos los países que ven en ella El Dorado tan buscado, imprimiéndole una sensación de "ciudad de paso para hacer dinero e irse", dejándola sin verdadero arraigo e identidad, salvo la que conserva la más rancia y famosa "valencianidad", que en los valencianos de antes, que yo conocí, era un encanto acogedor propio de atentos amigos...don del que carecen los recién llegados que quieren poseerlo y logran sólo una mala caricatura de la original. Para mi es la capital energética de Venezuela.

domingo, 19 de mayo de 2013

Se puso interesante la columna del Lic. Alfredo Fermín!!!

El Carabobeño 19 mayo 2013

Hoy y Después en Valencia

Alfredo Fermín
afermin@el-carabobeno.com
Este país, en apenas cinco meses, se ha convertido en un torbellino de acontecimientos que han cambiado la historia nacional, sin que se vislumbre cuál es el futuro político que nos espera. El poder está en manos  de un grupo incoherente  favorecido   por el   golpe de suerte,  que significó para ellos, la muerte  misteriosa  de  su comandante , mientras millones de sus devotos seguidores pensaban que podía salvarse de un cáncer, para iniciar un nuevo período constitucional. 
El golpe fue tan duro y las manifestaciones  de pesar tan sentidas para con la gente del pueblo, que la oposición no se ha atrevido a especular  que, con el fallecimiento del presidente, Hugo Chávez, quedó demostrado que el prestigio de la medicina cubana es una de las tantas mentiras difundidas por el régimen de Fidel Castro. 
Quizá, si el presidente  no se hubiese obsesionado creyendo que la medicina cubana es la mejor del mundo, habría logrado prolongar unos años más  su vida. Si lo hubiesen tratado en centros de oncología verdaderamente científicos como los que existen en Estados Unidos, Francia, Suiza y en Brasil que tenemos tan cerca. No hubo quien lo sacase   de su error por lo cual, cuando lo trajeron de regreso, fue para morir, pocos días después, en el Hospital Militar de acuerdo con la versión oficial.
El cuerpo mortal del presidente Chávez fue expuesto, durante nueve días, en capilla ardiente, en una especie de feria oficial en la que se sometió, a buena parte del  país y a  la familia presidencial, especialmente a los padres, hijos y hermanos,  a una exhibición prolongada  de su  dolor y de su  tristeza. 
Fue algo que hizo recordar a la locura de la reina Juana, hija de los Reyes Católicos quien en su demencia paseó por el reino de España, durante meses, los restos de su esposo Felipe el Hermoso, en 1506. La infortunada reina, que cedió el poder a su hijo Carlos Quinto, fue encerrada después en la prisión de Tordesillas, hasta su muerte, más por intrigas políticas y apetencias  de su familia que por el estado de su salud mental. 
Teología oficial 
 Vinieron  después las  promesas de amor y gratitud, por “el comandante eterno”, "por el libertador del siglo XXI", "el redentor de los pobres quien, de acuerdo con lo expresado por Nicolás Maduro es, después de la virgen María, el único mortal que subió directamente al cielo, sin que su cuerpo se corrompiera y sin pasar por el purgatorio". Pero fue mucho más allá porque según su visión teológica fue Chávez el que influyó para la elección del nuevo papa Francisco, el primer americano en ocupar la sede de San Pedro. 
“Nosotros sabemos que, nuestro comandante, ascendió hacia esas alturas y está frente a frente a Cristo, alguna cosa influyó para que se convoque a un papa suramericano, alguna mano nueva llegó y Cristo le dijo ‘bueno llegó la hora de América del Sur’, así nos parece. En cualquier momento, (Chávez) convoca una constituyente en el cielo para cambiar la Iglesia en el mundo, y que sea el puro pueblo de Cristo el que gobierne” ( El Universal 13.03.2013). 
Con esta revelación del jefe del estado, Chávez subió al cielo con un privilegio mayor, que no tiene la virgen María, de  formar parte del misterio de la Santísima Trinidad que integran el Padre, el Hijo y El Espíritu Santo. De acuerdo con esta  versión teológica  del gobierno venezolano, si Chávez se codea con Cristo en el cielo, ahora  la Santísima Trinidad es de cuatro, por lo cual la Iglesia debe convocar a un concilio para enmendar su doctrina y agregar al nuevo miembro de la corte celestial. 
Tanto es el respeto, que el pueblo venezolano tiene por la memoria del presidente Chávez, que este despropósito, este desconocimiento de la doctrina de la fe, pasó prácticamente inadvertido. 
Chavismo era Chávez
Después de estos excesos verbales, la realidad está demostrando que el chavismo sin Chávez no existe y que las pugnas internas que existen dentro del PSUV, pronto serán del dominio público y el presidente Maduro se quedará solo. Por eso, se ha visto en la necesidad de suavizar su posición frente a los antiguos enemigos, los empresarios privados,  como se demostró con la invitación a Miraflores, nada más y nada menos, que al presidente de empresas Polar, Lorenzo Mendoza para  que le explicara las causas del desabastecimiento de alimentos. 
Tuvimos la oportunidad de escuchar a Lorenzo Mendoza, en un acto privado con trabajadores de Polar, en el hotel Hesperia, donde dijo que iba a Miraflores a demostrar, con pruebas en las manos, que sus empresas están produciendo al cien por ciento, por lo cual no pueden abastecer completamente al mercado nacional. "Exigiremos que las empresas en manos del gobierno produzcan lo que les corresponde y si no pueden que nos den a nosotros la concesión que nosotros sí sabemos lo que vamos a hacer". 
Horas antes, el presidente Maduro afirmó, en cadena nacional, que le iba a decir cuatro verdades en su cara a Mendoza y a obligarlo a que trabaje o trabaje. La discreción con que se manejó el resultado del encuentro en Miraflores, indica que el presidente ha entendido que, con amenazas y altanerías, no se puede gobernar a este convulsionado país. Y este es un signo alentador en un país convulsionado, azotado y en el que la legitimidad del gobierno todavía no está clara. Por algo será que, de repente, están apareciendo  la harina pan y la margarina, que son un verdadero “resuelve” cuando no hay con qué hacer mercado.

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