Casa de la Estrella. Donde nació la República libre y soberana de Venezuela en 1830.

Casa de la Estrella. Donde nació la República libre y soberana de Venezuela en 1830.
Casa de la Estrella, ubicada entre Av Soublette y Calle Colombia, antiguo Camino Real donde nació la República libre y soberana de Venezuela en 1830, con el General José Antonio Páez como Presidente. Valencia: "ciudad ingrata que olvida lo bueno" para el Arzobispo Luis Eduardo Henríquez. Maldita, según la leyenda, por el Obispo mártir Salvador Montes de Oca y muchos sacerdotes asesinados por la espalda o por la chismografía cobarde, que es muy frecuente y característica en su sociedad.Para Boris Izaguirre "ciudad de nostalgia pueblerina". Jesús Soto la consideró una ciudad propicia a seguir "las modas del momento" y para Monseñor Gregorio Adam: "Si a Caracas le debemos la Independencia, a Valencia le debemos la República en 1830".A partir de los años 1950 es la "Ciudad Industrial de Venezuela", realidad que la convierte en un batiburrillo de razas y miserias de todos los países que ven en ella El Dorado tan buscado, imprimiéndole una sensación de "ciudad de paso para hacer dinero e irse", dejándola sin verdadero arraigo e identidad, salvo la que conserva la más rancia y famosa "valencianidad", que en los valencianos de antes, que yo conocí, era un encanto acogedor propio de atentos amigos...don del que carecen los recién llegados que quieren poseerlo y logran sólo una mala caricatura de la original. Para mi es la capital energética de Venezuela.

jueves, 1 de noviembre de 2012

Historia de una tragedia que fue profetizada hace años por expertos y científicos y publicada a nivel mundial (I): Veterinaria Tropical. 22(2): 171-187. 1997 FAUNA PARASITARIA EN TlLAPIAS DEL LAGO DE VALENCIA Walkiria Aragort F.*, Edgar León A.*, Ana T. Guillén*, Maglene Silva** y Carmen Balestrini** * Investigadores. FONAIAP. Centro Nacional de Investigaciones Agropecuarias. Instituto de Investigaciones Veterinarias. Apdo. 70. Maracay 2101. Venezuela. * * Técnicos Asociados a la Investigación. FONAIAP. Centro Nacional de Investigaciones Agropecuarias. Instituto de Investigaciones Veterinarias. Apdo. 70. Maracay 2101. Venezuela. Recibido: junio 12, 1997

RESUMEN
Se realizaron nueve muestreos en horas de la mañana, desde marzo de 1994 hasta febrero de 1995, en la región noreste del Lago, capturando y analizando 82 ejemplares de tilapia, Oreochromis mossamblcus, especie que resultó dominante. Se encontraron dos formas parasitarias: un trematodo monogenésico a nivel de los lamelos branquiales y metacercarias de un trematodo digenésico a nivel del globo ocular, Diplostomum compactum. Estas últimas presentaron una prevalencia del 100% y una abundancia de nueve parásitos por pez. Los resultados del test no-paramétrico de Kruskal-Wallis revelan que los peces de mayor peso y longitud presentaban las mayores cargas parasitarias, no teniendo esto influencia sobre los parámetros hemáticos, los cuales estuvieron dentro de los rangos normales; además, el 50% de las muestras analizadas presentaron contaminación por organoclorados.
Palabras Clave: Tilapia; trematodo monogenésico; Diplostomum; peces.
INTRODUCCIÓN
Los estudios sobre las parasitosis de los peces son esenciales para lograr desarrollar una acuacultura de excelencia. Sin embargo, las investigaciones sobre parásitosis en peces han estado dirigidas principalmente hacia aspectos como la descripción taxonómica de los vermes y no hacia la relación parásito-hospedador, la interpretación epidemiológica de las parasitosis, las alteraciones patológicas y las pérdidas económicas que ocasionan.
