Casa de la Estrella. Donde nació la República libre y soberana de Venezuela en 1830.

Casa de la Estrella. Donde nació la República libre y soberana de Venezuela en 1830.
Casa de la Estrella, ubicada entre Av Soublette y Calle Colombia, antiguo Camino Real donde nació la República libre y soberana de Venezuela en 1830, con el General José Antonio Páez como Presidente. Valencia: "ciudad ingrata que olvida lo bueno" para el Arzobispo Luis Eduardo Henríquez. Maldita, según la leyenda, por el Obispo mártir Salvador Montes de Oca y muchos sacerdotes asesinados por la espalda o por la chismografía cobarde, que es muy frecuente y característica en su sociedad.Para Boris Izaguirre "ciudad de nostalgia pueblerina". Jesús Soto la consideró una ciudad propicia a seguir "las modas del momento" y para Monseñor Gregorio Adam: "Si a Caracas le debemos la Independencia, a Valencia le debemos la República en 1830".A partir de los años 1950 es la "Ciudad Industrial de Venezuela", realidad que la convierte en un batiburrillo de razas y miserias de todos los países que ven en ella El Dorado tan buscado, imprimiéndole una sensación de "ciudad de paso para hacer dinero e irse", dejándola sin verdadero arraigo e identidad, salvo la que conserva la más rancia y famosa "valencianidad", que en los valencianos de antes, que yo conocí, era un encanto acogedor propio de atentos amigos...don del que carecen los recién llegados que quieren poseerlo y logran sólo una mala caricatura de la original. Para mi es la capital energética de Venezuela.

jueves, 26 de julio de 2012

Del nuevo mejor amigo de Venezuela hay que difundir su historia

25 julio 2012

Eumenes Fuguet Borregales || Historia y Tradición

20 de Julio de 1810, Día Nacional de Colombia
En los albores del siglo XIX, las colonias españolas a través de los movimientos emancipadores, entre ellos la Rebelión de los Comuneros del Socorro en marzo de 1781, la invasión francesa a España en mayo de 1808, la Rebelión de Quito en 1809, el movimiento caraqueño del 19 de Abril de 1810 y el movimiento revolucionario de Cartagena en mayo de 1810, despertaban del letargo de trescientos años de presencia ibérica, inspirados por nuestro Precursor Francisco de Miranda, quien nos dejó la bandera de la redención y sus ideas inspiradas en los nobles postulados de la revolución francesa de libertad, igualdad y fraternidad. Los pueblos aspiraban a gobernarse por sí mismos, en Santa Fe de Bogotá capital del virreinato de la Nueva Granada, se realizaban reuniones secretas con los principales promotores del movimiento emancipador, figurando entre ellos: Francisco José Caldas, Camilo Torres, Joaquín Camacho, José Acevedo Gómez y Francisco Morales, Recordemos que el sacerdote chileno José Cortés de Madariaga, había salido de Caracas hacia Bogotá en comisión de la Junta Suprema Conservadora de los Derechos de Fernando VII, para informar sobre el movimiento del 19 de Abril de 1810.
La oportunidad se presentó cuando en Bogotá se planificó para el 1ro de agosto en la lujosa residencia de don Pantaleón Santamaría, un banquete en honor al Comisionado Regio de España, procedente de Cádiz, el capitán de fragata Antonio Villavicencio, ecuatoriano, futuro prócer de la Independencia. Durante el mes de junio se iniciaron en diferentes casas reuniones clandestinas para coordinar la histórica actividad; una de las más importantes se realizó en el Observatorio Astronómico de Bogotá, cuyo director era el sabio Francisco José Caldas (1768-1816), conocidas como: “Las Juntas del Observatorio”. El día y la noche del 19 fueron de constantes movimientos. A las nueve de la mañana del 20 de julio, don Joaquín Camacho se presentó en la residencia del virrey Antonio José Amar y Borbón, cargo que ocupaba desde 1803, exigiéndole la instauración de una Junta de Gobierno; al poco tiempo se presentó Luis de Rubio en la tienda del comerciante español José González Llorente, para pedirle en calidad de préstamo “un gran florero”, que adornaría el centro de la mesa en la recepción prevista al Comisionado. González sin negarlo y debido a la trama montada, recibió improperios por parte de los hermanos Francisco y Antonio Morales. Motivados por José María Carbonell, se aproximaron a la tienda muchos bogotanos comprometidos y curiosos, que se encontraban realizando compras en el mercado principal ubicado en la Plaza Mayor, hoy Plaza de Bolívar, al grito de: ¡Mueran los chapetones! (soldados recién llegados de España). Esta situación planificada originó saqueos a las propiedades de las autoridades españolas. En horas de la tarde la creciente multitud llena de euforia, solicitaba la urgente instalación de un Cabildo Abierto; el virrey, ante la presión de la multitud, a la cual se plegó el Batallón Auxiliar del teniente coronel José María Moledo, manifestando no emplear las armas contra el pueblo, accedió a convocar a un Cabildo Extraordinario, pero no Abierto.
La fogosidad del sentimiento nacional motivó a José Acevedo a arengar al pueblo bogotano diciéndole: “Si perdéis este momento de efervescencia y de calor, si dejáis escapar esta ocasión única y feliz, antes de dos horas seréis tratados como insurgentes”. La indeclinable voluntad de ser libres dio como resultado, que a las seis de la tarde del glorioso viernes 20 de Julio de 1810, se declarara en el Cabildo Abierto la Independencia y la redacción del Acta respectiva. Don José Acevedo Gómez fue designado por aclamación como Tribuno del Pueblo. El 21 de julio se utilizó por primera vez la expresión: “El pueblo soberano” de manera pública, abierta y oficial. El 26 se redactó otra Acta declarando la libertad absoluta de la Junta Suprema con relación al Consejo de Regencia de España. Ese memorable día es depuesto y apresado el virrey Amar y Borbón, enviado a Cartagena y embarcado a España. El primer presidente fue don Miguel Pey de Andrade, designado el 20 de julio hasta el 27 de febrero de 1811. La independencia definitiva de Colombia se logra el 7 de agosto de 1819 con la batalla de Boyacá, ejecutada por nuestro Libertador.
eumenes7@gmail.com @eumenesfuguet

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