Casa de la Estrella. Donde nació la República libre y soberana de Venezuela en 1830.

Casa de la Estrella. Donde nació la República libre y soberana de Venezuela en 1830.
Casa de la Estrella, ubicada entre Av Soublette y Calle Colombia, antiguo Camino Real donde nació la República libre y soberana de Venezuela en 1830, con el General José Antonio Páez como Presidente. Valencia: "ciudad ingrata que olvida lo bueno" para el Arzobispo Luis Eduardo Henríquez. Maldita, según la leyenda, por el Obispo mártir Salvador Montes de Oca y muchos sacerdotes asesinados por la espalda o por la chismografía cobarde, que es muy frecuente y característica en su sociedad.Para Boris Izaguirre "ciudad de nostalgia pueblerina". Jesús Soto la consideró una ciudad propicia a seguir "las modas del momento" y para Monseñor Gregorio Adam: "Si a Caracas le debemos la Independencia, a Valencia le debemos la República en 1830".A partir de los años 1950 es la "Ciudad Industrial de Venezuela", realidad que la convierte en un batiburrillo de razas y miserias de todos los países que ven en ella El Dorado tan buscado, imprimiéndole una sensación de "ciudad de paso para hacer dinero e irse", dejándola sin verdadero arraigo e identidad, salvo la que conserva la más rancia y famosa "valencianidad", que en los valencianos de antes, que yo conocí, era un encanto acogedor propio de atentos amigos...don del que carecen los recién llegados que quieren poseerlo y logran sólo una mala caricatura de la original. Para mi es la capital energética de Venezuela.

lunes, 22 de abril de 2013

Honrar a los antepasados...


El Carabobeño 21 abril 2013

Louvre eleva al pedestal de artistas a los dibujantes del Antiguo Egipto

Dibujos en papiros, esculturas, tumbas funerarias y piezas de ostracon. (Foto EFE)
EFE
Doscientos diseños tanto del Louvre de París como de otros museos componen la exposición "El arte del contorno. El dibujo en el Antiguo Egipto", centrada en restablecer la figura de los dibujantes egipcios como artistas.
Dibujos en papiros, esculturas, tumbas funerarias y piezas de ostracon de diferentes épocas componen el grueso de la muestra, centrada en el diseño y expuesta hasta el próximo 22 de julio.
Se trata de la primera exposición que pone el énfasis en la necesaria separación entre la escritura jeroglífica egipcia y el dibujo, que como ya dijera el artista renacentista Giorgio Vasari, es el "padre de nuestras tres artes: la arquitectura, la escultura y la pintura", según los organizadores.
Por eso, la directora del departamento de antigüedades egipcias del Louvre y comisaria de la exposición, Guillemette Andreu-Lanoë, explicó a Efe que "el hilo conductor pasa por restablecer a los dibujantes egipcios en el campo de los artistas universales".
Su tesis parte de la idea de que al ver a las "grandes necrópolis dotarse de pirámides reales y de esculturas decoradas de numerosas escenas esculpidas en bajorrelieves, se comprende que todas esas creaciones maravillosas no han podido ser ejecutadas sin el trazo inicial y preparatorio de un diseño, de un dibujo".
Así nació el oficio de "escriba de contornos" o bien "escriba de formas", que pasó a constituirse como una jerarquía de talleres de diseñadores-pintores que pasaba de padres a hijos y que trabajaba a las órdenes de la familia real o bien en los templos sagrados.
Entre las piezas se pueden encontrar desde ejercicios para que los alumnos practicaran el dibujo hasta un plano de la tumba de Ramsés IV (siglo X a.C.), un papiro aportado para la ocasión desde el museo egipcio de Turín (Italia) que contiene las medidas para la perforación y la decoración de las estancias funerarias.
Otra de las piezas estrella es una copa de color turquesa con un dibujo de tres peces superpuestos que comparten una misma cabeza, un juego óptico que revela una modernidad temprana, según los organizadores.
El ostracon, una esquirla de piedra calcárea o fragmento de cerámica que servía de soporte a los dibujos, es uno de los materiales estrella y sirvió para esculpir perfiles de una talla de Nefertiti o de Ramsés VI (XXª dinastía), ataviada con la corona real.
Otros perfiles reales, como los de la reina Ahmose-Nefertari o el de Ramsés VI, completan la propuesta.
No faltan los dibujos de figuras, reales y plebeyas, así como los de la flora y la fauna, muy abundantes en la simbología egipcia, según los organizadores.
Como curiosidad, los diseños de inspiración satírica, en los que los animales se muestran en actitudes humanas como oliendo una flor o siendo transportados a modo de reyes, o los de inspiración pornográfica, como el enorme papiro erótico-satírico venido de Turín, y su copia, del siglo XIX, que da perfecta cuenta de las figuras originales.
La exposición pretende asimismo analizar los vínculos y las diferencias entre la escritura jeroglífica y el dibujo, entre los hombres de letras y los artistas, que termina de hecho en una reflexión más amplia sobre el concepto mismo de arte en Egipto, según el Louvre.
"No existe un término preciso en el vocabulario jeroglífico para designar eso que nosotros llamamos 'arte' ni 'artista' en su acepción moderna", añadió la comisaria, debido a que "la noción del arte por el arte tampoco tendría sentido en la mentalidad egipcia".
"El arte del contorno. El dibujo en el Antiguo Egipto" tiene como próximo destino los Museos reales de Arte e Historia de Bruselas, donde permanecerá abierta al público del 13 de septiembre al 19 de enero del año próximo.

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