En Venezuela esta información es de primordial interés para el desarrollo de estrategias de prevención y control de esas enfermedades con el objeto de lograr asi un adecuado desarrollo ictiosanitario de los centros  agrícolas que se están iniciando en el país.
Por lo  anterior, se hace necesario desarrollar  investigaciones sobre la fauna parasitaria que pudiera afectar la producción y productividad de los  peces de interés comercial, tanto en los cuerpos de agua naturales como en los artificiales ya que desde los año, 70, al identificarse el cultivo de peces en Venezuela, se han originado epizoótias en algunas estaciones de cultivo.
El Lago de Valencia es un cuerpo de agua expuesto a un fuerte proceso de contaminación como consecuencia  del débi1 recambio de agua y el contacto directo con las actividades humanas e industriales desarrolladas en sus márgenes. A pesar de este proceso y la prohibición por parte de Ministerio de Ambiente se observa que en el Lago de Va1encia se pesca, no obstante, de manera sistemática y se sacan a la venta grandes cantidades de carne de pescado para consumo humano.
El objetivo de esta investigación fue conocer las especies de peces que mayormente se capturan en el Lago de Va1encia y la fauna parasitaria que en ellos se encuentra.
MATERIALES Y MÉTODOS
El Lago de Va1encia se encuentra situado en el centro norte de Venezuela, intercalado intercalado entre el ramal de la costa y el ramal del interior de la cordillera central aproximadamente entre los 67° 36' y 67° 53' de longitud oeste, 10° 06' y 10" 16' de latitud norte y su hoya abarca territorialmente  parte de los estados Aragua y Carabobo (LUENGO, 1963; NUÑEZ y WEIBEZAHN,1986).
Según PEETERS (1971), el nivel del Lago es de 405 m.s.n.m. y según BOCKH (1956) el are de la cuenca es de 2646 km, excluyendo la superficie del Lago. El área del Lago es de 350 km2; la profundidad media 18,0 m, la profundidad máxima 39,0 m y el volumen 6,3 km3 (WEIZBEZAHN, 1971).
El estudio se realizó en la región noreste del Lago en el sitio denominado La Cabrera, dado que allí se facilitó el muestreo.
Se efectuaron nueve muestreos, todos en horas de la mañana, utilizando redes. Los muestreos se realizaron en el Lago de Valencia desde marzo 1994 hasta febrero 1995.
Se determinó la calidad del agua analizando: temperatura (°C), pH y oxígeno disuelto.
Los peces capturados se colocaron en bolsas plásticas aireadas a una densidad baja y fueron tratados con clorhidrato de oxitetraciclina para evitar el ataque bacteriano durante el transporte. Los peces permanecieron en acuarios aireados hasta su procesamiento.
Técnica de procesamiento de cada pez
Se tomaron medidas de peso y longitud a 82 peces y luego se les extrajo sangre de la vena caudal, con jeringa hepilrinizada para la determinación de valores de hematocrito, hemoglobina y frotis sanguíneo, así como la obtención de la fórmula leucocitaria y detección de hemoparásitos.
Fue realizado un cuidadoso examen de la superficie externa de cada pez con el fin de observar y anotar la presencia de cualquier anormalidad visible macroscópicamente. En este sentido, se verificó la coloración del cuerpo, posible presencia de exoftalmia, erizamiento o pérdida de escamas, congestión, hinchamiento y necrosis de las aletas y erosión de los bordes de los opérculos (FAO, FCV -UCV, 1987).
Se tomaron muestras de piel con bisturí por medio de raspado, para observarlas al microscopio. Los peces fueron seccionados en la región abdominal para la extracción de los órganos, separando los opérculos para extraer los arcos branquiales; también se seccionó alrededor de los ojos para obtenerlos intactos.
Las muestras de cada órgano se colocaron, por separado, en cápsulas de Petri con agua para observarlas bajo lupa estereoscópica.
