Casa de la Estrella. Donde nació la República libre y soberana de Venezuela en 1830.

Casa de la Estrella. Donde nació la República libre y soberana de Venezuela en 1830.
Casa de la Estrella, ubicada entre Av Soublette y Calle Colombia, antiguo Camino Real donde nació la República libre y soberana de Venezuela en 1830, con el General José Antonio Páez como Presidente. Valencia: "ciudad ingrata que olvida lo bueno" para el Arzobispo Luis Eduardo Henríquez. Maldita, según la leyenda, por el Obispo mártir Salvador Montes de Oca y muchos sacerdotes asesinados por la espalda o por la chismografía cobarde, que es muy frecuente y característica en su sociedad.Para Boris Izaguirre "ciudad de nostalgia pueblerina". Jesús Soto la consideró una ciudad propicia a seguir "las modas del momento" y para Monseñor Gregorio Adam: "Si a Caracas le debemos la Independencia, a Valencia le debemos la República en 1830".A partir de los años 1950 es la "Ciudad Industrial de Venezuela", realidad que la convierte en un batiburrillo de razas y miserias de todos los países que ven en ella El Dorado tan buscado, imprimiéndole una sensación de "ciudad de paso para hacer dinero e irse", dejándola sin verdadero arraigo e identidad, salvo la que conserva la más rancia y famosa "valencianidad", que en los valencianos de antes, que yo conocí, era un encanto acogedor propio de atentos amigos...don del que carecen los recién llegados que quieren poseerlo y logran sólo una mala caricatura de la original. Para mi es la capital energética de Venezuela.

sábado, 28 de febrero de 2015

En una parte de esta entrevista realizada a Hugo Chávez dice lo siguiente: ¿Qué ganaría Hugo Chávez Frías con la salida de Rafael Caldera de la presidencia de la República? (Sonrisa) No, no se trata de qué ganaría yo o qué ganaría el movimiento.Debemos pensar más bien qué ganaría el pueblo si se va del Gobierno un hombre como Caldera, quien ya en dos años ha demostrado que no tiene o perdió la capacidad de autoridad moral para dirigir este país.

Que se vaya Caldera, dijo Chávez. Y no fue preso

ELIDES J. ROJAS L. |  EL UNIVERSAL
miércoles 25 de febrero de 2015  12:00 AM
En una parte de esta entrevista realizada a Hugo Chávez dice lo siguiente:

¿Qué ganaría Hugo Chávez Frías con la salida de Rafael Caldera de la presidencia de la República?


(Sonrisa) No, no se trata de qué ganaría yo o qué ganaría el movimiento.Debemos pensar más bien qué ganaría el pueblo si se va del Gobierno un hombre como Caldera, quien ya en dos años ha demostrado que no tiene o perdió la capacidad de autoridad moral para dirigir este país.

En cuanto a la capacidad física tampoco la tiene, por lo que está como el Cid Campeador o Leonidas Brezhnev, quienes aún después de muertos seguían físicamente al lado de sus colaboradores para que los ejércitos no se desbandaran. Después de la renuncia de Caldera, el pueblo a través de un referéndum debe decidir si quiere la Constituyente o alguna otra alternativa.Por allí nos alejaríamos además de un problema muy peligroso.

Y, claro, más allá de la crítica siguió libre, llamando a la abstención, aunque después cambió la seña, y llegó al poder por la vía electoral. Veamos lo que se decía en este documento tan peligroso como pudiera ser el remitido de la transición. Claro, todo depende de la democracia en que se viva y qué tipo de sistema jurídico esté en vigencia:

El 26 de marzo de 1994 Hugo Chávez salió de la cárcel, luego de haber ingresado dos años antes a consecuencia de la rebelión cívico militar que encabezó el 4 de febrero. "El Movimiento Bolivariano Revolucionario 200 va a la calle, a la carga a tomar el poder político en Venezuela", fueron las palabras que pronunció Chávez al salir a la calle.

Para recordar esta fecha, el diario Ciudad CCS rescata una entrevista realizada por Ildear Gil a cuatro años de los recordados sucesos y titulada Chávez: la guerra civil podría ser necesaria. Lea a continuación la entrevista publicada. Nota publicamos una versión resumida):

El paso tiempo

A cuatro años de aquellos hechos, ¿qué nos puede decir?


Bueno, mira, el balance que uno pudiera hacer de esto tiene múltiples variantes. Lo elemental o fundamental es que el 4 de febrero le dio una estocada mortal al sistema político puntofijista. Y aunque esto pudiera ser muy subjetivo porque yo fui uno de los protagonistas, te digo que me recuerda a uno de esos caimanes arponeados en los llanos de los ríos de Apure.

La columna vertebral del supuesto piso popular y del militar salió mortalmente herido. De allí salió una rebelión de gran magnitud como ninguna de este siglo.La dimensión significó la comunión de gente comprometida, proyecto ideológico, fines perseguidos. Desde entonces hemos tenido cuatro presidentes, uno por año, y ninguno ha podido cumplir con los planes nacionales.

¿Qué estaría pasando ahora en Venezuela de haber triunfado la intentona militar?

