Casa de la Estrella. Donde nació la República libre y soberana de Venezuela en 1830.

Casa de la Estrella. Donde nació la República libre y soberana de Venezuela en 1830.
Casa de la Estrella, ubicada entre Av Soublette y Calle Colombia, antiguo Camino Real donde nació la República libre y soberana de Venezuela en 1830, con el General José Antonio Páez como Presidente. Valencia: "ciudad ingrata que olvida lo bueno" para el Arzobispo Luis Eduardo Henríquez. Maldita, según la leyenda, por el Obispo mártir Salvador Montes de Oca y muchos sacerdotes asesinados por la espalda o por la chismografía cobarde, que es muy frecuente y característica en su sociedad.Para Boris Izaguirre "ciudad de nostalgia pueblerina". Jesús Soto la consideró una ciudad propicia a seguir "las modas del momento" y para Monseñor Gregorio Adam: "Si a Caracas le debemos la Independencia, a Valencia le debemos la República en 1830".A partir de los años 1950 es la "Ciudad Industrial de Venezuela", realidad que la convierte en un batiburrillo de razas y miserias de todos los países que ven en ella El Dorado tan buscado, imprimiéndole una sensación de "ciudad de paso para hacer dinero e irse", dejándola sin verdadero arraigo e identidad, salvo la que conserva la más rancia y famosa "valencianidad", que en los valencianos de antes, que yo conocí, era un encanto acogedor propio de atentos amigos...don del que carecen los recién llegados que quieren poseerlo y logran sólo una mala caricatura de la original. Para mi es la capital energética de Venezuela.

domingo, 26 de enero de 2014

En 1997, cuando ejercía el cargo de Directora de Cultura del municipio Valencia, encontramos en los depósitos de la Alcaldía de Valencia unas cajas muy bien embaladas cuyo contenido era desconocido por los empleados. En esos momentos nos encontrábamos indagando qué había en aquel depósito que pudiera ser de interés para la ciudad y nos encontramos con que las cajas guardaban lámparas venecianas del Teatro Municipal de Valencia, como lo confirmó el arquitecto Franz Rísquez, nuestro colaborador ad honórem.



El Carabobeño 26 enero 2014

Las lámparas venecianas del Teatro Municipal de Valencia

En 1997, cuando ejercía el cargo de Directora de Cultura del municipio Valencia, encontramos en los depósitos de la Alcaldía de Valencia unas cajas muy bien embaladas cuyo contenido era desconocido por los empleados. En esos momentos nos encontrábamos indagando qué había en aquel depósito que pudiera ser de interés para la ciudad y nos encontramos con que las cajas guardaban lámparas venecianas del Teatro Municipal de Valencia, como lo confirmó el arquitecto Franz Rísquez, nuestro colaborador ad honórem. 
Las lámparas son maravillosas, por lo cual fueron restauradas e instaladas en el foyer del Teatro Municipal. El hallazgo nos llevó a iniciar una búsqueda de otros bienes: su escalera de caracol, apliques, su espejo, el cual fue recuperado gracias a nuestra gestión. Descubrimos la pátina original del inmueble. 
Terminado el trabajo de restauración de las lámparas, se ordenó el pago al restaurador Carlos Lobello. Pero nos encontramos con que la Contraloría Municipal objetó el pago porque desde el punto de vista jurídico el Teatro Municipal no estaba incluido en el patrimonio del municipio Valencia. Fue sorprendente saber que el emblemático edificio no tenía cédula de identidad, aunque siempre ha pertenecido al municipio Valencia. 
Fue así como el órgano contralor decidió abrir una investigación para encontrar la partida de nacimiento del inmueble. En esta gestión conocimos a la abogada Yelitza Barreto, “Cerebrito”, junto a quien integré  una comisión para buscar en la Biblioteca Nacional el documento que comprueba que el Municipal es de Valencia. En aquellos archivos maravillosos de la Nación, encontramos el documento mediante el cual el Ejecutivo nacional donó a Valencia el Teatro. ¡Qué alivio, qué orgullo, qué felicidad! ¡y qué tranquilidad! De inmediato informé del hallazgo a mi jefe, el alcalde Paco Cabrera, y entregamos una copia a Alfredo Fermín, presidente de la Fundación Teatro Municipal, amigo y defensor del patrimonio de la ciudad. 
Estos detalles los hacemos públicos para que los valencianos puedan hablar con propiedad de su patrimonio. Este es un tema que me toca muy de cerca el corazón, mi alma, porque es la titularidad indiscutible de la Municipalidad de Valencia sobre el Teatro Municipal. 
El documento permitió que como presidenta de la Dirección de Cultura realizáramos mejoras al paisaje exterior, de acuerdo al criterio de los especialistas Eduardo Santaella, Sarah Atienzar y Fernando Atienzar. Fue construido, además, el camerino estrella del Teatro, diseñado y construido por Franz Rísquez, el cual fue inaugurado cuando Luciano Pavarotti hizo el ensayo general del memorable concierto que ofreció en la Plaza Monumental.. 
Por estas razones y por sentido de pertenencia y amor por mi ciudad, quiero agradecer públicamente al gobernador Francisco Ameliach y al secretario de Turismo, Héctor Breña, por la cortesía de haberme recibido y escuchado los contundentes argumentos que les expuse para que se dejara sin efecto el decreto presidencial 665. Fui atendida y escuchada. Lo digo responsablemente, asumiendo los comentarios que de aquí en adelante puedan derivarse porque de esta manera he aportado otro granito de arena por mi ciudad y siento que el gobernador Francisco 
Ameliach, como valenciano, se identificó con este sentir. 
María Teresa Morín  Promotora Cultural 

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