Se observaron muestras de tejido y frotis fresco a través del microscopio para detectar la presencia de vermes de menor tamaño. Adicionalmente se realizó análisis toxicológico (organofosforados y organoclorados) a las vísceras y piel de 12 peces.
Preparación del material helmintológico
Se efectuó en dos etapas:
Colección
Los helmintos fueron separados del tejido con un pincel o una aguja de disección y colocados sobre una lámina con una gota de agua obtenida del medio acuático donde se encontraba el pez, cubriéndose luego el material con una laminilla a fin de observarlo como preparado fresco. Se tomaron fotografías de los especímenes hallados.
Fijación
Se trabajó con parásitos vivos, los cuales fueron extraídos y colocados en agua limpia con la finalidad de eliminar la mucosidad. Luego fueron colocados en láminas porta-objeto con una gota de agua y al estar completamente distendidos se cubrieron con laminilla, fijándolos por aproximadamente dos horas con alcohol al 70%. Los parásitos se desprendieron de las láminas y se almacenaron en frascos con suficiente fijador. Posteriormente fueron dibujados con ayuda de una cámara clara.
Valores y comparaciones
Se determinaron valores de carga parasitaria total; relación carga parasitaria total con peso y talla de los peces; comparación de los valores de hematócrito y hemoglobina en peces infectados; igualmente, prevalencia y abundancia de acuerdo a las definiciones de MARGOLIS el a/. (1982) y MORALES y PINO DE MORALES (1987).
Los datos obtenidos en las diferentes observaciones fueron analizados mediante pruebas estadísticas no paramétricas.
Se aplicó la prueba no paramétrica de análisis de varianza de KruskalWallis (SIEGEL, 1982; MORALES y PINO de MORALES, 1987).
 Exámenes hematológicos 
La determinación del hematócrito se realizó mediante la técnica de microhematócrito. Adicionalmente, se observó el color del plasma registrándose cualquier variación de su característica tonalidad amarillenta pálida (COLES, 1968; JAIN, N. C, 1993).
La hemoglobina fue determinada por el método de cianometa hemoglobina (FAO, 1987).
Exámenes toxicológicos
Las muestras de piel y vísceras de peces fueron examinadas en el Laboratorio de Control de Productos del Instituto de Investigaciones Veterinarias, donde se realizaron las pruebas para determinar la presencia de organofosforados y organoclorados.
RESULTADOS Y DISCUSIÓN
Se analizaron 82 peces, colectados durante nueve muestreos, registrando los valores de cargas parasitarias encontrados en tilapia Oreochromis mossambicus, pez exótico, perteneciente a la familia Cichlidae, ya que fue la especie que se capturó durante el período de la investigación.
El el año 1959 se importaron las primeras tilapias, procedentes de Trinidad, las cuales fueron sembradas en cuerpos de agua del centro y sur del país, utilizándose principalmente como peces forrajeros para otras especies ictiófagas (CAPECCI, 1994). La introducción de este pez al Lago de Valencia, sin haber tomado en cuenta el impacto ecológico que podía causar, sumado a la creciente contaminación del agua ya la elevada densidad poblacional en sus márgenes, es el que posiblemente ha originado la disminución drástica de la diversidad íctica, que para el año de 1963 era de 37 especies, de las cuales 7 presentaban carácter endémico (LUENGO, 1963).
Del análisis físico-químico del agua se obtuvieron los siguientes resultados: la temperatura promedio fue de 27,3 °C, el oxígeno disuelto de 3,5 mg/1 y el pH de 8,6, valores que son adecuados para el establecimiento de especies ícticas.
Hallazgos Parasitológicos
Trematodo branquial
Un trematodo monogenésico fue localizado a nivel de lame los branquiales en sólo uno de los peces capturados (Figura la). En él se destacan, en la región del pro-haptor, cuatro puntos cefálicos, un par anterior poco visible y un par posterior más separado y de mayor tamaño; las glándulas de fijación y el órgano copulador. En la región del opisto-haptor se ubican los ganchos de fijación (Figura la y lb). Su tamaño fue de 394mde largo y 133m de ancho.