Es difícil contestar a eso porque se corre el riesgo de caer en una peligrosa especulación histórica. Pero sí podría adelantar algunos elementos que siguen presentes y que a mi criterio mantienen vigencia y son necesarios. Desde el punto de vista político traíamos la bandera de la Asamblea Constituyente para que otro sistema político hubiese nacido con legitimidad.

Esto se logra con la devolución de la soberanía al pueblo. En lo económico, un proyecto de reconstrucción nacional o economía de posguerra porque estamos peor que un país que haya perdido una confrontación bélica. Esto está destrozado. Todos los índices se parecen a esos países de Europa después de la guerra.

En lo militar, cambiaríamos todo lo relativo a su estructura, la fusionaríamos con la sociedad civil y la pondríamos a pensar y actuar en función de recuperar al país. En lo social, habríamos puesto en marcha el modo de vida solidario, término que rayó Caldera, pero que necesita de un mediano plazo porque involucra valores como la educación,  cambio y otros.

La vía de la dictadura

Como quiera que sea, se trata de esquemas a los que no estamos acostumbrados. ¿Cómo pensaba aplicarlos? Acaso, ¿a través de una dictadura?

Bueno, si aquí hacía y hace falta todavía una dictadura, y la historia y la situación lo piden, en todo caso me pronuncio por una dictadura de la ley, por una dictadura de la mayoría. No una dictadura militar clásica a lo Pinochet porque no creo que esa sea la solución.

Si aquí hablamos de dictadura, será la dictadura del pueblo, de la mayoría que se impone. La dictadura de la nación, de la voz de la nación. Creo que debe venir un gobierno de transición de mucha fortaleza, sin que eso signifique que andará por la calle matando al pueblo.

Deberá más bien tener un fuerte piso social, moral y militar, con la capacidad de imponer el programa elaborado y legitimado por la mayoría. Para que no se me confunda con un dictador tradicional, y para suavizar el término, digo que debe ser un gobierno con mucha fuerza moral, popular y militar.

¿Durante cuánto tiempo?

Nosotros tenemos un proyecto de transición que está definido para un lapso mínimo de tres años. Podrán ser cinco, porque todo es como el agua cuando está en estado sólido en vía al estado líquido o gaseoso. Eso lleva un tiempo y ciertas condiciones para terminar en otro estado. En Venezuela la cosa está tan podrida y degenerada que un Proyecto Nacional a cumplir en veinte años debe tener una base fuerte de tres años.

Elecciones y abstención

¿Chávez y el MBR-200 se sintieron ganadores con el resultado de las elecciones en lo que se refiere a la abstención que pregonaron por todo el país?

Ni un triunfo personal de Chávez, ni un triunfo particular de nuestro movimiento.Sí somos partícipes de un triunfo del pueblo consciente. De una masa de más o menos de ocho millones de personas que pese a la campaña adelantada con millones de bolívares, se rebeló y desobedeció cívica y silenciosamente. Se trata de una nueva mayoría que se está conformando dispuesta a darle el vuelco a la historia venezolana.

Se mantienen los mismos mecanismos electorales que cuestiona. Sin embargo, se dice por allí que está dispuesto a participar en las elecciones del 98...

Mira, aquí nosotros estamos dispuestos a asumir el riesgo que sea, así se trate de ir a las armas de nuevo, de ir a un referéndum para la Constituyente y hasta de llegar a una realidad cierta: la única verdad en estrategia es la flexibilidad. Los tiempos van cambiando y no obstante nos mantenemos en la misma posición de siempre.

Jamás hemos dicho "de esta agua no voy a beber". Siempre hemos dicho que es válida cualquier forma de lucha, y aunque no sabemos qué pasará más adelante, todos los caminos son posibles siempre y cuando no se pierda el objetivo que es empujar un cambio revolucionario en las estructuras. En este momento no decimos sí o no. Además, eso está muy lejos en tiempo y en cuanto a la posibilidad de que ocurra, porque es difícil que lleguemos a finales del 97 sin que aquí no haya habido alguna alteración del proceso político que llevamos.

Que se vaya Caldera

¿Qué ganaría Hugo Chávez Frías con la salida de Rafael Caldera de la presidencia de la República?


(Sonrisa) No, no se trata de qué ganaría yo o qué ganaría el movimiento.Debemos pensar más bien qué ganaría el pueblo si se va del Gobierno un hombre como Caldera, quien ya en dos años ha demostrado que no tiene o perdió la capacidad de autoridad moral para dirigir este país.

En cuanto a la capacidad física tampoco la tiene, por lo que está como el Cid Campeador o Leonidas Brezhnev, quienes aún después de muertos seguían físicamente al lado de sus colaboradores para que los ejércitos no se desbandaran. Después de la renuncia de Caldera, el pueblo a través de un referéndum debe decidir si quiere la Constituyente o alguna otra alternativa. Por allí nos alejaríamos además de un problema muy peligroso.
Por: Ildear Gil / Ciudad CCS

Y la historia sigue hablando para todos los venezolanos que sepan leer y entender. Especialmente entender.

erojas@eluniversal.com
@ejrl

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