Casa de la Estrella. Donde nació la República libre y soberana de Venezuela en 1830.

Casa de la Estrella. Donde nació la República libre y soberana de Venezuela en 1830.
Casa de la Estrella, ubicada entre Av Soublette y Calle Colombia, antiguo Camino Real donde nació la República libre y soberana de Venezuela en 1830, con el General José Antonio Páez como Presidente. Valencia: "ciudad ingrata que olvida lo bueno" para el Arzobispo Luis Eduardo Henríquez. Maldita, según la leyenda, por el Obispo mártir Salvador Montes de Oca y muchos sacerdotes asesinados por la espalda o por la chismografía cobarde, que es muy frecuente y característica en su sociedad.Para Boris Izaguirre "ciudad de nostalgia pueblerina". Jesús Soto la consideró una ciudad propicia a seguir "las modas del momento" y para Monseñor Gregorio Adam: "Si a Caracas le debemos la Independencia, a Valencia le debemos la República en 1830".A partir de los años 1950 es la "Ciudad Industrial de Venezuela", realidad que la convierte en un batiburrillo de razas y miserias de todos los países que ven en ella El Dorado tan buscado, imprimiéndole una sensación de "ciudad de paso para hacer dinero e irse", dejándola sin verdadero arraigo e identidad, salvo la que conserva la más rancia y famosa "valencianidad", que en los valencianos de antes, que yo conocí, era un encanto acogedor propio de atentos amigos...don del que carecen los recién llegados que quieren poseerlo y logran sólo una mala caricatura de la original. Para mi es la capital energética de Venezuela.

miércoles, 20 de mayo de 2015

¿Está preparada América Latina para un terremoto similar al de Nepal? Martes 28 de Abril 2015 | RT

¿Está preparada América Latina para un terremoto similar al de Nepal?
El devastador terremoto que sacudió el pasado sábado Nepal, dejando más de 5.000 muertos y unos 8 millones de afectados en todo el país, ha activado las alertas en otras partes del mundo potencialmente vulnerables. ¿Se pueden pronosticar con antelación los grandes sismos? ¿Está preparada América Latina para enfrentarse a este tipo de catástrofes naturales? Estas son algunas de las preguntas que preocupan a los expertos en estos días.
El saldo oficial del terremoto de Nepal es, por el momento, de 5.057 fallecidos y más de 8.000 heridos, además de un total de 8 millones de personas afectadas en todo el país. Sin embargo, el primer ministro de Nepal, Sushil Koirala, comunicó a la agencia Reuters que el número de víctimas mortales puede llegar a 10.000.
Un dato importante es que el terrible terremoto fue pronosticado por científicos una semana antes. Un equipo compuesto por 50 sismólogos e investigadores internacionales había llegado a Katmandú para decidir cómo preparar a la ciudad para hacer frente a un sismo semejante al que se produjo en 1934. Los expertos eran conscientes del peligro, pero no sabían que ocurriría tan rápido.
Su pronóstico se basó en el hallazgo de un supuesto patrón histórico, que se repite cada 80 o 90 años, y la pregunta que se hacen ahora los expertos es si se trata de un descubrimiento que permitirá pronosticar grandes terremotos con antelación.
¿Se pueden predecir grandes sismos?
Charles Walker, director del Instituto Hemisférico para las Américas de la Universidad de California en Davis e historiador de terremotos en América Latina, se muestra escéptico sobre el tema.
"Se puede saber si hay más probabilidades, pero predecir -y así prevenir- todavía no. Todavía falta tiempo", dijo el experto a UnivisionNoticias.com. "Además, siempre hay científicos serios y no tan serios que hacen pronósticos de todo tipo", agregó.
"No sabemos cuándo habrá uno grande. Tenemos tecnología que nos avisa segundos antes (...) pero nadie puede pronosticar el 'Big One', el gran terremoto", insistió.
En opinión de Walker, "es probable que haya un terremoto grande en Los Andes (entre Chile y Venezuela) en los próximos ocho o diez años", pero predecirlo así "no ayuda mucho y tampoco es muy controversial o arriesgado".
"En términos francos, es como pronosticar que el FC Barcelona va a ganar la Liga de Campeones en los próximos siete años. Es probable que suceda. Y si uno se equivoca. No pasa nada, nadie se acuerda", explica el historiador.
Sin embargo, la información del pasado sí sirve para "estar preparado y evitar cierto tipo de viviendas o edificios", considera el experto, recordando las trágicas lecciones del terremoto ocurrido en Haití y Chile en 2010.
¿Está preparada América Latina?
Según Walker, entre las zonas más vulnerables se encuentran la falla de San Andrés, donde convergen la placa del Pacífico y la Norteamericana (EE.UU. y México) y la placa tectónica de Nazca (Chile y Perú).
En Chile, el devastador terremoto del 2010 demostró que el país no estaba al cien por cien preparado para afrontar este tipo de desastres. Incluso los edificios que se consideraban antisísmicos quedaron inhabitables.
"Se cayeron como dominós", recuerda Adriana Hernández, una residente en la zona afectada. "No aguantaron, se quebraron los cimientos", agrega.
A su juicio, "en Santiago no existen" campañas gubernamentales de prevención. "Ha habido simulacros pero solo para la costa. En Santiago no. Y después del terremoto de abril del año pasado aprendimos una lección que no se olvida. Aquella vez las alarmas no funcionaron en Arica. La ciudad entró en pánico cuando el mar se comenzó a recoger. Afortunadamente no hubo maremoto", explica Hernández.
Desde el punto de vista de Walker, Chile sí ha mostrado "una gran capacidad" para la reconstrucción y para las emergencias, y México ha avanzado mucho, pero, por ejemplo, "Lima no está preparada".
Mientras tanto, Brian Tucker, el presidente y fundador de la organización sin ánimo de lucro GeoHazards International, advierte que la capital peruana es una de las urbes más vulnerables si se produce un terremoto similar al de Nepal, debido a que las fallas tectónicas están bajo tensión y porque no existe una planificación urbana ni cultura de prevención de desastres naturales.
En general, para Walker, América Latina no está preparada para un gran terremoto. "Algunos países están mejor que otros, pero hay mucho trabajo por hacer", sostiene el historiador.
"Lo único que sí podemos decirle a la gente es que esté preparada, que tenga rutas de escape, que sepa dónde encontrará agua en caso que se corten los suministros, y lugares seguros para proteger las vidas", concluye Walker.

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