Los trabajos realizados por BUNKLEY-WILLIAMS y WILLIAMS (1994), señalan queCichlidogyrus tilapiae es el único parásito branquial detectado en lamelos branquia1es de todas las especies de tilapias de los centros de cultivo de Puerto Rico. Así mismo, THATCHER (1991) indica que dos especies de trematodos C. sclerosus y C. tilapiae son parásitos branquiales de Tilapia mossambica; por último, PAPERNA (1996) refiere que los monogeneos son hospedadores específicos y parecen haber evolucionado con su hospedador. Las mismas especies de parásitos, sin embargo, infestan con frecuencia varias especies de peces del mismo género y los parásitos que infestan a un hospedador de una misma familia de peces usualmente se relacionan taxonómicamente, a nivel de género como es el caso de los Cichlidogyrus  y la familia Cichlidae. Sobre lo antes expuesto inferimos que el trematode encontrado pertenece al género Cichlidogyrus.
 Según FLORES-CRESPO et al. (1992), cuando las parasitosis son elevadas, los peces presentan asfixia, intranquilidad y se agrupan en la entrada de agua, buscando alivio.
En Venezuela se ha señalado la presencia de estos trematodos branquiales en la especieColossoma macropomum (cachama), causando mortalidad en alevines y reproductores sometidos a cultivo (MUJICA Y ARMAS DE CONROY, 1985; ARAGORT Y MORENO 1997).
Diplostomum compactum
En todos los peces se observaron metacercarias de Diplostomum compactum a nivel del globo ocular; las cuales fueron aisladas, fotografiadas en fresco (Figura 2a) y dibujadas en cámara clara (Figura 2b).
Figura 1a. Observación en fresco de trematodo branquial, se destaca en la región del pro-haptor 4 puntos oculares (A). En el opistohaptor, ganchos de fijación (B). Aumento 80x.
Figura 1b. Dibujo en cámara clara  de trematodo branquial, se destaca en la región del pro-haptor: plándulas de fijación (GF),puntos oculares (PO) y complejo copulador (CC). En la región del opispo-haptor: ganchos de fijación (F).
Figura 1a. Observación en fresco de trematodo branquial, se destaca en la región del pro-haptor 4 puntos oculares (A). En el opistohaptor, ganchos de fijación (B). Aumento 80x.
Figura 1b. Dibujo en cámara clara  de trematodo branquial, se destaca en la región del pro-haptor: plándulas de fijación (GF),puntos oculares (PO) y complejo copulador (CC). En la región del opispo-haptor: ganchos de fijación (F).

Figura 2a.Observación en fresco de Diplostomum compactum se destacan los sacos ciegos intestinales. Aumento 20 x.
Figura 2b. Dibujo en camara clara de Diplostomum compactum se destacan: ventosa oral (VO), esófago (E) que se bifurca en dos sacos ciegos intestinales (SC) y abundantes células excretoras 
Figura 2a.Observación en fresco de Diplostomum compactum se destacan los sacos ciegos intestinales. Aumento 20 x.
Figura 2b. Dibujo en camara clara deDiplostomum compactum se destacan: ventosa oral (VO), esófago (E) que se bifurca en dos sacos ciegos intestinales (SC) y abundantes células excretoras 
El ciclo de vida de D. compactum (LUTZ, 1928, citado por OSTROWSKY, 1982) fue completamente elucidado en 1970 en el Lago de Valencia. El caracol Biomphalaria prona, endémico en el Lago se demostró que era el primer hospedador intermediario natural. Las cercarias penetran principalmente el ojo de la tilapia del Lago, también se encontró que pueden infestar, aunque por menor tiempo, el ojo del Geophagus sp.Lebisles reticulatus. El hospedador definitivo es el cormoran, Phalacrocorax olivaceus (OSTROWSKI, M. 1982).
