Casa de la Estrella. Donde nació la República libre y soberana de Venezuela en 1830.

Casa de la Estrella. Donde nació la República libre y soberana de Venezuela en 1830.
Casa de la Estrella, ubicada entre Av Soublette y Calle Colombia, antiguo Camino Real donde nació la República libre y soberana de Venezuela en 1830, con el General José Antonio Páez como Presidente. Valencia: "ciudad ingrata que olvida lo bueno" para el Arzobispo Luis Eduardo Henríquez. Maldita, según la leyenda, por el Obispo mártir Salvador Montes de Oca y muchos sacerdotes asesinados por la espalda o por la chismografía cobarde, que es muy frecuente y característica en su sociedad.Para Boris Izaguirre "ciudad de nostalgia pueblerina". Jesús Soto la consideró una ciudad propicia a seguir "las modas del momento" y para Monseñor Gregorio Adam: "Si a Caracas le debemos la Independencia, a Valencia le debemos la República en 1830".A partir de los años 1950 es la "Ciudad Industrial de Venezuela", realidad que la convierte en un batiburrillo de razas y miserias de todos los países que ven en ella El Dorado tan buscado, imprimiéndole una sensación de "ciudad de paso para hacer dinero e irse", dejándola sin verdadero arraigo e identidad, salvo la que conserva la más rancia y famosa "valencianidad", que en los valencianos de antes, que yo conocí, era un encanto acogedor propio de atentos amigos...don del que carecen los recién llegados que quieren poseerlo y logran sólo una mala caricatura de la original. Para mi es la capital energética de Venezuela.

domingo, 22 de marzo de 2015

En la víspera del día de nuestra ciudad, recordemos a Frida Añez Magasrevy -afectada por Alzheimer- cuyo nombre permanecerá siempre entre las animadoras culturas más extraordinarias del país, que tanto hizo por esta Valencia.

El Carabobeño 22 marzo 2015

Alfredo Fermín || Hoy y Después en Valencia

Entre las personalidades distinguidas con la Orden Ciudad de Valencia con motivo de celebrarse, el próximo miércoles, el día de la ciudad, está doña Chuchuíta Carabaño de Díaz, quien tiene el récord de haber presidido el Ateneo de Valencia durante cuatro períodos.
En el primero de estos períodos, 1942-1943, doña Chuchuíta fundó el Salón Arturo Michelena que, desde entonces, se mantiene como la cumbre de las Artes Plásticas Venezolanas.
La condecoración es un acto de justicia tardío porque la notable dama, forjadora, con su esposo el doctor Fabián de Jesús Díaz, de una distinguida familia, dedicó su vida a la promoción cultural y a la solidaridad social a través de las Damas Salesianas. Su avanzada edad, de más de cien años, le impide asistir al acto protocolar en el Teatro Municipal por lo cual sería un gesto muy hermoso que, el alcalde Miguel Cocchiola, se traslade a su vecina residencia a entregarle el galardón que celebrarán, con júbilo, la valencianidad en pleno y la cultura venezolana.
Para Frida Añez
El reconocimiento a doña Chuchuíta nos ha recordado mucho a Frida Añez, otra de las presidentas del Ateneo quien cumplió una gestión memorable que contribuyó a sacar a la cultura valenciana del ambiente parroquial que tenía. En su gestión, 1953-1955, fue celebrada la histórica Exposición Internacional para el cuatricentenario de Valencia, en 1955. Ninguna otra ciudad latinoamericana había tenido, hasta entonces, una muestra con obras de Picasso, Georges Roualt, Diego Rivera, Vieira Da Silva, Hans Hartung, René Magritte, Wilfredo Lam, Max Ernst, Auguste Herbin, Alberto Magnelli y Karel Appel entre los 261 artistas de 30 países que concurrieron a la convocatoria del Ateneo promovida por Oswaldo Vigas residenciado entonces en París.
Después de su aplaudida gestión en el Ateneo, Frida Añez, con el apoyo de su esposo Janos Magasrevy, se convirtió, desde la empresa Cerámica Carabobo, en mecenas de artistas y promotora de iniciativas para la historia de las artes valencianas.
Precisamente, el domingo pasado, la Galería Braulio Salazar de la Universidad de Carabobo, inauguró la exposición “Enigma y Poesía en el Arte Ingenuo Venezolano”. La muestra está dedicada a Mariano Díaz cuya obra de investigación y promoción del arte popular venezolano fue amadrinada por Frida Añez, quien fue la editora de los hermosos libros “Bolívar hecho a mano”, 1983; “Por un cielo de barro y de madera”, 1984: “El Alma entre las manos”, “65 hombres para Bolívar” y “El Libertador de las Mujeres”.
En estos libros Mariano Díaz dio a conocer al país la riqueza del arte popular y la capacidad de creación de nuestro pueblo para expresar la sensibilidad y la riqueza estética, que permanecía oculta, en espera de que otro artista-escritor e investigador la hiciera visible en todo su esplendor.
En la víspera del día de nuestra ciudad, recordemos a Frida Añez Magasrevy -afectada por Alzheimer- cuyo nombre permanecerá siempre entre las animadoras culturas más extraordinarias del país, que tanto hizo por esta Valencia.
EL MEJOR REGALO PARA VALENCIA ES DEVOLVERLE SU ESCUDO, proponen los historiadores Julio Centeno y Carlos Cruz. De acuerdo

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