HOFFMAN y HOYNE, citados por ROBERTS (1989), realizaron trabajos experimentales de neuropatología en los teleósteos, en cuanto a la patogénesis de la lesión causada por el trematodo Diploslomum baerieucaliae en el cerebro de la especie espinoso de arroyo (Eucalia inconslans). Cercarias de este parásito atraviesan la piel y llegan al cerebro a través de los tejidos o la sangre, localizándose en las meninges, específicamente en la sustancia blanca del lóbulo óptico y en el cristalino. Esto produce una gran lesión en el tejido sin afectar las funciones nerviosas, pero cuando la infestación es importante, el curso es fatal debido a las profusas hemorragias que se producen.
Los especímenes estudiados no presentaron ninguna lesión externa o cambio en el comportamiento ocasionado por los parásitos a nivel del globo ocular. Sin embargo, en algunas especies de peces producen cataratas bilaterales (ASHTON el al., 1969). En los peces capturados se observaron, a simple vista, metacercarias móviles de D. compactum las cuales le daban alojo una apariencia opaca. Observaciones similares han sido descritas por ASHTON el al. (1969) y THATCHER (1991) en peces de aguas cálidas; ALBERT y CURTIS (1991) y BRASSARD el al. (1982) en la trucha Salvelinus fontinalis .
Prevalencia y abundancia
En relación a los valores encontrados, las metacercarias de D. compactum es la especie parásita principal debido a que se observaron en todos los los peces muestreados, obteniéndose un 100% de prevalencia. Resultados similares fueron reseñadas por ALBERT Y CURTIS (1991) en la especie S. fonlinalis, con una prevalencia entre 98% y 100%.
La abundancia se mantuvo constante durante los meses en que se realizaron las capturas, con valores promedios cercanos a nueve.
Estudios realizados en Oreochromis aureus y O. mossambicus, del Lago Amela, en México, indican que el 55% de estos peces son parasitados por metacercarias de D. compactum ubicándose en el humor acuoso y vitreo del ojo; estas metacercarias causaron edema en la córnea, conjuntivitis, neuritis del nervio óptico, eosinofilia del iris y uveítis (GARCIA M. L. et al., 1993).
Variación de las cargas parasitarias en el tiempo
Los muestreos fueron realizados tanto en época de sequía como en época de lluvia, no encontrándose diferencias significativas en los valores de cargas parasitarias asociados a cambios climáticos, al aplicar pruebas estadísticas no paramétricas, ya que las poblaciones de parásitos se distribuyen siguiendo una binomial negativa; diversos autores han demostrado que ese es el tipo de distribución que generalmente presentan los parásitos en las poblaciones de hospedadores (MORALES y PINO de MORALES, 1987). No obstante, algunos investigadores han observado, en otras latitudes, variaciones estacionales en las cargas parasitarias, encontrando aumento de las mismas entre junio y agosto (ALBERT y CURTIS, 1991).
Comparación de carga parasitaria con peso y longitud de los peces
Al aplicar el test de Kruskal-Wallis, se observó que los peces de mayor peso y longitud exhibían las mayores cargas parasitarias, encontrando diferencias altamente significativas (P<=O,O5). Los valores oscilaron entre 1 y 17 parásitos por pez (Cuadro 1). Esto posiblemente se deba a que peces más grandes presentan una mayor superficie de tejido propensa a ser parasitada. Resultados similares fueron encontrados en los parásitos Diplectanum aequans, D. laubieri (SILAN y MAILLARD, 1990) y Dactylogynls sp (FLORES-CRESPO et al., 1992), en los que se encontró una asociación positiva entre edad y carga parasitaria para especies de trematodos monogenésicos.
Parámetros hemáticos
No se observó la presencia dehemoparásitos en las muestras analizadas.
Al aplicar el test de Kruskal-Wallis, no se encontraron diferencias significativas entre los valores de hematócrito asociados a las cargas parasitarias en el globo ocular (Cuadro 1) .Muestras de sangre de doce peces fueron sometidas a un contaje diferencial de células blancas (fórmula leucocitaria), observando tres tipos de células: linfocitos (91,6% ), monocitos (7,2%) y segmentados neutrófilos (1,2%) (Cuadro 2). Estos resultados coinciden con los encontrados por SILVEIRA y RIGORES (1989) en la especie de tilapia,O. aureus, en la que apreciaron que las células predominantes eran los linfocitos, siguiendo los monocitos y luego los segmentados. Otros autores (EZZAT et al., 1974, citados por SILVEIRA y RIGORES, 1989) observaron tendencias similares en Tilapia zilli,planteando que los valores porcentuales de las diferentes células no tienen una explicación clara, por no estar definida la función exacta de cada tipo de leucocito en los peces.
CUADRO 1. Comparación de la carga parasitaria total con longitud, peso y hematócrito (test de Kruskal-Wal1is).
Carga parasitaria en globo ocular
N° de Peces
Long. (cm)
Mediana Peso (g)
Hematrócito (%)
1
4
26
381.5
27
2
2
30
441.0
22
3
2
30.5
441.3
25.5
4
6
29.5
420.0
22.5
5
5
31
570.0
26
6
5
31
450.0
27
7
11
31
533.0
25
8
9
34
700.0
25
9
4
33.5
762.8
21.5
10
11
33
587.5
26
11
5
32
600.0
27
12
4
32
618.5
28
13
5
28
530.0
27
14
2
34
757.0
26
15
4
37.5
785.0
25
16
1
40
805.0
22
17
2
38.5
808.7
23.5
Resultados del Test:     P = 0.05               N = 82                                  HTabla = 26,30         
Long. = longitud          Peso                    Hematocrito
Ho = 40,7(**)                 Ho = 36,94(**)                         Ho = 21,08(NS)
(**) = Diferencias altamente significativas
    
CUADRO 2. Fórmula leucocitaria de diferentes especies de peces.
Especie
Linf. (%)
Monoci. (%)
Segment.(%)
Referencia
Tilapia zilli
61
7,75
31,25
Ezzat (1974)*
Cyprinus carpio
34,29
----
65,1
Onoda (1934)*
Acipenser sp.
46
3
51
Ivanova (1983)*
Anguila sp.
54,6
0,44
42,7
Sano (1957)*
Oreochromisaureus
90,26
8
1,6
Silveira (1989)*
Oreochromismossambicus
91,6
7,2
1,2
Este ensayo
* Silveira y Rigores, 1989.
Linf. = Linfocitos                       Monoc. = Monocitos                        Segment. = Segmentados neutrófilos.
  En relación con los valores de medianas encontrados para hematocrito y hemoglobina, éstos coinciden con los señalados como normales para 0. aureus bajo cultivo por SILVEIRA y RIGORES (1989) y BADAWI y SAID (1971), citados por SILVEIRA y RIGORES, 1989)          (Cuadro 3), pudiéndose inferir que las tilapias del Lago de Valencia (0. mossambicus) poseen parámetros hemáticos normales, a pesar de la hemorragia producida por las cercarias al atravesar la piel así como al proceso de contaminación que tiene dicho cuerpo de agua.
CUADRO 3. Comparación de parámetros hemáticos entre tilapias del Lago de Valencia y O. aureus bajo condiciones normales.
Especies
Mediana Hematrocito %
Mediana Hemoglobina%
Oreochromismossambicus
25 (15-32)
5.70 (4.38-15)
Oreochromis aureus
30.64 (19-42)*  27.5**
5 (3.08-6.08)* 8.2**
*Silveira Rigores (1989)
**Badawi y Said (1971)
 Análisis toxicológicos
Se realizó determinación de organofosforados y organoclorados en piel y vísceras de doce peces.  En el 50% de las muestras se evidenció contaminación por organoclorados, tanto en piel como en vísceras. Sólo una muestra resultó positiva a organofosforado. Esto se debe a la serie de insecticidas usados para el control de plagas en siembras en las riberas del Lago.
Por otra parte, estas sustancias químicas se utilizan como desparasitantes en ciertas especies de peces y como control de plagas en estaciones de cultivo. Esto pudiera explicar la baja diversidad de la fauna parasitaria, ya que dichos agentes tóxicos impiden la sobrevivencia de ciertos agentes patógenos como los parásitos.
CONCLUSIONES
  • La especie de pez dominante en el Lago de Valencia, en horas de la mañana, es la tilapia, O. mossambicus, siendo las metacercarias de D. compactum la forma parásitaria más frecuente en dichos peces.
  • Se encontró un trematodo monogenésico branquial que se infiere pertenece al género Cichlidogyrus.
  • Peces de mayor tamaño presentan las mayores parasitosis, no afectando sus parámetros hemáticos.
  • El 50% de los peces están contaminados por organoclorados.
  • No se observaron diferencias significativas en los valores de cargas parasitarias asociadas a cambios climáticos.
  • Debe continuarse en esta línea de trabajo, ya que hasta el momento es muy poco lo que se conoce sobre las parasitosis que afectan a nuestras especies ícticas.
AGRADECIMIENTO
Al Fondo Nacional de Investigaciones Agropecuarias, Instituto de Investigaciones Veterinarias y a FUNDACITE -Aragua por haber hecho posible la realización de este trabajo.
SUMMARY
The purpose of this research was to know which species are catched and how parasited are them. Nine sampling were performed, from March 1994 to February 1995 all the sampling were in the moming. 82 tilapias, Oreochromis mossambicus, were captured. Two parasite species were founded. One of them was a monogenetic trematode from gill filament and the other was a digenetic trematode from the the eye (Diplostomum campactum). The prevalence was 100% and the abundance was 9 parasite/fish. The non-parametric test (Kruskal-Wallis) was applied and it was found that fish with high weight and size, butden higher amount of parasites. This had not influence on hematic parameters, which were ot normal levels. The 50% of fish were contaminated with organochlorine.
Key Words: Tilapia; monogenetic trematode; Displostomum; fish.
BIBLIOGRAFÍA
ALBERT, E. and M. A. CURTIS. 1991. Prevalence and abundance of helminth parasites in an intensively fished population of brook trout (Salvelinus fontinalis) at a small subartic lake. Can.J. Zool. 69:691-697.
ARAGORT, W. C. y L. G. DE MORENO. 1997. Indices epidemiológicos de trematodos monogenésicos en branquias de Colossoma macropomum, bajo cultivo. Acta Biol. Venez., Vol. (17):1-8
ASHTON, N., N. BROWN and D. EASTY. 1969. Trematode cataract in freswater fish. J. Sm. Animal Pract. 10: 471-478.
BOCKH, A. 1956. El desecamiento del Lago de Valencia. Caracas, Fundación Eugenio Mendoza. 246 p.
BRASSARD, P., M. A. CURTIS and M. E. RAU. 1982. Seasonality of Diplostomum spathaceum (Trematoda: Strigeidae) transmission to brook trout (Salvelinus fontinalis) in northern Quebec, Canada. Can.J .Zool. 60: 2.258-2263.
BUNKLEY-WILLIAMS, L. and E. H. WILLIAMS. 1991. Parasites of Puerto Rican freshwater sport fishes. Sportfish Disease Proyect. Deparment of Marine Sciences. University of Puerto Rico. 164 p.
CAPECCI, M. F. 1994. Algunos aspectos relacionados al cultivo de la cachama y tilapia. II. Taller sobre peces de aguas cálidas. FONAIAP-Portuguesa. Centro de Cooperación Tecnológica de las Universidades y Sector Productivo. Convenio FEDEAGRO-CECOTUP-FCA. s.p.
COLES, E. H. 1968. Patología y diagnóstico veterinarios. México. Editorial Interamericana S.A. 400 p.
FAO -FACULTAD DE CIENCIAS VETERINARIAS -UCV. 1987. Curso sobre ampliación de conocimientos sobre ictiopatología. Técnicas de fijación y coloración para el estudio de parásitos en peces (protozoos/metazoos). Maracay, Ven. 33 p. (mimeo).
FLORES-CRESPO, J., F. IBARRA., R. FLORES-CRESPO y C. G. VASQUEZ. 1992. Variación estacional de Dactilogyrus sp. en dos localidades productoras de tilapia del Estado de Morelos. Técnica Pecuaria en México.30(2):109-118.
GARCIA M. J., S. D. OSORIO y F. CONSTANTINO. 1993. Prevalencia de los parásitos y las alteraciones histológicas que producen a las tilapias de la Laguna de Amela, Tecomán, Colina. Veterinaria México 24(3):199-204.
JAIN, N. C.1993. Essentials of Veterinary hematology. Philadelphia. Lea & Febiger. 417 p.
LUENGO, J. A. 1963. La fauna ictiológica del Lago de Valencia (Venezuela) y algunas consideraciones sobre las demás hoyas del país y Trinidad. Acta Biol. Venez. 3:319-339.
MARGOLIS, L., G. W. ESCH, J. C. HOLMES, A. M. KURIS and G. A. SCHAD. 1982. The use of ecological termes in parasitology (Report of an ad hoc committee of the American Society of Parasitologists). J.Parasitol. 68(1):131-133.
MORALES, G. A. y L. A. PINO DE MORALES. 1987. Parasitología cuantitativa. Caracas. Fondo Editorial Acta Científica Venezolana. 132 p.
MUJICA, M. E. y G. A. de CONROY. 1985. Una trematodosis en Colosoma macropomum(Cuvier 1818), bajo condiciones de cultivo. Rev. Fac. Ciens. Vets. U.C.V. (Maracay, Ven.) 32 (1-4):103-111.
NUÑEZ, J. M. y F. WEIBEZAHN. 1986. Repartición de recursos alimentarios entre dos especies de peces sub-litorales, Aequidens pulcher (Gill) y Geophagus surinamensis(Block) en el Lago de Valencia. Acta Biol. Venez. 12(2):24-33.
OSTROWSKI de NUÑEZ, M. 1982. Die Entwicklungszyklen von Diplostomum(Austrodiplostomumcompactum (Lutz, 1928) Dubois, 1970 und D.(A) mordax(Szidat und Nani, 1951) n. comb. in Suramerica. Zool. Anz., Jena 2085/6, S. 393-404.
PAPERNA, I. 1996. Parasites, infections and diseases of fishes in Africa. FAO. Cifa Technical, paper 31.220 p.
ROBERTS, R. J. 1989. Fish pathology. 2th edition. Bailliere Tindall. 467 p.
PEETERS, L. 1971. Nuevos datos acerca de la evolución de la cuenca del Lago de Valencia (Venezuela) durante el Pleistoceno Superior y el Holoceno. Valencia, Ven. Inst. para la Conserv. del Lago de Valencia. 38 p.
SIEGEL, S. 1982. Estadística no paramétrica, aplicada a la ciencia de la conducta. México. Editorial Trillas. 344 p.
SILAN, P. and C. MAILLARD.1990. Comparative structures and dynamics of some population of helminths, parasites of fishes: the sea bass Diplectanum model. Acta Oecologica 11(6):857-874.
SILVEIRA. R y C. RIGORES. 1989. Características hematologicas normales deOreochromis aureus en cultivo. Rev.Lat. Acui. 39: 55-68.
THATCHER. V. E. 1991. Amazon fish parasites. Institutode pesquisas da Amazonia. Manaus, Amazona,. Brasil 571 p.
WEIBEZAHN.F H. 1971 Lago de Valencia In: H Luther y J Rzoska, eds. Project Aqua. Oxford. Blackwell, I.B.P. Haudbook N° 21. 239 p.

No hay comentarios:

Publicar un comentario en la entrada